El ministro de Justicia Germán Garavano
El ministro de Justicia Germán Garavano

Germán Garavano es uno de los sobrevivientes del primer gabinete de Mauricio Macri. Y tiene expectativa de seguir al frente del Ministerio de Justicia si el Gobierno obtiene la reelección, un escenario que parecía impensado hace unos meses. Como otros ministros, ya recibió emisarios del presidente para sondearlo sobre sus planes a futuro. Sin vueltas, dijo que quiere permanecer en el cargo para terminar las reformas que se lanzaron durante su gestión. Si no hay reelección, o no sigue en el Gobierno, Garavano tiene pensando volver al llano, y retomar su trabajo como abogado particular.

La entrevista con Infobae tiene lugar en las oficinas que ocupa el Ministerio de Justicia en la ex ESMA. Es viernes y está apurado porque lo espera una reunión de gabinete en la quinta de Olivos. Antes de salir, recibe una buena noticia: ganó un premio otorgado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) entre 42 iniciativas de todo el mundo para mejorar la Justicia. "Ganamos, guauuu, con Justicia 2020 y Justicia abierta", dice mientras infla el pecho de orgullo.

En la entrevista, Garavano cuestiona las recientes declaraciones de Alberto Fernández sobre los juicios contra la corrupción y advierte que se viene una reforma de la Constitución si gana el kirchnerismo. "Para ellos, la Justicia no existe. Está en los genes del kirchnerismo, ni Alberto Fernández ni nadie lo puede sacar", advierte.

-Alberto Fernández dijo que algunos jueces van a tener que dar explicaciones y pidió que actúen con "dignidad". ¿Qué opina?

-Son muy preocupantes las declaraciones. También su reciente visita a Lula en la cárcel. El mensaje que están mandado es que la política está por encima de la Justicia. 'Yo estoy por encima de la ley, genero impunidad con una Justicia propia, y si es necesario modifico la Constitución o le meto presión a los jueces con tal de conseguir mi objetivo', es el mensaje.
Así como ocurrió con los derechos humanos, la sociedad generó un pacto respecto de la corrupción, desde los bolsos de José Lopez, la tragedia de Once, los bienes de Lázaro Báez y las cuentas en el exterior… La gente dijo que eso no va más. Se equivoca Alberto. Es un muy mal mensaje institucional y político. Por eso trató de desdecirse.

Alberto Fernández junto al ex canciller Celso Amorin en la puerta del establecimiento donde está detenido Lula
Alberto Fernández junto al ex canciller Celso Amorin en la puerta del establecimiento donde está detenido Lula

-¿En que ámbitos de la Justicia podría avanzar el kirchnerismo si gana las elecciones?

-Ya lo intentaron en su momento, después de las elecciones de 2013. Van a intentar una reforma constitucional. Ya lo expresó (Mempo) Giardinelli y lo dice cada vez que puede (Eugenio) Zaffaroni. La noción de Poder Judicial como poder del Estado les resulta ajena. Se vio claramente en Santa Cruz, donde la Justicia nunca avanzaba y hasta designaban a sus propios familiares. Hay una matriz autoritaria. Para ellos, la Justicia no existe. Está en los genes del kirchnerismo. Ni Alberto ni nadie lo puede sacar.

-¿Cree que van por una reforma del Consejo de la Magistratura?

-En su momento lo hicieron. También dictaron una ley de subrogancias para designar jueces a dedo. Siempre hicieron ataques a nivel normativo.
A diferencia de Carlos Menem, que buscaba la reeleción, la única forma que tienen de justificar una reforma constitucional es cambiar la Justicia y el sistema republicano.

-¿Qué respuesta imagina desde la Justicia si eso ocurre?

-La Justicia ya frenó determinados avances porque eran muy groseros.
El mensaje de la población es que no está dispuesto a dar marcha atrás con nuestro sistema de sobierno. Obviamente hay que mejorar la Justicia, pero no generar una Justicia adicta.

-¿Hay riesgo que se frenen los juicios si gana el kirchnerismo?

