
Dormir menos horas de las recomendadas aumenta de forma significativa el riesgo de lesiones en quienes practican running. Así reveló un estudio desarrollado por el equipo del profesor Jan de Jonge en la Universidad Tecnológica de Eindhoven, en los Países Bajos.
La investigación, difundida por Science Daily, evaluó a 425 corredores recreativos a lo largo de un año y halló que quienes reportaron menos tiempo total de sueño, peor calidad o frecuentes despertares presentaron casi el doble de probabilidad de lesiones respecto a quienes descansan bien.
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El dato se suma a un panorama preocupante. El running se mantiene entre los deportes más populares a nivel mundial, pero arrastra una tasa de lesiones elevada.

Estudios previos señalan que hasta el 90% de los corredores sufrirá algún tipo de accidente o dolencia derivada de la práctica, lo que implica millones en costos sanitarios y ausencias laborales cada año.
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Los corredores suelen priorizar el kilometraje, la nutrición, los métodos de recuperación activa y, en muchos casos, relegan el descanso nocturno a un segundo plano. La investigación de De Jonge apunta a devolver a la calidad del sueño el protagonismo que merece en cualquier rutina de entrenamiento.

Además del tiempo total de descanso, el impacto de la calidad y la continuidad del sueño queda confirmado como un factor relevante. El profesor De Jonge precisa que las personas que se acuestan y se despiertan a la misma hora cada día, y que refieren sentirse descansadas, reportan tasas de lesiones significativamente menores.
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Mecanismos biológicos y pautas para mejorar la recuperación
De acuerdo con el estudio citado por Science Daily, el sueño resulta esencial porque activa procesos claves para el cuerpo y la mente. Durante las horas nocturnas, el organismo repara tejidos, regula hormonas y consolida la concentración mental.
Cuando el sueño se interrumpe o resulta insuficiente, disminuye la capacidad del cuerpo para adaptarse a las demandas físicas del entrenamiento. El resultado es una mayor vulnerabilidad ante esguinces, sobrecargas musculares y otras dolencias.
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El análisis destaca que los atletas que padecen insomnio, dificultades frecuentes para dormir o sensación persistente de fatiga soportan un riesgo especialmente alto.
Los corredores que presentan patrones de sueño inestable casi duplican su probabilidad de lesión en comparación con quienes mantienen rutinas de descanso regulares y restauradoras.
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El estudio precisa que un 68% de los participantes con sueño deficiente sufrió alguna lesión a lo largo de los doce meses observados.

La consistencia en el horario nocturno, la reducción de pantallas electrónicas antes de dormir, la limitación de cafeína y alcohol, así como el mantenimiento de un ambiente fresco y silencioso en el dormitorio, constituyen recomendaciones básicas propuestas por los expertos para favorecer la calidad de descanso.
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Recomendaciones y conclusiones para corredores y entrenadores
El profesor De Jonge enfatizó en la importancia de reconocer el sueño como una herramienta de recuperación y no solo como una necesidad fisiológica básica.

La tendencia a acumular más kilómetros o a implementar rutinas exigentes sin respetar las horas de descanso deriva en un aumento de lesiones innecesarias. El equipo científico recomienda entre siete y nueve horas de sueño por noche, aunque los deportistas pueden requerir más, incluso pequeñas siestas para facilitar la recuperación física y mental.
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El enfoque tradicional en el mundo del running privilegia la planificación del entrenamiento y la alimentación, pero omite por lo general el rol central del sueño como predictor y modulador de lesiones.

El trabajo destaca la necesidad de cambiar ese paradigma y priorizar una visión integral para corredores recreativos y profesionales.
De acuerdo con los expertos, runners que enfrentan compromisos de trabajo, estudios y obligaciones familiares pueden necesitar mayor tiempo de descanso que la media para compensar la carga física y mental. La gestión activa del sueño se perfila como un criterio fundamental para optimizar el rendimiento, prevenir accidentes y prolongar la vida deportiva.
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El estudio de la Universidad Tecnológica de Eindhoven aporta evidencia sólida sobre la relación entre sueño y prevención de lesiones en el running. Dormir bien, mantener rutinas regulares y cuidar la calidad del descanso representan medidas eficaces que los corredores pueden adoptar para reducir riesgos y fortalecer la recuperación integral.
El descanso, junto al entrenamiento y la nutrición, se posiciona así como un pilar clave para la salud y el éxito en el deporte.
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