Así cambiaron las elecciones en el Perú desde 1812: la tardía inclusión de las mujeres y la transformación del sistema electoral

La votación de este domingo representa el resultado de un largo proceso histórico en el país, que consolidó la participación ciudadana y la diversidad social a través de sucesivas reformas normativas y modernizaciones institucionales

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Miguel Seminario, responsable del Museo Electoral del JNE, ofrece una fascinante mirada a la evolución de los procesos electorales en el Perú, desde la primera votación en 1812 hasta la actualidad, destacando los hitos de la inclusión social. Fuente: Exitosa

Mañana, 12 de abril, los peruanos acudirán a las urnas para elegir al próximo presidente o presidenta, a los senadores y diputados que conformarán el Congreso Bicameral, así como a los representantes ante el Parlamento Andino. Este proceso electoral movilizará a millones de ciudadanos en todo el país y es el resultado de más de dos siglos de evolución institucional y normativa, desde las primeras votaciones en 1812 hasta la organización actual bajo la supervisión del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

A lo largo de este extenso periodo, el sistema electoral peruano transformó la forma en que los ciudadanos ejercen sus derechos. La expansión del derecho al voto, la incorporación de nuevos grupos sociales y la modernización de los mecanismos electorales —como el DNI electrónico— definieron procesos clave, mientras la integración progresiva de mujeres, personas con discapacidad y ciudadanos en el extranjero consolidó la ciudadanía electoral.

De acuerdo con Miguel Seminario, responsable del Museo Electoral y de la Democracia del JNE, la jornada del domingo representa un ejercicio democrático que refleja más de dos siglos de cambios institucionales y sociales. Desde la exclusión de mujeres y personas iletradas hasta la inclusión de todos los ciudadanos mayores de edad, la historia electoral del Perú da cuenta de una ampliación continua de derechos.

Imagen tríptica: Hombre y mujer en blanco y negro votando en urnas antiguas, y mano actual depositando voto en urna moderna, mostrando la evolución electoral
La imagen compuesta ilustra la evolución del sufragio en Perú. (Composición: Infobae Perú)

El voto peruano nació en 1812, pero por décadas no fue secreto ni para todos

Las primeras elecciones en territorio peruano se remontan a 1812, cuando bajo la Constitución de Cádiz los varones participaron como ciudadanos y no solo como súbditos del régimen colonial. En diálogo con Exitosa, Seminario remarcó que en 1812 se eligieron por primera vez alcaldes constitucionales, lo que inauguró la intervención ciudadana en la representación política. El derecho al voto estaba limitado a ciertos sectores: aunque participaron afrodescendientes e indígenas, la mayoría permanecía excluida.

Durante los primeros procesos, el voto no era secreto y se ejercía a la vista de todos. Hasta 1930, las votaciones se realizaban en espacios públicos y el voto se firmaba, exponiendo a los electores a presiones políticas y sociales. La creación en 1931 del Jurado Nacional de Elecciones y la instauración del voto secreto transformaron el ejercicio del sufragio al ofrecer mayor protección y libertad individual.

El siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX estuvieron marcados por inestabilidad, conflictos y frecuentes disputas sobre los resultados electorales. Documentos conservados por el Museo Electoral permiten observar que la aceptación de los resultados y la institucionalización de la competencia política requirieron un largo proceso de ajuste y controversia.

El voto femenino y otros hitos en la ampliación del sufragio en Perú

El derecho al voto en Perú se amplió de forma paulatina y, a veces, contradictoria. El análisis del Museo Electoral indica que en 1812 participaron afrodescendientes, indígenas, analfabetos y blancos, pero años después la República limitó el sufragio a personas letradas, excluyendo a una parte importante de la población. Este esquema empezó a revertirse en el siglo XX, junto con avances sociales y políticos en igualdad y ciudadanía.

La inclusión de las mujeres en el proceso electoral es uno de los mayores cambios históricos. Aunque la Constitución de 1933 les permitió votar en comicios municipales, en 1956 las mujeres ejercieron el voto en elecciones generales, marcando un hito en la historia nacional. Más adelante, el derecho al sufragio se extendió a personas con discapacidad, religiosos, monjas y peruanos residentes en el extranjero, ampliando cada vez más el padrón electoral.

