
La perspectiva agroclimática para el período del 26 de marzo al 1 de abril de 2026 anticipa una semana marcada por fuertes variaciones de temperatura y precipitaciones desparejas sobre el área agrícola argentina. El informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señala que, tras el paso de un frente de tormenta en los días previos, el escenario comenzará con vientos del sur que provocarán un descenso térmico generalizado, con mínimas por debajo de lo normal en gran parte del país, salvo en el extremo norte, donde se mantendrán dentro de los valores habituales.
En el inicio del período, las temperaturas mínimas más elevadas se registrarán en el este del NOA, el oeste de la región del Chaco, el sur de la Mesopotamia, el norte de Córdoba y sectores del norte de Cuyo y de la región pampeana, con registros superiores a 15°C e incluso focos por encima de 20°C. En cambio, el centro del país presentará valores entre 10 y 15°C, mientras que las zonas serranas y cordilleranas del NOA, Cuyo y el oeste de La Pampa podrían descender por debajo de los 10°C, con riesgo de heladas localizadas e incluso generales en áreas de mayor altitud.
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Con el correr de los días, el retorno de los vientos del trópico provocará un rápido ascenso térmico, especialmente en el norte del área agrícola. Allí se prevén máximas superiores a 35°C, con focos que podrían superar los 40°C, principalmente en el nordeste del NOA, el sur del Chaco y gran parte de la Mesopotamia. En el centro del país las máximas se ubicarán entre 25 y 35°C, mientras que el sur bonaerense y las zonas cordilleranas mantendrán registros más moderados, inferiores a 25°C.

En paralelo, el avance de un nuevo frente de tormenta generará precipitaciones concentradas sobre una franja diagonal que se extenderá desde el noroeste hasta el centro-este del área agrícola. En esa zona se prevén lluvias de moderadas a muy abundantes, con acumulados estimados entre 10 y 75 milímetros y riesgo de tormentas localizadas de fuerte intensidad, especialmente en el NOA, la región chaqueña, el centro de la Mesopotamia, Córdoba y sectores del norte y sudeste de la región pampeana.
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Fuera de esa franja, el informe advierte que las precipitaciones serán escasas o nulas en gran parte del oeste y del sur del área agrícola, lo que mantendrá la irregularidad hídrica en varias regiones productivas. Esta distribución desigual de las lluvias podría generar contrastes marcados en el estado de los cultivos, con zonas que recibirán alivio hídrico y otras que continuarán con reservas ajustadas.
Los especialistas señalan que este tipo de escenarios, con alta variabilidad térmica y lluvias concentradas, es típico del cambio estacional hacia el otoño. Sin embargo, recomiendan mantener el seguimiento de los pronósticos de corto plazo, ya que la presencia de tormentas intensas y el riesgo de heladas tempranas pueden influir de manera directa en el desarrollo final de los cultivos de verano y en el inicio de la campaña fina.
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