Crece la proyección de producción de girasol

Las precipitaciones recientes fortalecieron las estimaciones de para soja y maíz, pero los ajustes en el área sembrada de girasol y sorgo modifican el escenario productivo: ¿se viene una campaña con resultados desparejos?

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Tormenta en el campo
Las lluvias registradas en gran parte del área agrícola trajeron alivio para la soja, el maíz y el girasol, según un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (Revista Chacra)

Las últimas precipitaciones registradas en gran parte del área agrícola trajeron alivio para los cultivos estivales y mejoraron el estado general de la campaña, especialmente en soja y maíz. Sin embargo, los ajustes detectados en la superficie sembrada de girasol y sorgo obligaron a recalcular las proyecciones productivas, configurando un panorama con señales mixtas y resultados que podrían ser muy variables según la región, según indica el panorama agrícola semanal, elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En soja, la mejora hídrica fue significativa. A nivel nacional, la condición de humedad Óptima/Adecuada alcanzó al 85 % del área implantada, con una suba de 7 puntos porcentuales tras las lluvias de los últimos días. En paralelo, el 81 % del cultivo presenta condición Normal/Excelente, impulsado principalmente por la recuperación de los planteos de segunda, que habían mostrado mayor vulnerabilidad durante el verano.

La soja de primera avanza hacia el final del ciclo, con el 41 % del área en madurez fisiológica y más del 60 % en esa etapa dentro de los núcleos productivos. Comienzan a relevarse los primeros resultados de cosecha con rindes dispares: 45 qq/Ha en Marcos Juárez, 50 qq/Ha en Justiniano Posse y apenas 18 qq/Ha en Baradero. En tanto, la soja de segunda se encuentra mayoritariamente entre formación de vainas y llenado de grano, con mejoras recientes que permiten sostener la proyección nacional en 48,5 millones de toneladas.

Cosecha de girasol
En su panorama agrícola semanal, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, elevó la proyección de producción de girasol a 6,4 millones de toneladas (Revista Chacra)

En maíz, la cosecha continúa avanzando y ya cubre el 15,2 % del área apta, aunque las lluvias demoraron parcialmente las tareas en algunas regiones. El rinde promedio nacional se ubica en 84,8 qq/Ha, con resultados destacados en los núcleos productivos, donde se registran promedios de 98,5 qq/Ha en el Núcleo Norte y 91,3 qq/Ha en el Núcleo Sur. El maíz tardío, en tanto, atraviesa la etapa de llenado de grano con buenas condiciones hídricas, lo que permite sostener la estimación de producción en 57 millones de toneladas.

El girasol muestra un escenario distinto. La cosecha avanza sobre el 61,1 % del área, con un retraso de más de 10 puntos respecto del promedio histórico debido a las lluvias y a demoras en los lotes de siembra tardía. Las recorridas a campo detectaron un aumento del área sembrada de 150 mil hectáreas, lo que elevó la proyección de producción a 6,4 millones de toneladas. Aun así, el desempeño es dispar, con rindes superiores al ciclo anterior en varias regiones, pero con caídas en el centro y sudeste bonaerense por el déficit hídrico del verano.

Sorgo cosechado en camión
La estimación de producción de sorgo fue ajustada a la baja, llevando la proyección de producción a 2,9 millones de toneladas (Revista Chacra)

El sorgo, en cambio, ajusta a la baja. La cosecha cubre el 9,8 % del área nacional, con un rinde promedio de 44,4 qq/Ha, pero la revisión de datos redujo en 150 mil hectáreas la superficie implantada, lo que llevó la proyección de producción a 2,9 millones de toneladas. El cultivo presenta gran variabilidad en su desarrollo, con lotes desde floración hasta madurez en el centro y sur, y estados más atrasados en el norte debido a la diversidad de fechas de siembra.

Con este panorama, la campaña gruesa avanza con buenos indicadores en los cultivos principales, pero con ajustes que reflejan la heterogeneidad climática del ciclo. La pregunta que queda abierta es si las mejoras recientes alcanzarán para consolidar las proyecciones actuales o si los cambios en superficie y rindes terminarán redefiniendo el resultado final de la campaña.