Schiaretti ocupó el rol de armador y será clave para la subsistencia de Alternativa Federal
Schiaretti ocupó el rol de armador y será clave para la subsistencia de Alternativa Federal

Desde que es precandidato decenas de veces ya ha dicho Alberto Fernández que quiere sentarse a charlar con Juan Schiaretti y este lunes en Mar del Plata hasta pidió disculpas a los cordobeses por los desencuentros con el kirchnerismo. La respuesta llegó, oficialmente, a través de las redes sociales: "En el marco de las visitas que los candidatos presidenciales realizan a Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti recibirá el próximo miércoles a las 16.30 hs a Alberto Fernández en el Centro Cívico del Bicentenario", se informó desde el gobierno de la provincia de Córdoba.

Fernández y Schiaretti intercambiaron varios mensajes en las últimas semanas. Y hace seis días el precandidato a presidente se juntó en el Senado de la Nación con el presidente del Bloque Justicialista, el cordobés Carlos Caserio, que preside el PJ mediterráneo. A título personal Caserio dijo que hará campaña por la boleta corta de Hacemos por Córdoba que sólo tiene un tramo, la categoría de precandidatos a diputados nacionales, pero que a la vez haría campaña por la fórmula nacional Alberto Fernández-Cristina Fernández. Lo mismo anunciaron varios intendentes que subrayaron que su límite es Mauricio Macri mientras otros dijeron en off the record a Infobae que al menos hasta las PASO podrían mantenerse distantes.

"Los peronistas votamos peronistas", había dicho el miércoles de la semana pasada Juan Manzur, gobernador de Tucumán que con otros once mandatarios participó de un almuerzo en San Telmo con el precandidato un par de horas antes de la cumbre con Caserio y varios de los senadores que representan a los gobernadores no kirchneristas.

No hace falta recordar los desencuentros del kirchnerismo con Juan Schiaretti. También con José Manuel de la Sota quien sin embargo intentaba caminos de unidad cuando murió en un trágico accidente en la ruta. Los delasotistas también piden por estos días un acercamiento.

Por eso cuando en Mar del Plata Fernández fue consultado sobre un audio que se le atribuía en el que supuestamente pedía disculpas a los cordobeses negó su autoría pero dijo: "Quien lo haya hecho además de imitarme me lee la mente". Y pidió a los cordobeses que lo ayuden a terminar con los "desencuentros". Al menos tres veces mencionó la palabra "perdón" hacia quienes viven y votan en aquella provincia que acaba de darle un contundente triunfo a Schiaretti pero que en el 2015 fue clave para que Mauricio Macri llegara a la Casa Rosada.

Alberto Fernández junto a los gobernadores del PJ en un almuerzo el miércoles 3
Alberto Fernández junto a los gobernadores del PJ en un almuerzo el miércoles 3

Es por diferencias como las que tuvo con Schiaretti y con gran parte de los gobernadores que Cristina Fernández se hizo a un lado y pidió a su ex jefe de gabiente que lidere la fórmula. Fue lo que posibilitó que varios gobernadores apoyaran la fórmula nacional y que finalmente se rompiera Alternativa Federal, el espacio en el que habían comulgado la mayoría de los mandatarios provinciales. Fernández logró alinear a Sergio Uñac, a Domingo Peppo (que está enojado porque por ahora sólo Jorge Capitanich puede pegar su boleta a la del Frente de Todos), a Gustavo Bordet, a Rosana Bertone, a Mariano Arcioni, a Carlos Verna, y también a los que sí estaban cerca de los K como Gerardo Zamora, Gildo Insfrán, Alicia Kirchner obviamente, Lucía Corpacci y Manzur que ya había hecho un intento de unidad en el acto del 17 de octubre el año pasado.

Tras se reelecto, la primera reunión de Schiaretti fue con Macri en la Casa Rosada
Tras se reelecto, la primera reunión de Schiaretti fue con Macri en la Casa Rosada

Finalmente la confirmación del viaje llegó como una formalidad y con la distancia que Schiaretti quiere tomar de la elección nacional. Prefiere preservar el poder de un bloque propio que en un Congreso sin mayorías. Pero se sentará a tomar café con el precandidato presidencial como ya lo hizo con Miguel Angel Pichetto, el ahora precandidato a vice de Macri.

La pregunta es si esta vez Schiaretti aceptará tomarse una foto. O si se la negará para mostrarse prescindente.

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