Claudio Bonadio (Gustavo Gavotti)
Claudio Bonadio (Gustavo Gavotti)

El juez federal Claudio Bonadio se presentó en el expediente de Dolores, caso por el que está preso el falso abogado Marcelo D'Alessio, para conocer las imputaciones en su contra y que lo llevaron a ser notificado de su condición junto a las diputadas Elisa Carrió, Mariana Zuvic y Paula Olivetto.

Mientras tanto, el juez Alejo Ramos Padilla citó a declarar como testigos al ex jefe de Gabinete kirchnerista Aníbal Fernández para el 10 de julio; al dirigente K Roberto Porcaro, para el 11; y al abogado Daniel Llermanos, defensor del camionero Hugo Moyano, para el 16 de julio. Por otra parte, aceptó a pedido de la ex ministra de Defensa Nilda Garré requerir un reciente fallo en donde fue sobreseída en una investigación abierta para saber si ella o el diputado Máximo Kirchner tenían cuentas en el exterior.

Según se desprende de uno de los últimos oficios firmados por el juez Alejo Ramos Padilla, el juez Bonadio se hizo presente en el expediente. Ya se le informó para que nombre un abogado y pueda obtener copias del expediente. Pero al presentarse en la causa que se tramita en Dolores, Bonadio pidió que le detallen "con precisión cuál es la imputación" que motivó la notificación en la que le informaron que había sido querellado.

Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)
Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)

Ramos Padilla respondió: "Hágasele saber al magistrado que en las presentes  actuaciones ha sido formalmente denunciado en dos oportunidades, que uno de  los denunciantes ha sido tenido como parte querellante, además de que su actuación ha sido objeto de tratamiento por parte del Ministerio Público Fiscal y fue mencionado en diversos testimonios, archivos de audio y documentos digitales que forman parte de la prueba de la causa".

El oficio, no obstante, destacó: "Más allá de ello, este Juez no ha adoptado un temperamento procesal como el que reclama", propio de un llamado a indagatoria. "Solo se consideró adecuado anoticiarlo en los términos citados a efectos de brindarle concretamente la posibilidad de ejercer los derechos que pone a su disposición el ordenamiento ritual –recalcó Ramos Padilla-. Se trata de otorgarle las más amplias garantías, para que pueda –como por ejemplo lo ha hecho la Dra. Elisa Carrió, que se ha presentado ante la  Excma. Cámara Federal de Casación Penal- formular  en estas actuaciones las aclaraciones que entendiere necesarias a su derecho,   participar y controlar la marcha del proceso, como así también sugerir las medidas de prueba que considere oportunas".

Ramos Padilla se refirió así al planteo que hizo Carrió contra el camarista Alejandro Slokar, para quien pidió su recusación luego de asumirse como imputada, tal como informó el lunes Infobae. Slokar ya rechazó apartarse del expediente, pero ahora la decisión quedó a la espera de sus pares.

Bonadio aparece en la denuncia que hizo el empresario Pedro Etchebest y que originó la causa que se abrió en Dolores. Allí Etchebest aseguraba que Marcelo D'Alessio le había exigido dinero en nombre del fiscal Carlos Stornelli para "sacarlo" de la causa de los cuadernos donde –le decía, aunque era mentira- lo había mencionado un arrepentido.

Sin embargo, lo que en un principio fue un caso de una extorsión derivó después, con el allanamiento que se hizo en la casa de D'Alessio, en una investigación sobre una red de espionaje político judicial que salpicaba a empresarios y políticos. En la causa fueron detenidos D'Alessio, los ex policías Ricardo Bogoliuk y Anibal Degastaldi y el ex espía Rolando Barreiro, pero hay más imputados e indagatorias. Y empresarios y denunciados en  causas de corrupción se han presentado pidiendo ser querellantes. En ese contexto se leen los llamados a declaración testimonial de Aníbal Fernández, Porcaro o Llermanos.

Mientras tanto, Bonadio tiene en sus manos una investigación que se dio a conocer como la "operación puf" y en donde, entre otros, también tiene denunciado al juez Ramos Padilla. Es por una denuncia que radicó la diputada Carrió en donde incluyó al magistrado de Dolores en una suerte de complot junto a detenidos kirchneristas que buscaban "voltear" la causa de los cuadernos.

Carrió hizo la denuncia en base a una serie de transcripciones de escuchas telefónicas, registradas en la cárcel, que dijo le habían llegado a su oficina. De esas conversaciones se desprende que ex funcionarios kirchneristas hablaban de la causa que se estaba por radicar o se había abierto en Dolores y con la que esperaban poner en jaque a Bonadio y Stornelli. Las grabaciones fueron ordenadas en el marco de otra causa judicial que no tenía por objeto escuchar a los presos kirchneristas sino a un narcotraficante. La Corte Suprema de Justicia dictó la semana pasada una dura acordada en donde puso límites al uso de esta clase de escuchas.