Mininter destaca “golpe definitivo” a mafia que extorsiona transportistas, pero empresas continúan sufriendo atentados

Mientras el ministro Carlos Málaver resalta un megaoperativo contra la organización criminal DESA II, choferes y cobradores en Lima siguen siendo blanco de extorsiones y asesinatos que obligan a paralizar rutas enteras

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Cerca de 50 personas, entre cobradores y choferes, han muerto en ataques vinculados al cobro de cupos |
Cerca de 50 personas, entre cobradores y choferes, han muerto en ataques vinculados al cobro de cupos | Foto composición: Infobae Perú

La violencia contra el transporte público en Lima se ha intensificado en las últimas semanas. Tres importantes empresas Corazón Valiente, Nueva América y la Línea 73— decidieron suspender de manera indefinida sus operaciones luego de que choferes y cobradores fueran víctimas de extorsiones, atentados y asesinatos perpetrados por bandas criminales.

La empresa Corazón Valiente, parte de ETRACOVASA – La V, que cubre la ruta de Villa María del Triunfo hacia Chorrillos, recibió un video extorsivo en el que se observaba un arma apuntando a uno de sus buses en plena ruta. El mensaje fue atribuido a un grupo que se autodenomina “Organización de la Zona Sur de Lima”, que exigía el pago de cupos bajo amenaza de nuevos ataques.

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Por su parte, la Línea 73 (Etupsa 73), que opera en el recorrido de Barranco a Villa María del Triunfo, también recibió amenazas similares: videos con armas de fuego dirigidas contra buses repletos de pasajeros y mensajes acompañados de municiones. Ante la inseguridad, los trabajadores de la ruta “73A” suspendieron su servicio tras haber sufrido extorsiones y ataques previos en Lima Norte.

El caso más reciente fue el asesinato de Alfredo Arturo Ramón Ramos, conductor de la empresa Nueva América. El 8 de septiembre, sicarios se habrían hecho pasar por pasajeros antes de dispararle por la espalda en plena jornada laboral. El crimen desató la paralización de más de 70 buses que cubrían rutas desde Carabayllo hasta San Juan de Miraflores, Lince y el Callao.

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Miles de pasajeros se han visto afectados por la ausencia de estas líneas, que conectaban amplias zonas de Lima Norte, Centro y Sur. Los transportistas justifican su drástica decisión en la falta de garantías de seguridad y la creciente presencia de bandas dedicadas al cobro de cupos.

Un conductor de la empresa de transporte Nueva América fue asesinado en San Juan de Miraflores tras ser atacado por falsos pasajeros. | RPP

Ministro del Interior anuncia megaoperativo y asegura “golpe definitivo”

En paralelo a estos atentados, el titular del Ministerio del Interior (Mininter), Carlos Malaver, destacó esta madrugada un megaoperativo ejecutado por la Dirincri – PNP en Lima, Arequipa y Tumbes, que resultó en la captura de 27 integrantes de la organización criminal DESA II, acusada de extorsionar a empresas de transporte y de cometer asesinatos contra choferes y cobradores.

“Se ha dado un duro golpe a esta organización criminal, integrada en su mayoría por ciudadanos venezolanos y algunos peruanos, quienes realizaban actividades de extorsión y sicariato, habiéndole quitado la vida a varios conductores de empresas de transporte”, afirmó Malaver en conferencia desde San Martín de Porres.

El ministro resaltó que, además de las detenciones, se incautaron armas de fuego, granadas, dinamita, municiones, celulares y vehículos, así como el congelamiento de 50 cuentas bancarias e inmovilización de cerca de 20 millones de soles. La estructura financiera de DESA II habría operado bajo fachada de siete empresas y empleando la modalidad de “pitufeo”, con dinero que circulaba hacia Ecuador, Colombia y Venezuela.

El operativo involucró a más de 1050 agentes policiales y comprendió allanamientos en 32 inmuebles y hasta una celda del penal de Huacho.

Pese al anuncio, la contradicción es evidente: mientras el ministro asegura que se ha dado un “golpe definitivo”, las calles de Lima siguen siendo escenario de atentados contra el transporte público, con trabajadores que optan por detener sus unidades para evitar nuevas muertes.