
Con los días fríos, se tiende a comer platos con muchas calorías. La Sociedad Argentina de Nutrición aconseja comer rico y saludable en invierno. Con las bajas temperaturas del otoño y el invierno, el cuerpo humano suele necesitar más calorías para mantener el calor. Comer más pastas, sopas con carnes y salchichas calientes puede resultar atractivo para el momento. Sin embargo, el frío no debería ser una excusa para no seguir una alimentación saludable.
Cuáles son las 5 verduras que se aconseja comer en invierno
En invierno, es posible que las personas sientan más hambre y tengan más ganas de comer alimentos placenteros como golosinas, chocolates y productos de pastelería, debido a su elevado contenido en grasas y azúcares. La Sociedad Argentina de Nutrición recomienda que su consumo solo debe ser ocasional y en porciones pequeñas. En cambio, sí enfatizan en consumir frutas y verduras típicas de la estación.
Acelga

La acelga es una verdura de hoja verde que contiene una gran cantidad de nutrientes. Es rica en proteínas, fibra, yodo, hierro, potasio, magnesio, folatos, vitamina C y vitamina A. Su bajo aporte calórico la convierte en una opción ideal para quienes buscan mantener un peso saludable mientras disfrutan de un alimento nutritivo. Además, la fibra soluble que aporta favorece el tránsito intestinal y previene el estreñimiento, una condición común durante los meses más fríos del año.
Apio

El apio es otra verdura recomendada para el invierno debido a su alto contenido en agua, vitaminas A, B, C y K, ácido fólico, fibra y potasio. Esta combinación de nutrientes no solo ayuda a mantener una adecuada hidratación, sino que también contribuye a la pérdida de peso al reducir el apetito. Además, es un excelente complemento para sopas y guisos, otorgando un sabor característico sin añadir calorías innecesarias.
Batata

La batata, también conocida como camote, es famosa por su contenido de caroteno antioxidante. Este componente puede influir en la prevención de enfermedades del corazón, el cáncer y otras afecciones. La batata es versátil y se puede incorporar en diversas preparaciones culinarias, aportando un sabor dulce y una textura agradable, ideal para platos calientes que reconfortan en invierno.
Brócoli

El brócoli es una de las verduras de mayor valor nutritivo, siendo rico en vitaminas A y C, ácido fólico, potasio e hierro. Es una opción excelente para incluir en el menú invernal debido a su versatilidad en recetas como sopas, guisos y como acompañamiento en platos principales. El brócoli también tiene propiedades antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico, una ventaja significativa durante la temporada de frío.
Remolacha

La remolacha destaca por su color oscuro, que se debe a los pigmentos llamados betalaínas. Estas tienen un alto poder antioxidante. Además, la remolacha contiene triptófano, que ayuda a producir serotonina, un neurotransmisor que relaja la mente y alivia el estrés, regulando también el sueño. La remolacha se puede consumir en ensaladas tibias, guisos o como ingredientes en jugos saludables.
¿Qué otros alimentos ayudan a mantener la temperatura corporal?
Durante el invierno, además de las verduras mencionadas, es importante incluir en la dieta otros alimentos que ayudan a mantener la temperatura corporal. Entre ellos se encuentran:
- Frutas cítricas: como el limón, la mandarina y la naranja, que son ricas en vitamina C y ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.
- Legumbres: como garbanzos, lentejas y frijoles, que aportan proteínas y hierro.
- Carnes magras: como pollo y pescado, que son fuentes de vitamina B12 y proteínas.
- Infusiones: como té, mate y caldos, que además de hidratar, aumentan la temperatura corporal interna.

Qué se recomienda hacer durante las olas de frío para mantener la temperatura corporal
Ante eventos de frío extremo, la Sociedad Argentina de Nutrición y otros expertos en salud recomiendan varias prácticas para mantener la temperatura corporal:
- Consumir bebidas calientes: Tomar infusiones como té, mate, café o caldos ayuda a aumentar la temperatura corporal interna.
- Mantenerse activo: Pararse cada 30 minutos y caminar o hacer movimientos en el lugar durante 2-4 minutos. La actividad física genera calor corporal y mejora la circulación.
- Evitar la exposición prolongada al aire libre: Esto minimiza el riesgo de hipotermia.
- Usar capas de ropa adecuada: Emplear vestimenta que retenga el calor pero permita la transpiración.
- Mantenerse hidratado: El consumo de líquidos tibios y evitar las bebidas alcohólicas, ya que estas pueden generar una falsa sensación de calor y aumentar el riesgo de hipotermia.
Estas recomendaciones ayudan a mantener la temperatura y también promueven hábitos alimenticios y de vida saludables, fundamentales para enfrentar el invierno sin comprometer el bienestar físico y mental.
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