Las claves para pujar. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Las claves para pujar. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Cientos de veces escuchamos la palabra pujar. Tan solo cinco letras, pero todo un misterio hasta el último día del embarazo. ¿Podré? ¿Lo haré bien? Para que te quedes tranquila, te contamos con lujo de detalles de qué se trata este desafío que te va a permitir tener a tu hijo en brazos.

Con ayuda

"Los pujos sirven para que el bebé descienda y cumpla las funciones de rotación y acomodación para poder nacer. Es decir, pujar es el reflejo que lleva a la mamá a comprimir los músculos del abdomen tratando de hacer fuerza para ayudar al bebé a pasar por el canal de parto hasta su nacimiento", explica la obstétrica, Ana Ferrá.

¿Cómo se hace? "La embarazada debe inspirar profundamente por la nariz reteniendo el aire y cerrando la boca para poder pujar exitosamente durante la contracción. Nosotras, las parteras, siempre la guiamos y le indicamos en qué momento debe tomar aire, contenerlo, inflar la panza como un globo y realizar toda la fuerza hacia la vagina," explica la asesora. Una vez pasada la contracción, debemos relajarnos, respirar tranquilamente durante unos minutos, hasta que comience la siguiente contracción. Y así, hasta escuchar el tan esperado llanto de nuestro hijo. "Las ganas de pujar son espontáneas ya que el bebé ejerce presión sobre la pelvis", nos tranquiliza Ferrá.

Acompañadas

Ahora bien… ¿Cómo aprendemos todo esto en la práctica? ¡En el curso de preparto! Junto con ejercicios de respiración abdominal. "Éstos ayudan a relajar y aliviar el dolor de las contracciones durante el trabajo de parto y el parto en sí, e incluso benefician al bebé ya que aumentan el aporte de oxígeno durante las contracciones", explica la especialista, quien también destaca el rol del papá durante el proceso.

"Él ayuda a la mamá levantándole la cabeza suavemente, conteniéndola y dándole la seguridad que ella necesita". Dice que es importantísima su conexión, que sepa lo que necesitamos en ese momento, ayudándonos, haciéndonos masajes, acompañándonos y tratando de transmitirnos calma y seguridad para que lo hagamos tranquilas y muy seguras.

Por Carolina Koruk / Asesoró: Ana Ferrá, obstétrica de La Trinidad de Quilmes y La Trinidad Mitre, M.N. 7.500.

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