
La vesícula es un órgano con forma de pera ubicado bajo el hígado que interviene en la asimilación de alimentos en el organismo.
Su función primordial es almacenar bilis, un líquido producido por el hígado para digerir las grasas. Cuando el estómago y el intestino digieren los alimentos, la vesícula biliar libera bilis a través de un tubo denominado conducto biliar común que conecta a la vesícula biliar y el hígado con el intestino delgado.
"Se trata de un órgano no vital que almacena y concentra sales biliares que ayudan a la absorción de grasas y sus nutrientes para el funcionamiento del organismo", explicó a Infobae el doctor Luis Sarotto, jefe de Cirugía del Hospital de Clínicas José de San Martín, donde es jefe del departamento de Gastroenerología con más de 6.000 operaciones de vesícula efectuadas.

"La bilis, secretada por el hígado, alcanza la vesícula a través de los conductos hepático y cístico, hasta ser requerida por el proceso de la digestión. La secreción de la bilis por la vesícula es estimulada por la ingesta de alimentos, sobre todo cuando contiene carne o grasas; en este momento se contrae y expulsa la bilis concentrada hacia el duodeno", agregó el experto.
Sarotto indicó que hay situaciones que retrasan u obstruyen el flujo de la bilis y provocan enfermedades de la vesícula biliar. La vesícula causa problemas si algo obstruye el flujo de bilis por los conductos biliares. Eso suele ocurrir con los cálculos biliares. Los cálculos se forman cuando hay sustancias en la bilis que se endurecen. En forma menos común se puede desarrollar cáncer en la vesícula.
Y agregó: "La vesícula con cálculos significa la presencia de bacterias. Cuando se obstruye la salida al intestino se generan muchas bacterias y puede producir la muerte".

Afortunadamente, la vesícula biliar no es un órgano imprescindible para la vida. La bilis tiene otras vías para llegar al intestino delgado cuando no está la vesícula.
Pablo Capitanich es jefe de Vías Biliares y Páncreas de la Sección HPB del Servicio de Cirugía General del Hospital Alemán. Y explicó a Infobae que la vesícula no es un órgano vital en el cuerpo humano, sino que es complementario en el proceso digestivo.
"Al extraerla para evitar complicaciones mayores, el mismo organismo se adapta a su ausencia y la bilis producida por el hígado logra intervenir en la absorción de las grasas ingeridas", indicó Capitanich.
El experto afirmó que las enfermedades que pueden hallarse en la vesícula tienen que ver con patologías benignas (presencia de cálculos) y malignas (presencia de pólipos o lesiones cancerosas). Pero advierte que quitar la vesícula no siempre es el procedimiento más indicado a la hora de la detección de cálculos.
Según indica la Biblioteca de Medicina de EEUU, la vesícula biliar es más conocida por los potenciales problemas que puede ocasionar; por ejemplo, los cálculos de sales biliares (piedras pequeñas) que obstruyen la vía biliar y generan patologías inflamatorias que, en algunos casos, pueden eliminarse con medicamentos, y en muchos otros deben tratarse quirúrgicamente.
A la inflamación de la vesícula biliar se le llama colecistitis y a la presencia de cálculos en dichas vías, colelitiasis. Las vías biliares, además de obstruirse, pueden ser asiento de tumores.
La hipersensibilidad de la vesícula cursa con un dolor muy característico que se localiza en el punto cístico de Murphy.
Al hacer presión con los dedos sobre el lado derecho del abdomen, a unos dos o tres centímetros debajo del reborde de las costillas y al mismo tiempo inspirar profundamente, llega la persona al punto en que justo después de comenzar a tomar aire, siente un dolor agudo en el momento en que la vesícula inflamada roza con la presión causada por los dedos, obligándole a que cese la inspiración bruscamente.
Se conoce como signo de Murphy positivo; si tal reacción ocurre durante la inspección, puede ser indicio de una colecistitis.
El doctor Diego Bogetti, cirujano general del Hospital Británico de Buenos Aires precisó cuáles son las enfermedades más comunes y peligrosas de la vesícula.
1- Colecistitis. Es la más común o frecuente y se trata de una inflamación de la pared de la vesícula biliar que evolucion desde una simple congestión, pasan por una fase de supuración, otra de gangrenación y otra de perforación. La colecistitis se debe en la gran mayoría de los casos (95%) a la presencia de cálculos en el interior del órgano, que terminan ocluyendo el conducto cístico, que desemboca en el colédoco.
2- Colangitis: La colangitis o sepsis biliar, y se refiere a a una inflamación y/o infección de los conductos hepáticos y biliares comunes asociados con la obstrucción del conducto biliar común. Ocurre por ejemplo cuando un cálculo instalado en la vesícula migra al conducto biliar principal.
3- Pancreatitis: es la inflamación del páncreas y ocurre cuando las enzimas pancreáticas que digieren la comida, se activan en el páncreas en lugar de hacerlo en el intestino delgado.
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