Piezas arqueológicas en subastas internacionales reavivan sospechas de tráfico ilícito vinculado a sitios arqueológicos de Lima

Restos óseos y cerámicos expuestos, junto con evidencias de excavaciones ilegales, refuerzan la hipótesis de que redes de tráfico ilícito estarían operando en sitios arqueológicos vulnerables

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Aparición de piezas en subastas internacionales con rasgos similares a bienes peruanos activa alertas por tráfico ilícito. Difusión
Aparición de piezas en subastas internacionales con rasgos similares a bienes peruanos activa alertas por tráfico ilícito. Difusión

La aparición de piezas arqueológicas en subastas internacionales con rasgos similares a las encontradas en territorio peruano encendió alertas en las autoridades culturales. El foco se dirige a dos espacios arqueológicos ubicados en la costa central, donde se identifican señales de intervención irregular y pérdida de materiales. La situación coloca en primer plano el riesgo constante que enfrenta el patrimonio prehispánico frente a redes de tráfico ilícito.

La respuesta institucional incluyó una inspección técnica en los sitios de Lauri y Chancayllo, ubicados en el distrito de Chancay, provincia de Huaral. La acción reunió a representantes del Ministerio de Cultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Policía Nacional y la municipalidad distrital. El objetivo central se orientó a verificar el estado de conservación de ambos espacios y evaluar posibles vínculos con piezas comercializadas fuera del país.

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La intervención se produce en un contexto donde la circulación de bienes culturales en mercados internacionales continúa bajo observación. La identificación de similitudes entre objetos subastados y restos hallados en territorio nacional refuerza las sospechas sobre circuitos de extracción ilegal que afectan zonas arqueológicas vulnerables.

Inspección revela daños y materiales expuestos

Inspección en los sitios arqueológicos de Lauri y Chancayllo detecta daños, restos expuestos y excavaciones ilegales. (Difusión)
Inspección en los sitios arqueológicos de Lauri y Chancayllo detecta daños, restos expuestos y excavaciones ilegales. (Difusión)

Durante el recorrido técnico en Lauri y Chancayllo, los equipos detectaron restos óseos y fragmentos de cerámica dispersos en superficie. Estos elementos permanecen expuestos a condiciones ambientales que aceleran su deterioro. La evaluación permitió constatar una situación de fragilidad en ambos espacios, con evidencias claras de afectación reciente.

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En el sitio de Lauri, la inspección registró una mayor presencia de excavaciones ilegales. Estas intervenciones, atribuidas a huaqueros, corresponden tanto a acciones recientes como a actividades desarrolladas en años anteriores. Las perforaciones alteran el contexto original de los hallazgos y dificultan su interpretación científica.

El Ministerio de Cultura señaló que las coincidencias entre los bienes subastados en el extranjero y los restos hallados en estos sitios “evidenciarían una relación directa entre las afectaciones registradas en estos espacios y el tráfico ilícito de los bienes culturales que albergan”. Esta afirmación se sustenta en el análisis de características formales y materiales de las piezas.

Como resultado de la diligencia, los equipos recuperaron dieciséis objetos arqueológicos. Catorce de estos provienen del sitio de Lauri, mientras que los dos restantes se localizaron en Chancayllo. Se trata de ceramios con signos de deterioro, algunos con fracturas parciales.

Los materiales recuperados se incorporan a un proceso de resguardo que busca preservar su integridad y facilitar estudios posteriores. La documentación elaborada durante la inspección incluye actas detalladas que registran las condiciones del hallazgo, la ubicación y el estado de conservación de cada pieza.

Estas actas cumplen un papel clave en los procedimientos internacionales. Según el Ministerio de Cultura, la información recopilada permitirá sustentar solicitudes ante autoridades extranjeras para la recuperación de bienes que salieron del país de forma ilegal.

Evidencias apuntan a posible relación entre el saqueo local y la comercialización de objetos en el extranjero. Difusión
Evidencias apuntan a posible relación entre el saqueo local y la comercialización de objetos en el extranjero. Difusión

Lauri, núcleo histórico en riesgo

El sitio arqueológico de Lauri posee relevancia histórica dentro del desarrollo de la cultura Chancay. Este espacio funcionó como una ciudad con edificios ceremoniales y públicos, rodeada de cementerios pertenecientes a distintos periodos culturales. Su extensión original alcanzó aproximadamente 450 hectáreas.

En la actualidad, esa superficie se reduce a cerca de 220 hectáreas. La disminución responde a factores como la expansión de asentamientos humanos, el avance de áreas agrícolas, la instalación de granjas avícolas y la actividad de saqueo. Estas presiones generan una transformación constante del paisaje arqueológico.

La cultura Chancay se desarrolló entre los años 1200 y 1470 d. C. en varios valles de la costa central del Perú, entre ellos Fortaleza, Pativilca, Supe, Huaura, Chancay, Chillón, Rímac y Lurín. Su ubicación estratégica permitió un importante desarrollo agrícola y un intercambio comercial activo con otras regiones.

Coordinación institucional y llamado a la ciudadanía

La intervención conjunta entre distintas entidades refleja un esfuerzo coordinado para enfrentar el tráfico ilícito de bienes culturales. La participación de la Policía Nacional y de la municipalidad local busca fortalecer el control territorial y prevenir nuevas afectaciones.

El Ministerio de Cultura señaló que la vigilancia realizada tiene como propósito establecer medidas orientadas a la defensa del patrimonio cultural mueble presente en estos monumentos. La institución también convocó a la ciudadanía a participar en la protección de estos espacios.

En ese contexto, el Ministerio de Cultura invocó a la ciudadanía a colaborar en la defensa y protección del patrimonio cultural, denunciando atentados contra bienes muebles o inmuebles a través del teléfono y Whatsapp 976 066 977, del correo electrónico atenciondedenuncias@cultura.gob.pem o mediante esta plataforma