Estamos formados por bacterias. Foto Latinstock
Estamos formados por bacterias. Foto Latinstock

Probablemente nada bueno se presente en nuestra imaginación al escuchar o leer la palabra bacterias. La relacionamos con enfermedades que pueden llegar a ser muy graves como el cólera o la meningitis y estamos acostumbrados a combatirlas con un sinfín de productos de limpieza bajo la etiqueta "antibacterial".

Lo que desconocemos es que no todas las bacterias son malas. Estamos rodeados de bacterias, de hecho, estamos formados compositivamente por gran cantidad de ellas. Los pulmones y el intestino son algunas de las zonas de nuestro organismo colonizadas por bacterias. Muchos de estos organismos microscópicos están con nosotros desde que nacemos hasta que morimos e influyen en nuestro crecimiento y desarrollo.

BARRERA NATURAL. Sólo en nuestra piel habitan diez billones de bacterias, lo que representa en total 1 y . kg de nuestro peso. "Estas bacterias forman el microbioma, que cumple una función de barrera de protección física e inmunológica junto con la piel. Es importante que el microbioma esté equilibrado para evitar la disfunción de la barrera y el ingreso de factores agresores", explica Catalina Soto, responsable de comunicación científica de La Roche-Posay.

Convivimos con estos microorganismos en una simbiosis donde ellos existen gracias a nosotros y nosotros gracias a ellos: "Cuando están desbalanceados generan desequilibrio y, en consecuencia, padecemos enfermedades que pueden ser inflamatorias, infecciosas, autoinmunes o alérgicas; psoriasis, acné, rosácea y dermatitis atópica, por dar algunos ejemplos", explica la experta.

Varios factores influyen en el balance del microbioma de nuestra piel, pueden ser externos como las radiaciones ultravioleta o internos como el mal empleo de antibióticos o la aplicación de algún maquillaje o producto de belleza inadecuado. En busca de reparar dicho equilibrio es que la industria cosmética ha desarrollado nuevos productos con prebióticos y probióticos en sus fórmulas. Sí, estos "ingredientes" más vinculados a la industria alimenticia que al mundo beauty pueden garantizarnos el camino hacia una piel más sana.

DE LA ALACENA AL BOTIQUÍN. Para Máximo Cabrera, que estudió biología especializada en los procesos metabólicos relacionados con la alimentación y hoy se presenta como cocinero autodidacta e investigador, los prebióticos y los probióticos representan el futuro del hombre, hacia dónde vamos, pero también de dónde venimos (y no sólo en materia de alimentación). "La fermentación es un acto biológico inherente a la vida que fue clave para el desarrollo humano. Bacterias y levaduras transforman determinadas sustancias en nutrientes a través de este proceso. Sin la fermentación el hombre no hubiera podido nutrirse de determinados grupos de alimentos como, por ejemplo, los cereales (pan), ni conservar otros como, por ejemplo, las uvas (vino). Este proceso permite transformar un elemento en algo más rico y duradero, por ejemplo transformar la leche en yogur o queso".

Las bacterias pueden ser potentes aliadas de la belleza a través de cosméticos con prebióticos y probióticos. Foto Latinstock
Las bacterias pueden ser potentes aliadas de la belleza a través de cosméticos con prebióticos y probióticos. Foto Latinstock

VIVA LA FERMENTACIÓN. El sauerkraut (chucrut) en Alemania, el kimchi en Corea, la kombucha en China y Japón o el kéfir en Europa del este y Asia occidental datan de cientos, incluso miles de años, sin embargo recién ahora se están poniendo de moda. "La industria alimenticia ha ido despoblando nuestro organismo de la de la microbiótica en los últimos setenta años. Es fundamental volver a repoblar las cepas que nos protegían de la inflamación y las enfermedades. Las bacterias transforman el funcionamiento de nuestro cuerpo a nivel digestivo, por ejemplo, predigieren lo que el organismo no puede. Un repollo, aunque puede comerse crudo perfectamente, fermentado es cien veces mejor. Sólo con macerarlo en sal se transforma en un alimento de conserva, desarrolla vitamina C, calcio, magnesio, hierro y fósforo, se vuelve realmente medicinal", cuenta Cabrera y asegura que el empleo de fermentos en el mundo de la cosmética existe también desde hace mucho tiempo y es lógico que "si hace bien por dentro, nos haga bien por fuera".

De ahí que muchas firmas cosméticas se estén inclinando al uso de prebióticos (bacterias muertas que nutren a determinados probióticos que habitan el microbioma de nuestra piel) y probióticos (cultivos vivos de bacterias que, cuando se aplican tópicamente, influyen en la composición de la microflora de la piel) en sus fórmulas.

BENEFICIOS. Al regenerar la flora cutánea, al igual que al regenerar la flora intestinal, todo funciona mejor. "Si el microbioma está bien, todo está bien", afirma Cabrera. Las alergias, infecciones y otras enfermedades de la piel pueden desaparecer por completo. "Puntualmente, Lipikar Baume AP+ de La Roche-Posay contiene un activo –Aqua Posae Filiformis, proveniente de una bacteria– que restaura y modula el microbioma de la piel, por eso es un producto altamente recomendado para tratar la dermatitis atómica", explica Catalina Soto.

Eximia prefiere el Nutrabiotic Stabilizer Ex4 para componer su crema reparadora Immuna Cell Complex; este prebiótico estimula las funciones celulares autoprotectoras y repara la piel en profundidad. En medio de la alimentación y el uso tópico, los nutricéuticos también pueden componerse de prebióticos y probióticos, como es el caso de Idraet Detox. Los probióticos que componen el sérum de Esse Probiotic son inactivados por liofi lización y estabilizados por encapsulación pero, al entrar en contacto con la humedad de la piel, estas bacterias probióticas se activan. Para su línea Mother Dirt la compañía AOBiome formuló bacterias vivas que se comen el amoníaco y la urea de nuestra tez, lo que ayuda a restaurar el equilibrio de la piel de una manera suave y natural, a la vez que combate el sudor y el mal olor. Así que ya sabés, la última innovación en cosmética es sumar bacterias que, aunque siempre han tenido mala prensa, esta vez son beneficiosas para nuestra piel.

textos MARIELA RAFFAELLI (mraffaelli@atlantida.com.ar)
fotos LATINSTOCK

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