Joven pierde un dedo tras ataque de perro sin bozal ni correa en San Isidro al intentar proteger a su cachorro

Pamela paseaba a su cachorro por San Isidro cuando un American Bully lo atacó y, al intervenir para separarlos, terminó con una amputación parcial en un dedo. El hecho le ha generado gastos que superan los S/ 20.000

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Una joven perdió parte de un dedo tras el ataque de un American Bully en San Isidro mientras intentaba proteger a su cachorro. El hecho le dejó una amputación parcial y gastos que superan los S/ 20.000 sin que el dueño asuma responsabilidad. Fuente: Buenos Días Perú / Panamericana Televisión

Una joven perdió parte de un dedo tras el ataque de un American Bully mientras paseaba a su cachorro en San Isidro. Según la víctima, la amputación traumática parcial la alejó de varias actividades laborales y personales, además de generarle gastos por S/ 20.000 sin que, hasta ahora, el dueño del animal se haya hecho responsable.

La joven, identificada como Pamela, intentó separar a los animales para proteger a su perro, Chester, pero terminó herida. Declaró a Buenos Días Perú, de Panamericana Televisión, que perdió parte del dedo mientras defendía a su mascota.

Pamela aseguró que sufrió una amputación traumática parcial y que, hasta el momento de la entrevista televisiva, acumuló S/ 20.000 en gastos sin que el dueño del perro asumiera responsabilidad, pese a residir en la misma zona.

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Joven perdió parte de un dedo tras ataque de perro sin bozal ni correa

De acuerdo con las imágenes difundidas, Pamela caminaba con su cachorro por la vía pública cuando un perro se aproximó y atacó directamente a Chester. La joven se interpuso para separarlos y, en ese forcejeo, el animal la mordió con fuerza.

Imagen dividida: a la izquierda, grabación borrosa de un ataque de perro; a la derecha, una joven de cabello oscuro y gafas mirando seriamente
Pamela, una joven que perdió parte de un dedo tras un ataque de American Bully en San Isidro, narra su experiencia y las repercusiones del incidente. (Composición: Infobae Perú)

“Yo salgo a pasear a mi perro como todos los días. De la nada aparece el perro; estaba suelto porque no tenía correa ni bozal”, relató. Expuso que le indicaron que el perro “se escapó de la casa”, aunque remarcó que el ataque ocurrió de manera repentina, por detrás, mientras caminaba.

Pamela precisó que el animal que la atacó era un American Bully. También mencionó que en el video aparece un vecino de la zona que paseaba a otro perro, un Bull Terrier, e intentó intervenir cuando el ataque ya estaba en curso. En las imágenes, ese hombre también terminó en el suelo durante el intento de separar a los animales.

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La consecuencia más severa fue la lesión en una de sus manos. Pamela explicó que no tiene prácticamente toda la parte superior del dedo, aunque aún mantiene sensibilidad. Añadió que su situación también alteró su vida cotidiana y su trabajo como contadora, ya que quedó impedida de realizar varias actividades laborales y personales.

Además del impacto físico, Pamela insistió en el costo económico del tratamiento. En la entrevista, afirmó que ya gastó S/ 20.000 y que no recibió una respuesta efectiva del presunto dueño del perro.

Triptych mostrando una mujer con un cachorro y un perro atacante en una acera, seguido de la mujer en el suelo y un hombre intentando separarlos
Pamela interviene para proteger a su cachorro Chester del ataque de un American Bully suelto, resultando ella misma herida durante el forcejeo en la vía pública. (Composición: Infobae Perú)

Víctima asegura que dueño del perro quiso “arreglar” tras el ataque

Pamela afirmó que el dueño del perro se llama Jorge Puri. Sostuvo que, tras el hecho, presentó una denuncia ese mismo día. Según relató, cuando llegaron los policías ella ya se encontraba camino a recibir atención médica. Explicó que el propietario se comunicó con su padre para proponer un arreglo, pero su familia rechazó resolverlo de manera informal.

“Él se comunicó con mi papá y le indicó que quería arreglar, pero mi papá le dijo que la gravedad no era una mordedura como cualquiera, sino una amputación. Igual, de todas formas, yo voy a poner la denuncia”, relató Pamela.

En relación a las autoridades municipales, la joven aseguró que no recibió comunicación. “De las municipalidades no he tenido comunicación. Tampoco sé si es que le han puesto alguna multa o algo”, indicó. También afirmó que el proceso avanzó con demoras: para tomarle declaración la citaron “después prácticamente de un mes, un mes y medio”, y la visualización del video ocurrió semanas después.

Pamela añadió que, por lo que conoce, a quien citaron fue al familiar que aparece en el registro como testigo, y que en una diligencia asistió un abogado, no el propietario. “Hasta el momento no me he comunicado con él, tampoco le he visto; siempre indicaban que el señor sí quería arreglar”, sostuvo. En la entrevista, insistió en que viven cerca y que, aun así, no hubo un contacto directo del señalado.

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