
Con la llegada del verano, las altas temperaturas agravan ciertas condiciones de salud, como las várices. Según le dijeron a ELLE los especialistas, esta patología, que afecta principalmente a las extremidades inferiores, tiende a empeorar durante los meses más cálidos debido a la dilatación de las venas, lo que intensifica síntomas como pesadez, hinchazón y calambres.
Natalia Alejandra Miloz, especialista en cirugía vascular y flebología, explicó las causas de este problema y ofreció una serie de recomendaciones para aliviar las molestias y prevenir complicaciones.
Las várices son venas dilatadas y retorcidas que se forman cuando las válvulas venosas no funcionan correctamente, lo que provoca una acumulación de sangre en las piernas. Aunque muchas personas las consideran un problema estético, en realidad constituyen una condición médica que puede derivar en complicaciones graves si no se trata adecuadamente.
Según le detallaron a Elle, factores como la predisposición genética, el sedentarismo, la obesidad, los embarazos y permanecer en la misma posición durante largos períodos contribuyen a su aparición. En verano, el calor actúa como un agravante, ya que dilata las venas y dificulta el retorno venoso hacia el corazón.
Factores de riesgo y causas principales de las várices

De acuerdo con los especialistas, las várices no surgen de manera espontánea, sino que están asociadas a una combinación de factores genéticos y de estilo de vida. La Dra. Miloz explicó que la predisposición hereditaria juega un papel importante, pero también influyen hábitos como la falta de actividad física, el exceso de peso y la alimentación inadecuada.
Además, situaciones como los embarazos, que aumentan la presión en las venas de las piernas, y trabajos que requieren estar de pie o sentado durante muchas horas, incrementan el riesgo de desarrollar esta condición.
El verano, en particular, representa un desafío adicional para quienes padecen várices. Las altas temperaturas provocan una mayor dilatación de las venas, lo que intensifica síntomas como la sensación de pesadez, el cansancio y los edemas en las extremidades inferiores.
Estos efectos pueden ser especialmente molestos y, en algunos casos, interferir con las actividades diarias.
Recomendaciones para cuidar la salud venosa en verano
La prevención y el manejo de las várices requieren un enfoque integral que combine cambios en el estilo de vida con medidas específicas para mejorar la circulación.

Según publicó ELLE, la Dra. Miloz destacó la importancia de mantener un peso saludable, seguir una dieta equilibrada rica en fibra y evitar el consumo excesivo de sal, ya que este último puede contribuir a la retención de líquidos y agravar los síntomas.
La hidratación también es clave. Beber al menos 2,5 litros de agua al día ayuda a mantener la elasticidad de las venas y favorece el flujo sanguíneo. Además, la especialista recomendó evitar la exposición al sol en las horas de mayor intensidad y utilizar protector solar para proteger la piel y prevenir daños adicionales.
En cuanto a la actividad física, realizar ejercicios como caminar, nadar o andar en bicicleta durante 30 a 40 minutos diarios puede ser muy beneficioso para estimular el retorno venoso.
Según informaron, también es útil incorporar pequeñas pausas activas durante la jornada laboral, especialmente si se trabaja sentado, levantándose cada hora para caminar unos minutos.
Ejercicios y cuidados específicos para aliviar los síntomas

Para quienes ya padecen várices, la Dra. Miloz sugirió una serie de ejercicios simples que pueden realizarse en casa para aliviar las molestias. Según detalló la especialista a ELLE, elevar las piernas durante 15 minutos dos o tres veces al día ayuda a reducir la hinchazón y mejora la circulación. También recomendó realizar movimientos como flexionar y extender los pies, así como rotar los tobillos, en series de 10 a 20 repeticiones.
El uso de ropa holgada y calzado cómodo es otra medida importante para evitar la compresión de las venas. Además, ducharse alternando agua fría y templada en las piernas puede proporcionar un alivio inmediato al estimular la circulación.
Según recomendaron en ELLE, aplicar geles con aloe vera o cremas flebotónicas previamente refrigeradas también puede ser útil para refrescar las piernas y reducir la sensación de pesadez.

En casos más avanzados, la especialista sugirió consultar con un médico para evaluar la necesidad de utilizar medicamentos flebotónicos, que deben ser prescritos de manera individualizada. Estos tratamientos pueden complementar las medidas mencionadas y ofrecer un alivio adicional durante los meses de calor.
Aunque las várices suelen considerarse un problema menor, la Dra. Miloz advirtió que ignorar los síntomas puede llevar a complicaciones graves, como flebitis o úlceras venosas. Acudir a un especialista en las primeras etapas de la enfermedad permite implementar estrategias de prevención y tratamiento que pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes.
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