Segunda vuelta 2026: las regiones que definirán la presidencia el 7 de junio

El mapa de la primera vuelta deja territorios sin dueño con más de tres millones de electores, donde ni Fujimori ni Sánchez lograron imponerse y el voto de los candidatos eliminados no tiene destino predecible

Guardar
Google icon
Ilustración en acuarela de un mapa de Perú con fronteras, una urna electoral de la ONPE y una silueta presidencial con banda bicolor.
Un conjunto de departamentos donde los principales candidatos no lograron mayorías concentra la atención de cara al balotaje, en un contexto electoral sin precedentes recientes para el país (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 7 de junio de 2026, Perú decidirá en segunda vuelta quién será su próximo presidente, y el resultado podría depender de un puñado de regiones donde ni Keiko Fujimori ni Roberto Sánchez lograron imponerse en la primera vuelta. Con el reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) al 100 % de actas contabilizadas al 15 de mayo, el mapa electoral traza una fractura geográfica entre la costa norte y el eje andino-amazónico que reproduce, con precisión, el esquema de 2021.

Fujimori, candidata de Fuerza Popular, obtuvo 2.877.678 votos (17,18%), y Sánchez, de Juntos por el Perú (JPP), alcanzó 2.015.114 sufragios (12,03%). La diferencia entre Sánchez y el tercer lugar, Rafael López Aliaga de Renovación Popular, fue de 21.210 votos a nivel nacional. Los más de 30 candidatos eliminados acumularon en conjunto más del 70% de los votos, lo que convierte la transferencia de ese electorado en la variable central del balotaje.

PUBLICIDAD

Ilustración en acuarela de un mapa de Perú, una urna de votación ONPE, una silueta con banda presidencial y dos figuras sonrientes en primer plano.
Un electorado mayoritario que respaldó a candidatos eliminados podría inclinar la balanza en favor de Keiko Fujimori o Roberto Sánchez en una elección marcada por la fragmentación geográfica y la dispersión del voto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lima y el Callao: casi un tercio del padrón

Con 8.665.318 electores, Lima es la región con mayor peso aritmético del país y fue también la más fragmentada en la primera vuelta. López Aliaga encabezó la votación capitalina con el 19,93%, seguido por Fujimori con el 17,90%. El candidato de Renovación Popular ya anunció su respaldo a Fujimori para el balotaje, lo que podría ser determinante en la capital, aunque la transferencia de votos entre candidatos nunca opera de forma automática.

El Callao, con 860.483 electores, aportó a Fujimori el 20,68% de sus votos válidos. Ambas jurisdicciones suman cerca de 9,5 millones de electores —aproximadamente el 30% del padrón nacional—, lo que las convierte en el territorio con mayor peso del balotaje.

PUBLICIDAD

Lima y Callao suman cerca de 9,5 millones de electores, representando el 30% del padrón nacional en las elecciones 2026. REUTERS/Angela Ponce
Lima y Callao suman cerca de 9,5 millones de electores, representando el 30% del padrón nacional en las elecciones 2026. REUTERS/Angela Ponce

El norte y la selva: el núcleo de Fujimori

La candidata de Fuerza Popular registró sus resultados más altos en la franja costera del norte y en la Amazonía. En Tumbes alcanzó el 34,13% de los votos válidos; en Ucayali, el 29,68%; en Loreto (777.103 electores), el 28,33%; y en Piura (1.535.902 electores), el 28,01%. En Lambayeque (1.052.594 electores) obtuvo el 26,39%, y en San Martín (724.166 electores), el 23,24%.

La Libertad, con 1.554.549 electores —la segunda región más poblada del país—, le dio a Fujimori 188.993 votos (20,25%). Ica (715.153 electores) también superó el 20%. Estas plazas representan su reserva electoral más sólida, aunque en segunda vuelta el escenario cambia radicalmente: los sufragios de los candidatos eliminados redistribuirán el mapa.

Keiko Fujimori, con camiseta blanca y un tocado de colores, habla en un micrófono frente a una gran multitud. La gente lleva camisetas y banderas naranjas, con árboles y un monumento al fondo
Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, se dirige a una multitud de simpatizantes con banderas naranjas en un mitin político en Loreto. (Difusión)

El sur andino: el bastión de Sánchez

Roberto Sánchez lideró en 11 regiones, todas en el eje andino y amazónico del interior del país. Sus resultados más altos se registraron en Huancavelica (339.444 electores), con el 43,43%; en Cajamarca (1.199.718 electores), con el 41,62% —y donde la ONPE reporta aún el 99,646% de actas contabilizadas—; y en Apurímac (361.784 electores), con el 40,98%.

En Ayacucho (520.738 electores) alcanzó el 31,33%, y en Amazonas (345.646 electores), el 36,25%. Puno (964.940 electores) le dio el 24,96%, y Cusco (1.135.220 electores), el 22,67%.

Roberto Sánchez lideró en 11 regiones del eje andino-amazónico, repitiendo el patrón territorial de Castillo en 2021.
Roberto Sánchez lideró en 11 regiones del eje andino-amazónico, repitiendo el patrón territorial de Castillo en 2021.

