Extorsiones alcanzan al Congreso: con chaleco antibalas, legisladora revela amenazas y pide garantías de vida

La congresista Ariana Orué indicó que su labor de fiscalización en el Callao ha generado intentos de ingreso a su vivienda y amenazas a personas cercanas. “Me solidarizo con transportistas, comerciantes y todas las personas que sufren la inseguridad”, dijo

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Ariana Orué dijo estar usando chaleco antibalas dada las amenazas de la que es víctima. (Fuente: RPP)

La congresista Ariana Orué (Podemos Perú) reveló este jueves ante el pleno su preocupación por la criminalidad que afecta al país y cómo este panorama ha impactado su vida personal. “Me solidarizo con transportistas, comerciantes y todas las personas que sufren la inseguridad”, dijo al detallar que es víctima de amenazas y actos de reglaje.

La legisladora, accesitaria del fallecido legislador Enrique Wong, indicó que emplea un chaleco antibalas desde hace un mes y que ha solicitado garantías de vida. “Desde que asumí el cargo, lo primero que hice fue fiscalizar a las autoridades chalacas. Desde entonces, he sido víctima de reglaje e incluso he tenido que solicitar garantías de vida para resguardar mis funciones”, declaró posteriormente en una rueda de prensa.

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“Como nunca se ha visto en el Callao fiscalizar a las autoridades, y como justamente hemos trabajado de manera transparente, vienen pasando estas cosas. Gente muy cercana a mí habla que van a sus casas a amenazar con balazos, indicando que no se pueden oponer o tener una opinión distinta a las autoridades”, agregó.

Ariana Orué Medina, congresista accesitaria. (Video: Laura Vásquez)

La parlamentaria también cuestionó la efectividad de la seguridad que le ofrece el Estado a través de un agente. “No es suficiente. No es solo domiciliaria, sino que debe acompañarme en el transcurso de mis funciones. Prácticamente, de madrugada ya no tengo seguridad”, señaló.

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Las declaraciones de Orué coinciden con el paro realizado por transportistas urbanos para denunciar la ola de extorsión que enfrentan, al cual se sumaron bodegas y pequeñas tiendas de alimentación. El mes pasado, la Asociación Nacional de Bodegueros informó que alrededor de 3,000 comercios han cerrado en Lima debido a extorsiones que surgieron tras la pandemia.

En esta ocasión, los transportistas demandaron la derogación de una controvertida ley sobre crimen organizado, criticada por especialistas por dificultar su combate, y rechazan una propuesta gubernamental que clasifica como “terrorismo urbano” delitos como la extorsión, el sicariato y el secuestro.

La presidenta de la República participó de un evento para conmemorar el Combate de Angamos. (Fuente: Canal N)

La presidenta Dina Boluarte ha calificado la inseguridad ciudadana como una forma de “terrorismo” y reiteró su postura de responsabilizar a los migrantes de la criminalidad, a pesar de que sus afirmaciones no coinciden con datos oficiales.

Destacó la necesidad de que el Estado y la sociedad colaboren para prevenir que bandas criminales, tanto internacionales como locales, arraiguen en el país. “Estamos en lucha contra este nuevo terrorismo que amenaza nuestros hogares y busca destruir el tejido social mediante el miedo, derramando sangre”, enfatizó.