“Todo debe partir del equilibrio entre una buena alimentación y la práctica de actividad física”, explica la nutricionista Pilar Llanos.
“Todo debe partir del equilibrio entre una buena alimentación y la práctica de actividad física”, explica la nutricionista Pilar Llanos.

Los números son implacables: la celulitis nos afecta a más del 90% de las mujeres (seamos fit o no), a lo cual se suman la retención de líquidos (sobre todo en tobillos, pantorrillas y muslos) y la mala circulación traducida en arañas vasculares e incluso várices. Para hacer frente a estos problemas la alimentación juega un papel determinante.

Consultamos a la experta en nutrición, Lic. Pilar Llanos, quien sostiene que: "Todo debe partir del equilibrio entre una buena alimentación y la práctica de actividad física. Cuanto más simple y sano comamos mejor, haciendo un balance entre las calorías que consumimos y las que gastamos".

COMBATIR LA CELULITIS. "Como primera medida, para evitar que se forme, hay dos condiciones fundamentales: mantener un peso saludable y elegir bien los alimentos: no deben faltar hidratos, proteínas ni grasas", insiste Llanos. ¿En qué alimentos encontramos estos componentes? xGrasas saludables, en cantidades justas y repartidas en las comidas.  xProteínas: magras (animales y vegetales), presentes en el pescado, las aves (pavita, pollo). xHidratos: son nuestra fuente de energía. Acá hay que privilegiar lo integral.  xPor otro lado, es recomendable incluir alimentos ricos en vitamina C  (frutilla, el kiwi, cítricos y pimientos).

Dado que la celulitis es un problema asociado también a la retención de líquidos y a los problemas de circulación sanguínea, los alimentos ricos en antioxidantes ayudan a mejorar la salud de nuestro sistema cardiovascular y, por lo tanto, a prevenir la celulitis. Está presente en las bayas: moras, frambuesas, arándanos, y en verduras como las coles, espinacas, tomates.  Evitar el sedentarismo es, sin dudas, fundamental para complementar la buena alimentación. "Las normas de salud recomiendan cada 15 minutos ponerse de pie y moverse, caminar y después sentarse otra vez", afirma Llanos.

ALTA CIRCULACIÓN. ¿Comés suficientes verduras, hortalizas y frutas? Es una de las primeras preguntas que debés hacerte para afrontar este problema. Tal y como nos explica Llanos, estos alimentos deben ser la base de nuestra dieta y representar, como mínimo, un 50% de todo lo que comemos cada día. "Tiene que haber un gran predominio de frutas y verduras, crudas y cocidas. No dejar de comer verduras crudas porque contienen un 90% de agua, son bajas en sodio y con mucho potasio. Lo mismo que las frutas, sólo que la presencia de agua es de un 80%".

TIP. Lo dulce genera más ganas de dulce aún, con lo cual hay que ir acostumbrando el paladar a bajar ese umbral.
TIP. Lo dulce genera más ganas de dulce aún, con lo cual hay que ir acostumbrando el paladar a bajar ese umbral.

xSumá alimentos ricos en potasio como: banana, melón y sandía, tomate, acelgas, ajo, espinacas, berros, alcauciles, acelgas, puerro, cebolla y calabaza. También se encuentra en el germen de trigo (lo podés agregar a tu yogur) y en la soja y sus derivados. xLos antioxidantes también resultan fundamentales en este punto ya que nos ayudan a prevenir la formación de arañas vasculares y várices.  xAumentar la ingesta de fibra tiene mucha importancia a la hora de prevenir problemas circulatorios.

MÁS TIPS PARA UNAS PIERNAS INCREÍBLES. ¿De qué manera podemos poner en práctica todas estas recomendaciones e incorporarlas a nuestra vida cotidiana? La selección de los alimentos "correctos" es el primer paso, luego el modo en que los preparamos y sin resignar el sabor. "Darse gustos no como regla, sino como excepción", señala Llanos.

Algunos consejos:

xConcentrar los sabores naturales: si hacés una compota de fruta o al horno, aprovechá el que ya tiene fruta: la clave es no poner demasiado líquido para que el azúcar no se diluya. Si cocinás las verduras al vapor, conservás mejor su sabor. Prepará las papas con cáscara, bien lavadas: hay una enorme diferencia de gusto entre una papa cortada en cubos y hervida, que esa misma papa hervida con cáscara.

xCuidá la ingesta de sodio: moderá el consumo de sal y evitá los alimentos ricos en este. Sustituí la sal tradicional por marina, preferiblemente. xPrepará tu propia agua saborizada: tomar agua es muy beneficioso y, además, le podés agregar sabor sumando corazones de manzana, cáscaras bien lavadas de frutas, que le aportan todo su perfume.

Textos: M. Florencia Bocalandro
Fotos: Latinstock