
El mango no solo es una fruta deliciosa y refrescante, sino que también ofrece un impacto significativo en la salud general. Diversos estudios científicos identificaron propiedades que van más allá de su sabor y textura. Consumido regularmente, el mango puede ayudar a controlar el azúcar en la sangre, reducir la inflamación y promover la salud cardiovascular.
De acuerdo con una investigación publicada en la revista Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, el mango tiene efectos beneficiosos sobre la regulación de la glucosa, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad. El estudio comparó el mango con otros bocadillos similares en calorías, demostrando que la fruta no solo reduce la inflamación, sino que también mejora las defensas antioxidantes del cuerpo.
Además, es efectivo para reducir la presión arterial. Un estudio en la revista Applied Physiology, Nutrition and Metabolism descubrió que el consumo diario de mango durante 8 semanas estaba relacionado con una disminución significativa de la presión arterial y una mejora en los niveles de glucosa después de las comidas.
¿Cómo ayuda el mango a la salud intestinal?

El mango demostró ser especialmente beneficioso para la salud intestinal. Varios estudios han destacado el papel crucial que juega en la mejora de la microbiota intestinal, lo cual es fundamental para la digestión y la prevención de diversas enfermedades.
Investigaciones publicadas en la revista Food Science & Nutrition indican que consumir 100 gramos de mango al día durante un período de 12 semanas puede mejorar la diversidad del microbioma intestinal. Esta diversidad es clave para la salud digestiva, ya que un microbioma equilibrado puede prevenir trastornos como el síndrome de intestino irritable (SII), la inflamación crónica y otros trastornos digestivos.
La fibra y los polifenoles del mango, como el ácido gálico y los galotaninos, también tienen efectos prebióticos, promoviendo el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. Según un estudio publicado en la revista Molecules, estos compuestos no solo ofrecen beneficios digestivos, sino que también tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que ayudan a prevenir o reducir la inflamación intestinal asociada con enfermedades como el cáncer de colon.
¿Cuánto mango puedo comer por día?
Aunque el mango es una fruta muy saludable, como con cualquier alimento, es importante consumirla en cantidades moderadas para obtener sus beneficios sin exagerar. Según los estudios, un consumo de 100 gramos de mango al día (aproximadamente una pieza pequeña) durante 4 a 12 semanas es suficiente para notar beneficios significativos en la salud intestinal y en la reducción de la inflamación.

Un estudio publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research realizado sobre personas con estreñimiento crónico encontró que consumir 300 gramos de mango al día durante 4 semanas resultó en una mejora en la frecuencia y la consistencia de las deposiciones, superando incluso los beneficios de una cantidad similar de fibra aislada.
Sin embargo, los autores de la investigación destacaron que es necesario realizar más estudios para determinar las cantidades exactas y la forma más efectiva de incorporar el mango en la dieta para obtener estos beneficios.
Es importante señalar que, si bien el mango es beneficioso para la salud, las personas con condiciones como la diabetes deben tener en cuenta su contenido de azúcar natural. Es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en la dieta.
El valor nutricional del mango

El mango es una fuente rica de nutrientes esenciales, lo que lo convierte en un alimento valioso para una dieta equilibrada. Por cada 100 gramos de mango, se encuentran aproximadamente:
- 15 g de carbohidratos: de los cuales 13,7 g son azúcares naturales.
- 36,4 mg de vitamina C: lo que cubre un porcentaje importante de las necesidades diarias de este antioxidante esencial.
- 168 mg de potasio: fundamental para la regulación de la presión arterial y la función muscular.
- 1,6 g de fibra dietética: que contribuye a la salud digestiva y a la regulación de los niveles de colesterol.
- Otros minerales: como el calcio (11 mg), el magnesio (10 mg) y el fósforo (14 mg), que ayudan a mantener huesos y dientes saludables, además de apoyar diversas funciones metabólicas.
El mango también es una excelente fuente de antioxidantes gracias a los polifenoles y carotenoides presentes en su pulpa, los cuales juegan un papel clave en la protección contra el daño celular y la inflamación. Sin duda, el mango ofrece una combinación única de nutrientes que lo convierte en un alimento altamente beneficioso para la salud general.
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