-No debiera suceder eso. Creo que en la mayoría de los casos no va a suceder. No descarto que logren que algunos jueces no avancen con investigaciones pendientes. Ya lo vimos durante diez años por la presión que se ejerció sobre el Poder Judicial. Pero en los juicios, hay tres jueces, eso genera algo positivo. Yo fui muy criticado por poner en duda la prisión preventiva. Siempre dije que lo importante era llegar a los juicios orales. Quizás lo más importante de este Gobierno es que logró que los casos de corrupción lleguen a juicio, con la ayuda del Programa de Protección de Testigos, con el apoyo de marcos normativos, como la Ley del Arrepentido….

-¿Cuáles son sus planes si el Gobierno gana y usted sigue al frente del Ministerio de Justicia?

-Tenemos que consolidar el nuevo sistema procesal oral, que arrancó en Salta y Jujuy. Tenemos que lograr un modelo donde la instrucción dure poco. El sistema empezó el 10 de junio y ya se dictaron tres condenas en menos de 15 días, algo impensado para la Justicia argentina. La idea es extenderlo a otras jurisdicciones, como Mendoza o Rosario, para luego llegar a la provincia de Buenos Aires o a la Ciudad. También está pendiente el nuevo Código Penal y la Ley de Responsabilidad Juvenil. Es muy importante que se discutan en el Congreso. Tenemos que seguir con el proceso de selección de jueces para que no haya jueces interinos. Queremos profundizar el tema de acceso a la Justicia. Hoy tenemos 90 centros en todo el país que atienden a más de 400 mil personas, a personas vulnerables y de comunidades indigenas. También está avanzando una reforma de la Justicia civil. Actualmente, un 42% de los jueces civiles usan audiencias orales. Casos que tardaban entre tres y siete años, hoy se resuelven en menos de uno. Nuestro objetivo es que todos los jueces civiles del país usen este sistema.

Los jueces de la Corte Suprema (CIJ)
Los jueces de la Corte Suprema (CIJ)

-¿Si ganan las elecciones, están pensando en alguna reforma en los lugares más sensibles de la Justicia: la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura y Comodoro Py?

-En Comodoro Py, debería ir llegando la reforma procesal penal, y en la Justicia federal de todo el país queremos impulsar un proyecto que está en el Senado, para separar los juzgados penales de los civiles. Respecto del Consejo de la Magistratura, presentamos un proyecto en el Congreso para devolver el equilibrio entre los diferentes actores. Vamos a insistir para que se trate. Sobre la Corte, en principio no tenemos cambios previstos. Sí, nos parece que la Corte se debe involucrar más en la mejora del Poder Judicial. La Corte tiene muchos recursos. El Poder Judicial necesita inversiones. El gran desafío de la Justicia es tener expedientes digitales en todas las áreas. El Poder Ejecutivo ya los tiene. No se entiende cómo la Justicia nacional y federal todavía no tienen expediente electrónico.

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

-¿Por qué el Gobierno no habla de la causa de Dolores?

-Para el Gobierno no es un tema relevante. Hay actores de la oposición que quieren que tenga relevancia. Nosotros hicimos una presentación en el Consejo de la Magistratura (contra el juez Alejo Ramos Padilla). Una investigación que recién está comenzando tiene dudosa efectividad si se cuenta en el Congreso. Lo mismo ocurre con el uso de distintos programas del Estado no conforme a la ley. Después salieron escuchas que cuestionan la investigación… Yo fui denunciando falsamente por el ex juez (Carlos) Rozanski, me presenté en Dolores antes el fiscal y formulé una denuncia. La forma en que se condujo es una forma bastante irregular, lo cual pone en crisis una investigación seria para desarticular un grupo de personas vinculados a los servicios de inteligencia. Ojalá se pueda avanzar hasta las últimas consecuencias. Alguien está usando la investigación del juez con una intencionalidad política para tratar de afectar otras investigaciones. Lo deberá resolver la Justicia y el Consejo de la Magistratura. No es un tema que le preocupe al Gobierno.