Miguel Araujo revela la clave de la unión en la selección peruana: “Un equipo se hace una familia y eso nos hace más fuertes”

La adaptación climática, la flexibilidad táctica y la consolidación grupal marcan la previa del combinado nacional al primer partido del sábado, según el defensor Miguel Araujo en declaraciones a Canal Bicolor+

Guardar

El defensor de la selección peruana Miguel Araujo describió un ambiente de trabajo renovado dentro del plantel nacional. Mejor aclimatado, con más días de preparación que en convocatorias anteriores y con un grupo que mezcla experiencia y juventud, el zaguero trazó un panorama alentador de cara al encuentro del sábado. La convivencia prolongada, dijo, ya permite hablar de algo más que un equipo: de una familia.

El clima ya no es el problema

Miguel Araujo – Selección Peruana – Perú – deportes – 24 septiembre
Miguel Araujo aseguró que la selección peruana ya se adaptó al clima y trabaja con mayor tranquilidad. El defensor destacó que las condiciones actuales permiten enfocarse mejor en los entrenamientos (Bicolor+)

Los primeros días de concentración no fueron sencillos. El calor golpeó fuerte al plantel y condicionó los entrenamientos. Sin embargo, Araujo confirmó que la situación cambió de manera notable en las últimas jornadas. “Mucho mejor, por el tema también del clima, que no está tan sofocante como los días anteriores, que pegó duro, pero bien, estamos bien, gracias a Dios. Ya establecidos con el tema del clima, con el tema de los entrenos, más tranquilos ya”, señaló el defensor en diálogo con Canal Bicolor+.

PUBLICIDAD

Esa estabilidad física y anímica que otorga la aclimatación se tradujo directamente en la calidad de los trabajos sobre el campo. Con el cuerpo adaptado al entorno, los futbolistas pudieron concentrarse en los aspectos tácticos con mayor foco y rendimiento. Para un equipo que lleva más de dos semanas juntos —un lujo infrecuente en el calendario de selecciones—, ese margen extra resultó determinante.

La diferencia con convocatorias previas, según el propio Araujo, es sustancial. Antes, los tiempos eran tan ajustados que los jugadores llegaban cargados y partían sin haber podido trabajar a fondo. Ahora el panorama es otro: “Tienes más de dos semanas, que por ahí puedes trabajar, puedes amoldar, puedes trabajar diferentes tipos de alineaciones y eso es mucho más lindo”, afirmó.

PUBLICIDAD

Sin esquemas rígidos: la flexibilidad como sello defensivo

Miguel Araujo – Selección Peruana – Perú – deportes – 24 septiembre
La selección peruana prepara diferentes alternativas tácticas durante esta convocatoria. Araujo detalló que el equipo practica cambios entre línea de tres y cuatro para adaptarse al desarrollo de cada encuentro. (Selección Peruana)

Uno de los ejes de la preparación peruana es la versatilidad táctica. El cuerpo técnico no apuesta por un sistema único e inamovible, sino por la capacidad de adaptarse a lo que cada partido exija. Araujo lo explicó con claridad al referirse al trabajo en el sector defensivo: el equipo alterna entre línea de cuatro y línea de tres según el desarrollo del juego, y esa transición se entrena con sistematicidad en cada convocatoria.

“Algunas veces trabajamos con línea de cuatro y dependiendo de las circunstancias del juego, cómo nos ataquen o cómo nosotros atacamos, cambiamos. Ahí nos paramos con línea de tres, línea de cuatro o la parte de la volante con la línea, dos ofensivos o ya pasamos a línea de tres. Así que eso es bueno y lo estamos entrenando”, detalló el zaguero.

Esta lectura coincide con lo que el propio cuerpo técnico comunicó públicamente. El entrenador y el mediocampista Jairo Concha ya habían adelantado que la selección no se ata a un único molde táctico, sino que busca respuestas distintas ante situaciones distintas. Araujo, desde la zaga, ratificó esa filosofía y subrayó que el tiempo extra de trabajo conjunto permite afianzar esos cambios sin que el equipo pierda cohesión ni automatismos.

La mayor disponibilidad de días juntos es, en ese sentido, un factor clave. Incorporar variantes tácticas requiere repetición, comunicación y confianza entre los futbolistas. Con apenas una semana de trabajo, eso es casi imposible. Con más de dos, empieza a ser una realidad concreta.

Veteranos y jóvenes: la fórmula para construir una familia

Miguel Araujo – Selección Peruana – Perú – deportes – 24 septiembre
La convivencia ocupa un lugar central en la preparación peruana. Araujo contó que el plantel comparte recuerdos y conversaciones después de los entrenamientos para fortalecer la unión entre sus integrantes. (Selección Peruana)

Más allá de lo táctico, Araujo puso el foco en algo que considera igual de importante: la construcción del vínculo grupal. El defensor describió momentos de charla colectiva tras los entrenamientos, donde el plantel repasó convocatorias pasadas, partidos disputados en Estados Unidos y anécdotas compartidas. Esos espacios informales, aseguró, son los que terminan de soldar un grupo.

“Nos sentamos después del entrenamiento a recordar las convocatorias pasadas, algunos partidos. Hablábamos de la convivencia que uno tiene que tener, las risas que tiene que haber. Y es bueno porque comienzas a afianzar un equipo, que un equipo se hace una familia”, sostuvo Araujo.

La mezcla generacional dentro del plantel es, para él, una fortaleza. Los futbolistas con mayor recorrido y los más jóvenes comparten entrenamientos, bromas y consejos, y esa convivencia cotidiana forja identidad colectiva. Araujo recordó que cuando llegó a la selección siendo adolescente, figuras más experimentadas lo orientaron. Hoy asume ese mismo rol con naturalidad.

“Cuando me tocó llegar, a los dieciocho o diecinueve años, tuve gente grande que me aconsejaba y me aconsejaba muy bien. Y eso también yo lo hago. Lo hago en mi club, casi siempre lo he hecho y lo hago acá, porque hay muchos jóvenes que tienen condiciones”, afirmó el defensor, quien disputó varias ediciones de Copa América y fue parte del plantel en el Mundial Rusia 2018 con la camiseta peruana.

El mensaje que transmite a los más nuevos apunta, sobre todo, al trabajo cotidiano en sus clubes. Araujo percibe en ellos el mismo hambre que él sintió al debutar: las ganas de ganar, de consolidarse, de pertenecer. Y es ahí, dijo, donde la palabra de un veterano puede marcar la diferencia.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD