Miraflores pone en venta el histórico Mercado N.º 1 de Surquillo por cerca de 12 millones de dólares

El tradicional espacio, con más de ocho décadas de funcionamiento, continúa en controversia al anunciarse su venta. Mientras tanto, la alcaldesa de Surquillo calificó como una “amenaza”

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La Municipalidad de Miraflores ha puesto en venta el histórico Mercado Número 1 de Surquillo, desatando una controversia con la municipalidad del distrito. Conoce los detalles de esta disputa histórica y qué pasará con este ícono de la gastronomía peruana.

La municipalidad de Miraflores inició el proceso de venta del mercado número uno de Surquillo, un predio de aproximadamente 4.000 metros cuadrados que permanece clausurado desde 2023. La decisión, se produce en medio de una larga disputa entre Miraflores y Surquillo, por la titularidad del inmueble, cuya historia se remonta a hace ochenta y siete años.

Según los registros públicos, la Municipalidad de Miraflores es la propietaria del mercado, aunque el predio se encuentra actualmente dentro de los límites del distrito de Surquillo. El gerente de Asesoría Jurídica de la comuna miraflorina, Lino de la Barrera, explicó que la propiedad fue adquirida originalmente con fondos de los contribuyentes de Miraflores, cuando el distrito abarcaba ese territorio.

Miraflores vende el histórico mercado
Miraflores vende el histórico mercado número uno de Surquillo por doce millones de dólares| Foto: Francisco Sáenz

“El mercado número uno es de propiedad de Miraflores. Propiedades que fueron compradas con dinero de los contribuyentes de Miraflores cuando Miraflores llegaba hasta ese lugar. Luego, políticamente, se crearon los distritos y estas propiedades de Miraflores quedaron situadas dentro del espacio territorial de Surquillo”, señaló a Panamericana Noticias.

Venta alcanza los 12 millones de dólares

La venta del mercado se realiza a través de un concurso público, con un precio aproximado de doce millones de dólares. La municipalidad ha asegurado que esta propuesta no implica modificar su uso, ya que se trata de un bien público destinado exclusivamente a funcionar como mercado.

Mercado de Surquillo abre sus
Mercado de Surquillo abre sus puertas tras permanecer cerca de un año cerrado por temas de seguridad | Foto: Andina

“El que se venda una propiedad no significa desconocer ni la autoridad de Surquillo ni que se le cambie el uso, porque eso es un uso de bien público. Eso es y será un mercado hoy, mañana y siempre. Eso no va a cambiar”, aseguró y descartó la venta para una inmobiliaria.

Alcaldesa de Surquillo califica como una amenaza

No obstante, la decisión de vender el inmueble ha generado rechazo en Surquillo. La alcaldesa Cintia Loayza manifestó en una sesión del concejo su desacuerdo con la operación, al considerar que el mercado pertenece al pueblo surquillano.

“Es del pueblo. Y la amenaza de la venta, porque debe tomarse como una amenaza, ¿qué vamos a hacer? Cuando, si es que acaso así sucede, y lo digo en condicional, se materialice la venta“, manifestó la autoridad edil.

- Infobae Perú /Ricardo Mc
- Infobae Perú /Ricardo Mc Cubbin

Tras su clausura por razones de salubridad en 2023, los comerciantes que operaban en el mercado de Surquillo se trasladaron a un mercado itinerante. Varios de ellos señalaron que esperan tener prioridad para adquirir o alquilar los nuevos puestos, una vez que el inmueble cambie de dueño.

El futuro del mercado dependerá del resultado del proceso de venta y de las negociaciones entre la nueva administración y los comerciantes desplazados.

Historia del Mercado de Surquillo 1

El Mercado de Surquillo 1 fue inaugurado en 1939 sobre un terreno de 4.300 metros cuadrados. Construido en tres niveles, contaba con 300 puestos para productos perecibles y otros artículos. Su ubicación original era en General Recavarren y Narciso de la Colina, pero la puerta principal luego se trasladó a la actual avenida Paseo de la República, tras la construcción de la Vía Expresa, la cual se encuentra frente a la estación Ricardo Palma del Metropolitano.

El diseño fue confiado a los arquitectos Alfredo Dammert Muelle y Ricardo Valencia, respondiendo a la urgencia de dotar a la ciudad de un centro de abastos moderno y alineado con la corriente higienista de la época. Su infraestructura se distinguió por la implementación de techos altos y una ventilación estratégica, una apuesta arquitectónica que buscaba garantizar la salubridad y el orden en el intercambio comercial, elevando así los estándares sanitarios respecto a los mercadillos tradicionales.

El establecimiento funcionaba como un sector de clase trabajadora integrado al territorio de Miraflores. Así, se consolidó como un eje de abastecimiento vital mucho antes de la separación distrital que reconfiguraría el mapa de la capital años más tarde.