La Corte Suprema se negó a tratar un recurso extraordinario presentado por los metrodelegados del subte para revisar el fallo que les quitó la personería gremial a raíz de una serie de irregularidades detectadas en el proceso. Ahora el expediente volverá al Ministerio de Trabajo, donde deberán demostrar que tienen más afiliados que la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

Poco antes de abandonar el poder, en noviembre de 2015, el entonces ministro de Trabajo, Carlos Tomada, le concedió la personería gremial a la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro, conocida como "metrodelegados". El sindicato había iniciado poco antes el trámite para disputarse la representación de los empleados del subte a la UTA.

(Télam – Carlos Brigo)
(Télam – Carlos Brigo)

El trámite avanzó en el Ministerio de Trabajo, pero la UTA ya había advertido que el procedimiento no cumplía con las disposiciones de la ley 23.551, sobre todo porque no se le había dado la participación necesaria en el expediente. Sin embargo, la causa avanzó, los metrodelegados consiguieron la personería gremial y el conflicto se judicializó.

Rechazo judicial

La Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo finalmente le dio la razón a la UTA: consideró que efectivamente el Ministerio no había adoptado las medidas necesarias para que el sindicato que hasta ese entonces ostentaba la personería gremial pueda aportar pruebas de que seguía siendo el más representativo, es decir, que tenía más afiliados cotizantes.

No obstante, el tribunal aclaró que esa decisión no implica una opinión sobre la cuestión de fondo, sino que el trámite deberá seguir su curso normal en el Ministerio de Trabajo, con la debida participación de la UTA.

Los metrodelegados apelaron la decisión, pero la Corte Suprema consideró por mayoría que el recurso extraordinario presentado no buscaba apelar una sentencia definitiva, que es un requisito que exige la legislación para poder llegar al máximo tribunal. Por eso, los ministros Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti rechazaron la presentación.

De esta forma, el expediente volverá al Ministerio de Trabajo, donde el conflicto se deberá zanjar, en medio de la pelea del gobierno con un sector del sindicalismo.