La disciplina y autodisciplina de Cristiano Ronaldo se reconocen como un referente en el alto rendimiento deportivo, según señala Iván Perujo, preparador físico con experiencia en diversos vestuarios de renombre internacional.
Según Perujo, entrevistado en el podcast Tengo un Plan, la característica que diferencia a Cristiano Ronaldo es la constancia en su trabajo diario, más allá de su talento natural. El especialista enfatiza que la mentalidad, la autodisciplina y los hábitos del jugador lo mantienen en un nivel superior las veinticuatro horas del día, y no solo durante los entrenamientos formales, según su experiencia en clubes de élite.
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Perujo destaca que Cristiano Ronaldo representa una ética de trabajo poco común en el fútbol profesional. “Cristiano es un currante desde el nacimiento. Es una persona que vive con autodisciplina y compromiso permanente. No negocia nada. Llega primero, se queda al final, entrena más que nadie, dispone de gimnasio en casa y mantiene una dedicación absoluta, algo que, asegura, no se observa en otros jugadores”, explicó para Tengo un Plan.
Al comparar a Ronaldo con otras figuras, matiza: “Messi tiene talento innato. Es una persona talentosa de manera innata, hace magia. Cristiano es trabajo puro”. Perujo insiste en que existen jugadores disciplinados, pero la mayoría solo lo demuestra durante el entrenamiento: “Puede haber gente disciplinada en el fútbol, pero lo son durante ese rato, no durante veinticuatro horas”.
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El especialista señala que los futbolistas profesionales, incluso en clubes de primer nivel, entrenan entre una y una hora y media diaria. “El futbolista entrena hora, hora y pico al día. Diez kilos, cinco kilos, ocho kilos. Todos los clubes hacen lo mismo”, detalló Perujo para Tengo un Plan. Destaca que Cristiano Ronaldo sobresale por la constancia y el tiempo extra que dedica fuera de esos horarios establecidos.
Experiencia en el vestuario del Real Madrid
Al recordar su llegada al Real Madrid, Perujo explicó que fue contratado para trabajar con jugadores lesionados. “Iba dos días a la semana y después tres. Trabajaba con quienes habían sufrido lesiones o con jugadores específicos, como los arqueros”, relató.
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Señala que entrenó durante un largo período a Marcelo, con quien desarrolló una estrecha relación profesional. Sobre el lateral brasileño, identificó como aspecto técnico clave la movilidad de la cadera al golpear el balón, un área que trabajaron intensamente.
En cuanto a su adaptación al entorno de alto rendimiento, Perujo valoró la oportunidad de colaborar con figuras como Gareth Bale, Sergio Ramos, Casemiro, Dani Carvajal, Luka Modrić, Toni Kroos y Karim Benzema.
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“Ver a todos juntos era como una fantasía. Aunque no me hubiesen pagado, hubiese ido igual”, reconoció. Respecto al trabajo directo con Cristiano Ronaldo, precisó que sus intervenciones fueron limitadas y orientadas principalmente a la prevención o recuperación de lesiones leves: “Con Cristiano trabajé poco porque rara vez estuvo lesionado. La mayoría de los ejercicios eran en pequeños grupos y no en sesiones individuales”.

Perujo también subraya la sencillez y profesionalidad en el trato con las estrellas del fútbol. “La relación fue espectacular con todos. El deportista, aunque sea famoso, tiene una actitud diferente, más amable y sencilla. Es fundamental integrarse profesionalmente y entender el rol que uno ocupa en ese entorno”, concluyó.
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Exigencia física y riesgos del calendario competitivo
Un tema que preocupa especialmente a Perujo es la carga de partidos que soportan los futbolistas de élite y su impacto en la salud. Advierte que mantener el máximo nivel durante dos años consecutivos, con dos partidos de alta exigencia por semana, resulta casi inviable.
“Es una locura. Esta dinámica genera fatiga y riesgos importantes”, afirmó. Según su experiencia, los desplazamientos internacionales, el jet lag y la presión de clubes como el Real Madrid incrementan la exigencia física y mental de los jugadores.
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Trayectoria y mentalidad de Iván Perujo
En Tengo un Plan, Perujo narra cómo su vocación y experiencia personal lo llevaron a la élite del deporte. Desde pequeño, asegura, su objetivo fue dedicarse al ámbito deportivo. Relata que, a los 16 años, dejó Santander para instalarse solo en Barcelona y continuar su formación y entrenamiento: “Siempre he tenido la capacidad de sacrificio para conseguir lo que he querido”. Su trayectoria internacional incluye estancias en Estados Unidos y aprendizaje junto a la familia Gracie de Brazilian Jiu-Jitsu y campeones de la UFC.
Para Iván Perujo, la constante profesional es la unión entre pasión y esfuerzo, integrando lo aprendido junto a figuras del fútbol de élite. El contacto con los mejores jugadores refuerza, según su testimonio, la importancia del compromiso y el respeto en el entorno profesional, y ofrece un modelo a quienes aspiran a desarrollarse en este ámbito.
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