Ai Weiwei recreará su detención en China en una performance de 24 horas

A 15 años de haber sido arrestado por 81 días, el artista disidente chino recreará parte de esa experiencia. Se podrá ver en vivo en Buenos Aires, entre otras ciudades

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Ai Weiwei recreará su detención en China en una performance de 24 horas (REUTERS/Suzanne Plunkett)
Ai Weiwei recreará su detención en China en una performance de 24 horas (REUTERS/Suzanne Plunkett)

Quince años después de que las autoridades chinas detuvieran a Ai Weiwei, el artista recreará su encierro en una performance de 24 horas que se presentará el 3 de julio en Manchester, una obra con la que volverá sobre un episodio que, según planteó, ya no pertenece solo a su biografía sino a una realidad política más amplia.

La puesta, titulada Sewing a Button, marcará además la primera vez que Aviva Studios permanezca abierto toda la noche. Las entradas de dos horas costarán 28,50 libras, equivalentes a USD 39, y el pase completo para toda la performance tendrá un valor de 69,50 libras, o USD 93.

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Factory International, la organización artística con sede en ese espacio de Manchester, presentará la obra junto a la próxima exposición del artista. En un comunicado, el director de la institución, Low Kee Hong, afirmó que el trabajo “aportará nuevas perspectivas y escenas de su tiempo en prisión que no están documentadas en ningún otro lugar”.

Ai explicó al medio que decidió abordar ahora ese período con mayor profundidad porque el problema, a su juicio, excede su experiencia personal. “Expresarse de esta manera ya no es solo un asunto mío, porque el daño infligido a los individuos o entre naciones se ha vuelto tan extendido”, sostuvo en un intercambio por correo electrónico.

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El artista pasó 81 días en prisión por acusaciones de evasión fiscal sin que se presentaran cargos formales (REUTERS/Lisa Leutner)
El artista pasó 81 días en prisión por acusaciones de evasión fiscal sin que se presentaran cargos formales (REUTERS/Lisa Leutner)

En esa misma respuesta, añadió: “Lo que experimenté ya no es solo mi propia historia; es la realidad del mundo en el que todos vivimos hoy”. También citó como ejemplo que “el hecho de que Estados Unidos haya podido secuestrar al presidente de Venezuela y llevarlo a suelo estadounidense es prueba suficiente de que esas prácticas ilegales prevalecen en diversas esferas políticas”.

Desde las 17:00 del 3 de julio, Ai ingresará en una réplica de la celda en la que permaneció detenido, de 25,92 metros cuadrados, construida por la firma internacional de arquitectura Hawkins\Brown. Dentro de ese espacio dormirá, comerá, hará ejercicio, escribirá, se lavará y será interrogado sobre cuestiones personales, políticas y filosóficas.

Esos interrogatorios estarán a cargo de cuatro periodistas y presentadores: el británico Nihal Arthanayake, la escritora irlandesa Emma Dabiri, el autor británico Lemn Sissay y la periodista singapurense Zing Tsjeng. Otros nueve actores interpretarán a guardias militares y médicos.

La música estará a cargo del dúo electrónico Space Afrika, con base en Manchester y Berlín, que creará el paisaje sonoro del espectáculo y realizará una sesión de mezcla en vivo durante la ejecución. El público también encontrará otras actividades paralelas durante Sewing a Button, entre ellas una casa de té tradicional china abierta durante 24 horas.

Weiwie expuso en la Fundación Proa de Buenos Aires en 2017  (Nicolás Aboaf)
Weiwie expuso en la Fundación Proa de Buenos Aires en 2017 (Nicolás Aboaf)

Quienes no asistan en persona podrán seguir la transmisión de las imágenes de circuito cerrado de televisión en vivo a través del sitio web de Factory International. También habrá proyecciones previstas en el Australian Center for the Moving Image, en Melbourne; en el centro ARTHAUS, en Buenos Aires; y en Piccadilly Circus, en Londres, a través de la plataforma de arte digital CIRCA, del artista británico Josef O’Connor.

La detención de Ai en 2011 coronó tensiones que venían de mucho antes. Según relató la publicación, su familia había sido exiliada por las autoridades chinas en 1957, poco después de su nacimiento.

El artista pasó 81 días en prisión por acusaciones de evasión fiscal sin que se presentaran cargos formales. De acuerdo con el medio, muchos consideraron que sus problemas judiciales estaban más ligados a sus críticas al gobierno, entre ellas Dropping a Han Dynasty Urn de 1995 y su investigación de un año sobre las víctimas infantiles del terremoto de Sichuan de 2008.

Aunque las condiciones de su liberación le exigían guardar silencio, Ai ya había trabajado antes sobre ese episodio. Entre esas obras figuran el diorama en seis partes S.A.C.R.E.D. de 2011 a 2013 y el videoclip de su canción “Dumbass”, de 2013.

Sewing a Button será, no obstante, la primera vez que afronte ese material en persona y en tiempo real. Ai vive fuera de China desde que las autoridades le devolvieron el pasaporte en 2015, y recién en enero regresó al país por primera vez en una década.

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