Aniversario de la ‘Ciudad de los Reyes’ marcado por cifras preocupantes: solo el 29 % de limeños se siente satisfecho de vivir en la capital

Los resultados de la encuesta Lima Cómo Vamos muestran los principales problemas que afectan la calidad de vida en la capital y determinan el bajo nivel de satisfacción de la ciudadanía

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En el marco del 491 aniversario de Lima, la más reciente encuesta del Observatorio Ciudadano Lima Cómo Vamos revela una realidad poco alentadora: solo el 29 % de los ciudadanos en Lima y Callao se declara satisfecho de vivir en la capital. El estudio, presentado por la directora y fundadora del observatorio, Mariana Alegre, evidencia que la mayoría de la población muestra insatisfacción o indiferencia respecto a su calidad de vida en la ciudad, mientras que un 37,9 % se manifiesta abiertamente insatisfecho.

La encuesta, que este año alcanza su décima quinta edición, constituye una referencia para analizar la evolución de la percepción ciudadana sobre la vida en Lima y Callao. “Solamente el 29 %. Tenemos que otras siete personas se sienten o insatisfechos, que son de hecho cuatro de cada diez, o no satisfechos, sin estar satisfechas ni satisfechos. Como que están ahí en el medio”, explicó Mariana Alegre.

El estudio, de acceso público, busca informar tanto la toma de decisiones en política pública como la práctica ciudadana, proporcionando datos que permiten entender las diferencias y retos según zonas y grupos sociales.

El bajo nivel de satisfacción no sorprende a quienes siguen la situación urbana capitalina. Los resultados confirman la persistencia de problemas estructurales que afectan la vida diaria de los limeños y chalacos. Según Alegre, la encuesta refleja el pulso de una metrópoli en la que la convivencia y el acceso a servicios básicos continúan siendo desafíos centrales, y donde la calidad de vida se ve impactada por factores que trascienden lo individual.

Capitalinos prefieren vivir fuera de
Capitalinos prefieren vivir fuera de Lima. (Foto: Andina)

Los problemas más graves de la capital: inseguridad, transporte y corrupción

De acuerdo con los resultados de la encuesta, la inseguridad ciudadana es el principal problema que afecta la calidad de vida en la capital, seguido por las deficiencias del transporte público.

“Uno de los primeros problemas que afectan la calidad de vida desde los quince años que hacemos la encuesta, y primero es inseguridad ciudadana, ninguna sorpresa, lo vemos cada día en las noticias y en la calle. Luego viene el transporte público, por supuesto, también otro gran problema. Y finalmente, en tercer lugar, en un empate, la corrupción de funcionarios con el tema de contaminación ambiental”, explicó Mariana Alegre.

CIDH cuestiona estrategia peruana contra
CIDH cuestiona estrategia peruana contra la inseguridad. Foto: Difusión

Estos problemas, lejos de resolverse, se agravan según la zona, el nivel socioeconómico o el grupo etario, acentuando las diferencias entre los habitantes de la ciudad. El deterioro de los servicios públicos continúa figurando entre los principales obstáculos para mejorar la calidad de vida, afectando tanto a Lima como a Callao.

La encuesta también explora las actitudes de la ciudadanía frente a prácticas como el pago de sobornos para agilizar trámites o la invasión de terrenos vacíos. Según Mariana Alegre, más del 86 % de los encuestados rechaza la corrupción en sus respuestas, aunque reconoce que la realidad es más compleja: “Ese es un poco el deber ser, lo que quisiéramos, más parece que realmente el confrontar sea una realidad”.

La fecha nació en 2003
La fecha nació en 2003 como resultado de un acuerdo internacional que buscó exponer el daño económico y social causado por prácticas ilícitas que afectan tanto a economías fuertes como a naciones vulnerables. (Freepik)

En la vida cotidiana, algunos ciudadanos estarían dispuestos a ceder ante la corrupción cuando enfrentan la ineficiencia de los sistemas públicos. Esto revela una distancia significativa entre los valores que se declaran en las encuestas y las conductas que realmente predominan en el día a día.

Desigualdad, pobreza urbana y acceso a la vivienda

Respecto a la invasión de terrenos, el 84,5 % de los consultados afirma que está en desacuerdo con esta práctica. Sin embargo, la encuesta muestra que en el nivel socioeconómico E, el más vulnerable, el 12 % justifica la ocupación informal de terrenos ante la imposibilidad de acceder a una vivienda formal o programas sociales. Para Alegre, estas cifras evidencian cómo la insatisfacción y la falta de oportunidades llevan a buscar soluciones paralelas al mercado legal.

Pobreza - vivienda
Pobreza - vivienda

El estudio pone en relieve la desigualdad socioeconómica y la pobreza urbana como factores que profundizan la percepción negativa sobre la calidad de vida. Si bien antes de la pandemia se había reducido la pobreza extrema a nivel nacional, en los conglomerados urbanos más vulnerables la exclusión persiste. Alegre señaló que “si lo mirábamos de forma macro, parece que todo iba bien. Pero en el detalle, te encuentras con una población importante que está siendo excluida y que no tiene servicios, y que claramente sufre más vulnerabilidades”.

La encuesta también recoge la percepción sobre el uso de los espacios públicos. Aunque la mayoría considera que las áreas verdes deben estar abiertas a todos, un 25,8 % de los residentes de niveles socioeconómicos altos opina que los parques deberían ser exclusivos para los vecinos de la zona. Esto, según Alegre, refleja una fractura social y evidencia tensiones sobre la convivencia y el acceso equitativo a los espacios urbanos.

El desafío del transporte público y la infraestructura en Lima y Callao

El transporte público es uno de los puntos más críticos señalados por la encuesta. La alta dependencia de buses, coasters y combis —que concentran hasta el 70 % de los viajes diarios para trabajar— contrasta con el bajo uso del automóvil particular, que apenas representa el 5,5 %. “La combi es formal, es parte del sistema de transporte y además es necesaria para algunas zonas”, precisó Mariana Alegre, quien añadió que la informalidad afecta principalmente a los colectivos.

El Día del Fiscalizador de
El Día del Fiscalizador de la ATU, celebrado el 23 de octubre, rinde homenaje a quienes velan por la legalidad y el buen servicio en el transporte público urbano de Lima y Callao. (Andina)

En cuanto a la infraestructura, la encuesta detecta un rechazo ciudadano considerable hacia las grandes obras viales, como los viaductos, que suelen priorizar a la minoría que usa autos particulares. Para Alegre, las soluciones deben adaptarse a las necesidades de la mayoría y priorizar la mejora del transporte público, evitando repetir fórmulas que no han funcionado y que no resuelven los problemas de congestión ni de calidad del aire.

La publicación de estos resultados coincide con un periodo electoral, lo que otorga mayor relevancia al debate sobre los desafíos urbanos. La persistencia de la inseguridad y la insatisfacción ha llevado a cambios en los hábitos cotidianos de los limeños y chalacos, quienes modifican rutinas y buscan nuevas estrategias de movilidad y convivencia.

Para Mariana Alegre, el estudio del Observatorio Ciudadano Lima Cómo Vamos constituye una herramienta fundamental para comprender las necesidades de la población y orientar la toma de decisiones políticas: “Es revelador que tanta gente haya cambiado de hábitos, que persista la informalidad y que aún no logremos superar los principales retos de la ciudad”. El desafío para las próximas autoridades será diseñar políticas que respondan a esta realidad compleja, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y la satisfacción de todos los habitantes de Lima y Callao.