Gobierno apuesta por fertilizante ancestral: más de 13 mil familias recibirán guano de islas en todo el Perú durante 2026

El plan contempla la extracción en puntos estratégicos del litoral y el abonamiento de más de 27 mil hectáreas agrícolas a nivel nacional

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El Estado impulsa el acceso a fertilizantes orgánicos para pequeños agricultores.
El Estado impulsa el acceso a fertilizantes orgánicos para pequeños agricultores.

El Estado peruano proyecta ampliar el acceso a fertilizantes orgánicos en el campo con una intervención centrada en uno de los insumos más antiguos de la agricultura nacional. La iniciativa busca sostener la producción de alimentos en pequeñas unidades agrarias, con énfasis en familias que enfrentan limitaciones para adquirir insumos a precios de mercado.

La medida parte de un plan oficial que fija metas de extracción y distribución para el próximo año. El objetivo consiste en asegurar que miles de productores dispongan de un abono natural con alto valor nutritivo para sus cultivos, en un contexto donde los costos de producción presionan la economía rural.

En ese marco, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego definió una estrategia operativa junto a su programa ejecutor, con recursos asignados y zonas específicas de intervención. La propuesta también incorpora un componente ambiental, al priorizar prácticas agrícolas con menor dependencia de insumos químicos.

Distribución nacional y alcance productivo

Se ejecutará un plan nacional con metas de extracción y distribución para 2026.
Se ejecutará un plan nacional con metas de extracción y distribución para 2026.

El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, a través de AGRO RURAL, prevé la distribución de 14 mil 765 toneladas de guano de las islas durante 2026. Este volumen se destinará a 13 mil 731 familias de la agricultura familiar en 23 regiones del país, según información oficial del sector.

El plan cuenta con un presupuesto de S/ 20 millones, orientado a cubrir las etapas de extracción, procesamiento y comercialización del producto a precio social. La intervención apunta a facilitar el acceso de pequeños productores a un fertilizante orgánico que mejora las condiciones del suelo y favorece el rendimiento de diversos cultivos.

Entre los productos agrícolas que se beneficiarán figuran café, papa, maíz amiláceo, cacao, quinua, cebada, trigo, frutales y pastos. La meta incluye el abonamiento de más de 27 mil hectáreas, con impacto directo en la producción y en los ingresos de las familias involucradas.

Desde el sector agrario se señala que esta política permitirá reducir la dependencia de insumos químicos, al tiempo que refuerza la estabilidad productiva en distintas regiones del país.

Zonas de extracción y logística

14 mil 765 toneladas de guano serán distribuidas.
14 mil 765 toneladas de guano serán distribuidas.

De acuerdo con el Plan Anual de Extracción 2026 de AGRO RURAL, las operaciones se concentrarán en puntos estratégicos del litoral peruano. Las actividades se desarrollarán en la isla Macabí, la isla Santa, Punta San Juan y el terminal portuario de Chimbote.

Estas zonas concentran importantes reservas del recurso, cuya extracción se realiza bajo supervisión estatal. AGRO RURAL mantiene la exclusividad en la gestión del guano de las islas a nivel nacional, lo que incluye su procesamiento, almacenamiento y distribución mediante unidades zonales.

Un fertilizante con historia y valor agronómico

El guano de las islas es reconocido por su alto contenido de nitrógeno, fósforo y potasio, nutrientes esenciales para el crecimiento de las plantas. Su uso permite mejorar la fertilidad del suelo y elevar la productividad agrícola sin recurrir a productos sintéticos.

El interés por este recurso no es reciente. En 1803, el naturalista Alexander von Humboldt observó durante su recorrido por América del Sur que los suelos fertilizados con guano presentaban un desarrollo vegetal superior. Su hallazgo contribuyó a difundir su uso en otras regiones del mundo.

Décadas más tarde, en 1840, la llegada de cargamentos de guano peruano a puertos europeos marcó el inicio de un comercio internacional que abasteció a la agricultura en Europa y Estados Unidos. En ese periodo, los suelos agrícolas enfrentaban una alta demanda de nutrientes debido al crecimiento de la población urbana.

El origen del término también remite a prácticas antiguas. Civilizaciones precolombinas como los mochicas y los incas ya utilizaban este abono, cuyo nombre proviene del quechua “wánu”, que significa “abono”. Las islas del litoral peruano, como las Chincha, concentraron grandes depósitos gracias a la acumulación de excrementos de aves marinas en condiciones climáticas secas.