Este bloque territorial reproduce el patrón electoral de Pedro Castillo en 2021, cuando el entonces candidato de Perú Libre dominó el sur andino y derrotó a Fujimori por 44.058 votos en el balotaje —50,13% contra 49,87%—. Sánchez fue ministro de Comercio Exterior durante el gobierno de Castillo, lo que refuerza su identificación con ese electorado.

El rechazo a Fujimori en estas regiones es contundente: en Puno obtuvo apenas el 3,90% (25.389 votos); en Cusco, el 6,13%; en Apurímac, el 6,90%; y en Moquegua (164.792 electores), el 6,63%.

Ilustración de un mapa de Perú dividido, con los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en los lados opuestos y una urna electoral marcada 'DECISIÓN 2026'.
La segunda vuelta electoral en Perú entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez destaca la importancia del voto regional y la redistribución del 70% del electorado inicial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Arequipa, Junín y Tacna: los territorios sin dueño

El escenario más complejo para ambos candidatos se concentra en las regiones donde ninguno de los dos encabezó la primera vuelta. Arequipa (1.227.784 electores), la segunda ciudad más poblada del país, fue ganada por Jorge Nieto del Partido del Buen Gobierno con el 18,64%. Fujimori quedó lejos con apenas el 7,32% (64.430 votos), y Sánchez tampoco logró un resultado sólido en ese territorio. Con más de un millón de electores y un electorado de perfil urbano y de centroizquierda, Arequipa se convierte en una de las plazas más disputadas del balotaje. El voto de Nieto no tiene un destino predecible.

Junín (1.063.941 electores) presenta un escenario diferente: Fujimori lideró con el 17,09%, pero Sánchez obtuvo el 12,30% en una región donde el voto rural de las provincias interiores podría moverse en cualquier dirección. En Tacna (302.921 electores), Ricardo Belmont encabezó la primera vuelta con el 14,63%, y Fujimori registró apenas el 6,84% (15.125 votos).

El candidato de Buen Gobierno afirma que sus opositores han sostenido el poder junto a Gobiernos recientes y asegura impulsar un cambio para que los responsables de delitos respondan ante la justicia
Arequipa fue la única gran región donde Jorge Nieto se impuso en la primera vuelta, desplazando tanto a Fujimori como a Sánchez. Ahora, el destino de su electorado —urbano y de centroizquierda— se convierte en uno de los factores más inciertos y decisivos para la segunda vuelta presidencial. | Foto: Jorge Nieto (Facebook)/ Andina

Áncash: la región que no cierra

Áncash (972.328 electores) es otra plaza de peso con resultado abierto. La ONPE reporta el 100% de actas contabilizadas —con las 3.472 actas procesadas y ninguna pendiente de envío al JEE—, y la votación quedó fragmentada sin un ganador que concentrara el voto: Fujimori lideró con el 17,98% (97.743 votos), seguida por Sánchez con el 14,99% (81.477 votos). Detrás quedaron Ricardo Belmont con el 10,05%, Carlos Álvarez Loayza del Partido País para Todos con el 9,93%, y Alfonso López Chau de Ahora Nación con el 8,83%.

La suma de los cuatro candidatos eliminados que obtuvieron entre el 8% y el 10% supera en conjunto los votos de Fujimori, lo que convierte a Áncash en un territorio donde el balotaje podría revertir el resultado de la primera vuelta. La región combina zonas costeras donde Fujimori tiene mejor desempeño con provincias andinas interiores más afines al voto de izquierda, y el destino de ese electorado no está definido.

Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, busca revertir el resultado del balotaje apelando a su sólido respaldo en el norte y la Amazonía. Su desempeño en la segunda vuelta dependerá de la capacidad para sumar votos fuera de sus bastiones tradicionales. REUTERS/Miguel Lo Bianco
Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, busca revertir el resultado del balotaje apelando a su sólido respaldo en el norte y la Amazonía. Su desempeño en la segunda vuelta dependerá de la capacidad para sumar votos fuera de sus bastiones tradicionales. REUTERS/Miguel Lo Bianco

El peso del antecedente

El referente más directo de este balotaje es el de 2021. Castillo derrotó a Fujimori por un margen de 44.058 votos en una elección en la que el sur andino fue determinante. El mapa de colores de aquella primera vuelta —donde Perú Libre dominó en rojo las regiones del interior y Fuerza Popular en naranja la costa norte— se repite con precisión en 2026, con Sánchez y Fujimori como protagonistas.

La diferencia respecto a 2021 es que el electorado de los candidatos eliminados es más numeroso y más disperso. Piura, con 1.535.902 electores y el 99,280% de actas contabilizadas, y Cajamarca, con 1.199.718 electores y el 99,646%, son también regiones donde los datos aún no son definitivos. El JNE deberá integrar las actas descentralizadas de los 60 Jurados Electorales Especiales (JEE) antes de emitir la proclamación oficial. La segunda vuelta está fijada para el 7 de junio de 2026.