Prevención y controles ginecológicos reducen riesgos de cáncer de cuello uterino

El ginecólogo oncólogo Rafael Bendezú señala que, aunque estén vacunadas, las mujeres deben realizar controles ginecológicos periódicos por otros tipos de VPH

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Especialistas resaltan la importancia de
Especialistas resaltan la importancia de controles ginecológicos y vacunación frente al VPH. (Foto: Agencia Andina)

El cáncer de cuello uterino es una de las enfermedades que más afectan a mujeres en edad productiva en el Perú, y su detección temprana puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y complicaciones graves. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el ginecólogo oncólogo Rafael Bendezú explicó cuáles son los principales síntomas de alerta que deben motivar la consulta médica.

Entre ellos, destacó el sangrado poscoital —es decir, después de las relaciones sexuales— como uno de los motivos más frecuentes de atención. Además, señaló que el sangrado vaginal sin relación sexual, la secreción con mal olor, el dolor pélvico, la pérdida de peso y el cansancio son señales de alerta que no deben ser ignoradas. “El sangrado suele ser el síntoma más frecuente en mujeres con cáncer de cuello uterino”, puntualizó.

El especialista remarcó que la principal causa de este tipo de cáncer es la infección por el virus del papiloma humano (VPH), transmitido principalmente por contacto sexual. Las mujeres entre 20 y 45 años son las más susceptibles, con mayor incidencia del cáncer entre los 35 y 45 años. Factores de riesgo como múltiples parejas sexuales, relaciones sexuales sin protección, varios partos y la persistencia de infecciones de transmisión sexual pueden incrementar la probabilidad de desarrollar la enfermedad.

(Freepik)
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Detección y tamizaje: claves para la prevención

El doctor Bendezú enfatizó la importancia de la detección temprana mediante pruebas de tamizaje. El Papanicolau ha permitido reducir la mortalidad por cáncer de cuello uterino durante décadas, mientras que la prueba de VPH es actualmente considerada el estándar de oro en mujeres entre 30 y 49 años en Perú. Estas pruebas permiten identificar lesiones precancerosas antes de que evolucionen a etapas más avanzadas de la enfermedad.

El diagnóstico precoz facilita tratamientos más efectivos. Según el especialista, cuando se detecta en etapas iniciales, una cirugía puede alcanzar tasas de curación cercanas al 95 %. Incluso, las lesiones precancerosas pueden ser tratadas mediante un procedimiento sencillo llamado conización, que elimina la zona afectada y previene el avance del cáncer.

Además, la vacunación contra el VPH constituye una herramienta clave de prevención. La vacuna nonavalente protege contra nueve tipos de VPH de alto riesgo, ofreciendo una protección cercana al 90 % contra el cáncer de cuello uterino. No obstante, Bendezú recordó que incluso las personas vacunadas deben continuar con sus controles ginecológicos periódicos.

Colposcopía, VPH, cáncer de cuello
Colposcopía, VPH, cáncer de cuello uterino - Perú - 28 de julio (MD.Saúde)

Prevención integral y educación en salud

“El hecho de estar vacunada no garantiza que nunca se pueda desarrollar la enfermedad, ya que existen otros tipos de VPH menos frecuentes”, indicó el especialista. Por ello, el seguimiento médico regular y la realización de pruebas periódicas son esenciales para minimizar riesgos.

Finalmente, el doctor subrayó que la educación y la concienciación sobre hábitos de salud sexual y reproductiva contribuyen significativamente a la prevención. Mantener relaciones sexuales seguras, limitar el número de parejas y acudir al ginecólogo regularmente son medidas que, combinadas con la vacunación y el tamizaje, fortalecen la protección frente al cáncer de cuello uterino.

La detección temprana es la
La detección temprana es la clave para poder afrontar de manera más efectiva el cáncer de cuello uterino. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

La combinación de prevención, vacunación y controles médicos periódicos se presenta así como la estrategia más efectiva para reducir la incidencia y mortalidad de esta enfermedad, asegurando una mejor calidad de vida para las mujeres peruanas.