Piojos y pileta. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Piojos y pileta. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Siempre creíste que los piojos son súper contagiosos porque, entre otras razones, tienen la capacidad de saltar de una cabeza a otra. Sorprendentemente, la dermatóloga María Eugenia Abad, afirma: "Los piojos no vuelan ni saltan, sino que se contagian por contacto directo. Es decir, de cabeza a cabeza con personas infestadas o por contacto con objetos inanimados contaminados como peines, cepillos, vinchas, sombreros, bufandas, entre otros".

Síntomas y consecuencias

Para saber si un niño está contagiado hay que realizar un diagnóstico. "Se trata de la observación a simple vista del parásito adulto y de las liendres que se encuentran adheridas al pelo. Aquellas que están hasta un centímetro del cuero cabelludo son viables, es decir, pueden evolucionar a piojo adulto", comenta la profesional.

Además, describe que los piojos adultos pueden poner entre 5 y 10 huevos por día durante las 4 o 5 semanas de vida que poseen y que, fuera del cuero cabelludo, pueden sobrevivir hasta 48 horas.

¡Al ataque!

Para prevenir el contagio, la recomendación más importante de la dermatóloga es la educación: conocer las formas de infección y también cómo evitarlas. Insiste en que la pediculosis no deja inmunidad sino que, por el contrario, cada vez que la cabeza se encuentre en contacto con el parásito, se producirá el contagio.

"El tratamiento consiste en la remoción de piojos y liendres y de la descontaminación de los objetos inanimados (sin vida). Lo ideal es utilizar el peine fino por lo menos dos veces por semana. El uso de vaselina o crema de enjuague ahoga a las liendres ocluyendo el opérculo por donde respiran, por lo que facilita su muerte para luego poder removerlas con el peine fino" profundiza.
Con respecto a los pediculicidas (repelentes para piojos), la especialista aclara que hay una gran variedad disponible en forma de shampoo, loción o crema de enjuague. Sin embargo, advierte que la resistencia a éstos es alta, incluso en niños que nunca se expusieron al producto, por lo que recomienda no repetir con frecuencia los tratamientos farmacológicos, es decir, conviene esperar una semana hasta volver a aplicarlos.

Medidas de prevención

* Evitar el uso de sombreros, peines, cepillos y objetos pertenecientes a un niño infestado.
* Evitar el contacto cercano (cabeza a cabeza) con personas infestadas.
* Se desaconseja el aislamiento escolar en los niños con piojos. En vez, informar a los padres para que implementen el tratamiento adecuado.
* Los productos de uso veterinario ("pipetas") están totalmente contraindicados, ya que son tóxicos para el ser humano.
* No utilizar sustancias inflamables como kerosene o gasolina.

Por Milagros Mignaquy.

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