
(HealthDay News) - Es probable que los adolescentes estresados tengan más factores de riesgo de salud cardiaca en la adultez, señala un estudio reciente.
Los adolescentes con niveles elevados de estrés tendían a tener hipertensión, obesidad y otros factores de riesgo cardiaco a medida que envejecían, en comparación con los adolescentes con menos estrés, encontraron los investigadores.
“Nuestros hallazgos sugieren que los patrones de estrés percibidos a lo largo del tiempo tienen un efecto de largo alcance en varias medidas cardiometabólicas, como la distribución de la grasa, la salud vascular y la obesidad”, señaló el investigador Fangqi Guo, investigador postdoctoral de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California.
“Esto podría resaltar la importancia de la gestión del estrés ya en la adolescencia como una conducta protectora de la salud”, añadió Guo en un comunicado de prensa de la universidad.
Para este estudio, los investigadores analizaron datos de 276 participantes en el Estudio de Salud Infantil del Sur de California, un proyecto de investigación en curso que incluyó evaluaciones de salud de seguimiento a las edades promedio de 13 y 24 años para los participantes.
Los niveles de estrés de los participantes se midieron utilizando una escala de estrés percibido, y se colocaron en una de cuatro categorías: estrés constantemente alto, disminución del estrés con el tiempo, aumento del estrés con el tiempo o estrés consistentemente bajo.
Un investigador encontró que los adolescentes que tenían unos niveles más altos de estrés, en la adultez eran más propensos a tener una mayor grasa corporal total, más grasa alrededor del abdomen y un riesgo general más alto de obesidad en la adultez, encontraron los investigadores.
También tendían a tener una peor salud de los vasos sanguíneos y una presión arterial más alta en la edad adulta.
"Aunque asumimos que los patrones de estrés percibidos deberían tener alguna asociación con las medidas cardiometabólicas, no esperábamos patrones tan consistentes en varios factores de riesgo", dijo Guo.
Guo sugiere que los médicos y pediatras deberían considerar la posibilidad de evaluar el estrés durante los chequeos.
"De esta manera, los que tienen niveles más altos de estrés pueden ser identificados y recibir tratamiento antes", dijo Guo.
El nuevo estudio aparece en la edición del 17 de enero de la revista Journal of the American Heart Association.
Más información: Texas Children’s Hospital ofrece más información sobre los efectos del estrés tóxico en los niños.
FUENTE: Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), comunicado de prensa, 17 de enero de 2023
* Dennis Thompson - HealthDay Reporters © The New York Times 2024
Últimas Noticias
Un estudio mostró cómo el amor materno deja huella en el cerebro de los caballos
Un estudio en Francia demostró que los potrillos que permanecen junto a sus progenitoras desarrollan mayor sociabilidad, exploran más y muestran menores niveles de estrés. Por qué el hallazgo puede impulsar nuevas prácticas en bienestar animal

Las señales silenciosas de que tu cuerpo no está recibiendo suficiente proteína
Expertos consultados por la revista Time señalan que muchas personas no alcanzan los niveles óptimos de este macronutriente sin advertirlo. Cómo identificar los síntomas tempranos y qué pautas ayudan a prevenir déficits a largo plazo

Identifican una transformación clave en el ARN del esperma relacionado con la edad paterna
Científicos de Estados Unidos y China aplicaron tecnología de secuenciación en muestras de humanos y ratones. ¿El envejecimiento masculino puede afectar el bienestar de los hijos?

Súper gripe H3N2 en Argentina: ya se detectaron 28 casos en 14 provincias
La cantidad de diagnósticos confirmados de influenza A(H3N2) subclado K se duplicó en la última semana. Quiénes son los más afectados y cuál es el dato que preocupa a los especialistas

Vivir sin sexo: un estudio reveló por qué algunas personas evitan la intimidad en pareja
Factores como la soledad, el nivel educativo, la desigualdad social y ciertos componentes genéticos se combinan para explicar por qué algunas personas nunca han tenido relaciones


