Sin control de recursos no hay inversión: crece en Perú la demanda por mayor supervisión en proyectos, ¿Por qué?

El bloqueo de capitales y fondos inmovilizados impulsa a los inversionistas a exigir control y trazabilidad en cada etapa de ejecución de proyectos de inversión. ¿El fideicomiso se perfila como una solución?

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Más de USD 306 millones para transformar Piura: aeropuerto, 4G rural y nuevo puente San Francisco. (Foto: Agencia Andina)
Industrias como infraestructura, agroindustria y sector inmobiliario enfrentan exigencias crecientes de transparencia y disciplina financiera ante la magnitud de obras detenidas. (Foto: Agencia Andina)

Las obras paralizadas y los proyectos inconclusos, tanto en el sector público como en el privado, han elevado la exigencia de los inversionistas por contar con mecanismos que aseguren un control efectivo sobre el uso de sus recursos.

Esta tendencia se intensifica en el contexto electoral actual, luego de la primera vuelta, donde nuevas promesas de inversión se anuncian mientras se revisan los compromisos pendientes y el avance real de las obras.

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Solo en el sector público, existen miles de obras detenidas y más de S/42 mil millones comprometidos en proyectos sin concluir, de acuerdo con la Contraloría General de la República, información recogida por ComexPerú.

El problema no se limita a la esfera estatal: se replica en el sector privado, sobre todo en industrias como infraestructura, agroindustria y bienes raíces, donde la necesidad de administrar con orden y transparencia los flujos financieros se ha hecho prioritaria.

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El inversionista exige control y trazabilidad

Geraldo Arosemena, Managing Director de TMF Group para Perú y Bolivia, explicó que el inversionista actual ya no solo analiza la rentabilidad proyectada de un desarrollo, sino que también exige conocer los mecanismos de administración y control de los recursos aportados.

“Hoy el inversionista no solo evalúa la rentabilidad de un proyecto, sino también cómo se administrarán los recursos. Existe una mayor demanda por estructuras que aseguren control y trazabilidad en el uso de los fondos”, señaló.

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Incorporar un tercero independiente en la gestión de recursos se convierte en condición esencial para atraer inversiones y fortalecer la confianza en los proyectos.

Además, Arosemena explicó que los fideicomisos han ganado terreno por su capacidad para introducir disciplina financiera y mecanismos de supervisión en la ejecución de proyectos.

“A diferencia de esquemas tradicionales, el fideicomiso permite que los recursos sean administrados por un tercero independiente, lo que asegura que los fondos se utilicen exclusivamente para los fines establecidos y bajo condiciones previamente definidas”, agregó.

Este modelo resulta especialmente relevante en proyectos complejos, donde participan múltiples actores y existe una mayor exposición a riesgos operativos o financieros. En estos casos, la administración independiente de los flujos mejora la ejecución y fortalece la confianza entre inversionistas, financiadores y desarrolladores.

“El mercado está migrando hacia estructuras más ordenadas, como ya ocurre en países de la región como Colombia. Incorporar un tercero independiente en la administración de los fondos empieza a convertirse en una condición para atraer inversión”, indicó.

Fideicomisos: confianza y transparencia, condiciones para la inversión

En el actual escenario, la confianza se ha vuelto un factor determinante. Los inversionistas, tanto locales como internacionales, priorizan mecanismos que garanticen control y transparencia en el uso de los recursos.

Esta demanda se traduce en una mayor preferencia por estructuras contractuales y legales que faciliten la rendición de cuentas y la supervisión externa, como los fideicomisos.

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TMF Group lidera la prestación de servicios administrativos y de cumplimiento normativo, colaborando con grandes empresas globales en sectores clave para la inversión en Perú.

El desafío para los desarrolladores de proyectos y las entidades públicas y privadas es responder a estas nuevas exigencias del mercado, incorporando modelos de administración y control que permitan recuperar la confianza y asegurar la ejecución efectiva de las inversiones comprometidas.

En un entorno donde los procesos de supervisión y la administración independiente de los fondos se consolidan como condiciones fundamentales, la posibilidad de multiplicar la inversión en los próximos años dependerá de la capacidad del país para ofrecer seguridad y transparencia en la gestión de los recursos.