
La selva de Ucayali volvió a ser escenario de un fuerte operativo contra el narcotráfico. En un despliegue que combinó fuerzas terrestres y fluviales, la División de Maniobras contra el Tráfico Ilícito de Drogas Huallaga desarticuló varios laboratorios clandestinos en la provincia de Padre Abad, donde organizaciones criminales procesaban cocaína utilizando el llamado “método colombiano”, una modalidad cada vez más común en el Perú.
El plan de la Policía Nacional del Perú (PNP), ejecutado junto al Ministerio Público, permitió ubicar estructuras camufladas en la espesura del distrito de Boquerón. Allí los agentes hallaron tanto laboratorios rústicos como instalaciones más sofisticadas que funcionaban con pozas de maceración activas. A diferencia de las pozas abiertas, esta modalidad permite a los narcotraficantes operar bajo techo y en espacios reducidos, lo que les facilita ocultarse en medio de la vegetación amazónica y mantener una producción constante.
Incautan más de una tonelada de hoja de coca

Las labores de inteligencia se extendieron por varios días hasta dar con cinco laboratorios en plena selva. En ellos, la policía encontró 1.208 kilos de hoja de coca listos para ser procesados, además de 5.520 kilos en maceración. El operativo también permitió decomisar 2.660 kilos de insumos químicos fiscalizados, entre ellos ácido sulfúrico y kerosene, junto con 150 kilos de cemento, 5 kilos de óxido de calcio, 5 kilos de carbonato de sodio y 20 kilos de metabisulfito de sodio.
En los ambientes clandestinos fueron halladas también nueve armas blancas, cuatro trituradoras artesanales de hoja de coca y decenas de utensilios empleados para transformar la materia prima en pasta básica de cocaína. Por orden del Ministerio Público, todo el material incautado, las instalaciones y los equipos fueron destruidos e incinerados en el mismo lugar para evitar su reutilización.
Según las autoridades, la operación afectó directamente a la economía ilegal de la organización criminal que operaba en el área. Se estima que la pérdida económica generada por la destrucción de estos laboratorios alcanza los S/190 mil, un golpe que impacta en la cadena de producción de droga que tiene como destino principal los mercados internacionales.
El uso del método colombiano, también conocido como “método de tanque”, preocupa a la policía por su capacidad de reducir el espacio de trabajo, acelerar los procesos químicos y permanecer oculto en medio de la selva. Este sistema se ha expandido rápidamente en diversas zonas cocaleras del país, desplazando al modelo tradicional de pozas abiertas y representando un nuevo desafío en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas.
Los símbolos y rutas que usan los narcos para enviar cocaína al extranjero
La Dirandro ha identificado que los narcotraficantes peruanos marcan sus cargamentos de cocaína con logos y sellos en alto relieve, que funcionan como una especie de “código de autenticidad”. Estos símbolos permiten rastrear el origen del producto y garantizan su pureza ante las mafias internacionales. Entre los emblemas más comunes destacan el delfín y combinaciones de letras como GP, utilizados para diferenciar a los laboratorios de procesamiento en las zonas de producción. Solo entre enero de 2024 y junio de 2025, la policía registró 561 logotipos distintos en paquetes incautados.
En el operativo más reciente realizado en Piura, la PNP decomisó 1,460 kilos de cocaína valorizados en más de $43 millones en el mercado internacional. El cargamento tenía como punto de salida las 200 millas del mar piurano y, antes de llegar allí, había recorrido una ruta terrestre desde el Huallaga, atravesando regiones como Amazonas, Cajamarca y Lambayeque, hasta llegar a Paita, uno de los puertos más utilizados junto al Callao. Según los investigadores, estas rutas se han consolidado como corredores estratégicos para el tráfico de droga hacia el extranjero.
La variación del precio de la cocaína en cada etapa del trayecto evidencia la magnitud del negocio ilegal. Mientras que en el Vraem un kilo de alcaloide cuesta alrededor de $1,000, en el aeropuerto sube a $2,000 y en los puertos alcanza los $3,000. Sin embargo, en los mercados internacionales el valor se multiplica: en Europa llega a $34,000, en América del Norte a $24,000, en Australia supera los $156,000 y en Asia puede alcanzar hasta $168,000 por kilo. Estas cifras confirman que los logotipos funcionan como un mecanismo de control y responsabilidad entre productores y compradores dentro de la cadena del narcotráfico.
Más Noticias
Universitario 0-1 Sport Boys EN VIVO HOY: minuto a minuto del partidazo por fecha 14 del Torneo Clausura de la Liga 1 2026
Los ‘cremas’ reciben a la ‘misilera’ en el estadio Monumental en un duelo que podría definir su liderato en este certamen. Sigue todas las incidencias del encuentro

Tres restaurantes de Lima entre los 50 mejores del mundo: Kjolle, Mérito y Mayta brillan en el ranking gastronómico de 2026
Los restaurantes dirigidos por Pía León, Juan Luis Martínez y Jaime Pesaque llevaron ingredientes de distintas regiones del país a una selección internacional que reconoce la innovación y diversidad de la cocina peruana

FBI de Estados Unidos y PNP capturan a 12 integrantes de ‘Alcaeda’: banda criminal que extorsionaba a transportistas
Las autoridades realizaron intervenciones en Lima, Callao y otras regiones, donde capturaron a una mujer señalada como jefa de la organización, acusada también de homicidio y tenencia ilegal de armas

Luis Galarreta encabezará comisión de alto nivel con participación del fiscal de la Nación para enfrentar el crimen organizado
El encuentro se realizará este jueves en el Cuartel General del Ejército, en San Borja, durante una nueva sesión de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel para Recuperar la Seguridad y el Orden Público, que busca fortalecer la respuesta del Estado frente a la criminalidad

Penal errado de Alex Valera en Universitario vs Sport Boys por Torneo Clausura 2026: Diego Melián adivinó remate del goleador ‘crema’
El portero uruguayo se hizo grande en un tramo decisivo del primer tiempo. Con mucha calma conjuró el tiro del artillero de la ‘U’, quien se lamentó por su claro yerro