Efemérides – Efemérides en Perú – Qué se celebra – Perú – noticias – 17 junio
El voto femenino debutó en las urnas peruanas el 17 de junio de 1956, cuando cientos de miles de mujeres participaron en comicios que marcaron un antes y un después en la democracia. (Andina)

Hoy, la legislación peruana otorga el voto a todos los ciudadanos a partir de los dieciocho años, sin distinción de género, condición física o residencia. Esta evolución garantiza que la composición de las autoridades represente genuinamente la diversidad social del país.

Antes de 1931, las elecciones en Perú se hacían en la calle

El sistema de votación transcurrió por varias etapas: desde el voto público firmado hasta el actual voto secreto y universal. Antes de 1931, la emisión del voto se realizaba en la calle y sin garantías de confidencialidad, situación que propiciaba coacción y fraude. El establecimiento del voto secreto y la fiscalización a cargo del Jurado Nacional de Elecciones marcaron el inicio de procesos con mayor transparencia y seguridad.

Seminario precisa que, a partir de 1963, con la consolidación de la cédula única, los electores comenzaron a marcar sus preferencias en un solo documento, reduciendo errores y manipulaciones. Tanto el tamaño como el diseño de la cédula han variado conforme creció el número de candidaturas y partidos, lo que evidencia la pluralidad política peruana.

Imagen sepia de hombres de época, algunos en uniforme, congregados alrededor de una mesa de madera con un ánfora metálica, en un centro de votación
Ciudadanos participan en una jornada electoral, depositando sus votos en una ánfora de metal en un contexto republicano temprano, marcando un hito en la evolución democrática del país. (Foto: El Peruano)

Desde 1980, la incorporación de símbolos en las cédulas facilitó que los ciudadanos iletrados pudieran votar. El uso de tinta indeleble también fue parte de las garantías adoptadas para evitar la duplicidad del voto durante el siglo XX, reforzando la autenticidad de los resultados.

Cómo cambiaron las ánforas y cédulas en las elecciones peruanas

La evolución de cédulas y ánforas electorales respondió a exigencias logísticas y tecnológicas. En el siglo XIX, las ánforas eran de cerámica y luego de metal. En la actualidad se emplean materiales como PVC, cartón o polietileno, elegidos por su facilidad para el almacenamiento y el traslado a zonas remotas o al extranjero.

Según el Museo Electoral y de la Democracia, hasta 1962 existían votos individuales impresos por cada agrupación política, por lo que en cada elección los ciudadanos debían elegir entre múltiples papeletas. Desde 1963, la introducción de la cédula única permitió mayor uniformidad al incluir en un solo documento a todos los candidatos y partidos, reflejando la pluralidad del escenario político nacional.

Dos boletas de votación peruanas históricas amarillentas. Ambas nombran "Sr. Augusto B. Leguía" para Presidente en julio de 1924, con espacios para firmas
Dos cédulas de votación de 1924 para Augusto B. Leguía, reflejando el sistema de voto público en Perú que antecedió al sufragio secreto y universal. (Foto: El Peruano)

La logística electoral se ajustó al crecimiento del padrón y a demandas de accesibilidad y transparencia. Las ánforas modernas, plegables y livianas, están diseñadas para mejorar su traslado y proteger los sufragios. Esta innovación contribuyó a la integridad del proceso electoral en todo el territorio.

Evolución de los documentos electorales: De la libreta electoral al DNI electrónico

La documentación electoral se transformó en paralelo al avance tecnológico y los nuevos requerimientos de identificación ciudadana. Las primeras libretas electorales fueron emitidas en 1931 para los varones; tras la ampliación del sufragio, se emitieron versiones específicas para mujeres en comicios municipales y generales.

DNI / Reniec.
DNI / Reniec.

Con el paso del tiempo, la libreta electoral fue reduciéndose en tamaño y simplificándose. Ya en 1980 se implementaron cambios importantes en el diseño y la funcionalidad del documento, adaptándolo a las necesidades administrativas del momento. Finalmente, la llegada del DNI electrónico posibilitó la verificación biométrica y la integración de datos digitales.

El Museo Electoral y de la Democracia, gestionado por el JNE, alberga una amplia colección de documentos, bandas presidenciales y otros objetos históricos que ilustran esta evolución. Estos materiales permiten entender cómo la modernización de los documentos ha reforzado la transparencia, la seguridad y la confianza en los procesos electorales.