En una conferencia de prensa , el presidente mexicano, Manuel López Obrador, señaló que durante la llamada que mantuvo el miércoles con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó sobre el plan de progreso y desarrollo en el que busca que participe el país vecino, Canadá, para generar desarrollo en Centroamérica y enfocar de esta manera el fenómeno migratorio.

“Fue muy buena la conversación, amistosa y respetuosa, hablamos del tema migratorio y de la posibilidad de lograr un acuerdo de inversión para apoyar proyectos productivos, crear empleos en los países de Centroamérica y en nuestro país para que no tenga la gente necesidad de migrar, que la migración sea optativa, no obligatoria”, dijo el mandatario mexicano.

En forma simultánea, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, exaltó el desempeño en materia migratoria del Gobierno de México. “Ha sido estupendo”, dijo el jefe de la diplomacia norteamericana en una entrevista periodística, que aseguró que las dos administraciones han abordado la necesidad de frenar el flujo de inmigrantes indocumentados hacia la frontera estadounidense.

Esta declaración irrumpe en un contexto de la llamada crisis de las caravanas, con cientos de miles de migrantes centroamericanos que han atravesado México y han llegado a la frontera con Estados Unidos, donde esperan en el lado mexicano para pedir asilo.

“Nosotros tenemos que controlar esa frontera que es nuestra y ellos tienen que controlar esa frontera que es suya. Estamos encantados de apoyarlos, estamos encantados de intentar hacer lo que podamos para ayudarlos”, indicó Pompeo.

Hace pocos días el secretario de Estado se reunió con su par mexicano, Marcelo Ebrard, para abordar la mano dura en inmigración de Estados Unidos como uno de los pilares de su acción de Gobierno, enviando más de cinco mil soldados a la frontera ante el avance de las caravanas de migrantes centroamericanos.

Según los trascendidos en la conversación, se habló de la caravana de inmigrantes que esperan en la ciudad de Tijuana para hacer un pedido de asilo y refugio a los Estados Unidos, y del plan sobre el que AMLO se ha propuesto (una especie de Plan Marshall, de reconstrucción), que financiarían Canadá, México y los Estados Unidos, con el fin de mejorar las condiciones de vida en Latinoamérica y el sur de México.

Mientras esto sucede, en la Cumbre Intergubernamental para la Adopción del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, en Marrakech, Marruecos, Marcelo Ebrard, subsecretario de Relaciones Exteriores (SRE), anunció la inversión de 30 mil millones de dólares para el Plan de Desarrollo Integral dirigido a Centroamérica —que tiene como objetivo disminuir la migración a Estados Unidos y crear oportunidades en esta zona frente a los cancilleres de Guatemala, Honduras y El Salvador. El responsable de la política exterior aseguró que México cambiará su política migratoria para atender las necesidades tanto en nuestro país como en Centroamérica.

Así, en los próximos cinco años, México inyectará más de 30 mil millones de dólares en este plan, que tiene el fin de que sea eficaz y contenga la migración.

Por su parte, Honduras, a través de María Dolores Agüero, canciller de este país, confirmó las declaraciones de Marcelo Ebrard y espera que este plan fomente el empleo y combata de raíz la pobreza en Centroamérica y la zona sur de México.

El plan de este proyecto se desarrollará en cuatro fases o cuatro capítulos: el origen de la migración, el tránsito de los migrantes, el destino y el retorno.

Como antecedente, el 1º de diciembre la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) firmó una declaración de sostén para el diseño y la implementación del Plan de Desarrollo Integral impulsado por El Salvador, Guatemala, Honduras y México, que busca promover el desarrollo y las oportunidades de la región, contribuyendo a la prevención del fenómeno migratorio y atacando sus causas estructurales simultáneamente.

Finalmente, el canciller destacó que para la implementación del Plan de Desarrollo Integral México invertirá en los próximos 5 años poco más de 30 mil millones de dólares y que impulsará la política migratoria para responder a las necesidades que requiere el sur de nuestro país y los distintos países de Centroamérica.

El plan del presiente de México es firmar cuanto antes, a más tardar en el segundo trimestre del 2019, esperando que ya el 2020 se estén viendo resultados. Sin embargo, todavía no hay respuestas y la opinión de Donald Trump y el Gobierno estadounidense.

Se conoció esta semana cómo el presidente de Estados Unidos ha estado forzando a los líderes demócratas del Congreso para que incluyan en el presupuesto fondos para la construcción del muro fronterizo. Actualmente hay nueve mil migrantes estancados en la frontera entre México y los Estados Unidos, a la espera de una salida o solución a su situación.

En la ciudad de Tijuana, donde se encuentran un gran porcentaje de los migrantes, ya ha habido protestas de los residentes, debido a su presencia y a la situación de infraestructura, en una ciudad al borde del colapso.

Mientras tanto, son periódicos los mensajes de Trump sobre la seguridad en la frontera de Estados Unidos con México y, en este contexto, la caravana migrante continúa en espera de una respuesta por parte del gobierno estadounidense, en lo que constituye una verdadera crisis humanitaria.

El autor es director ejecutivo de SOS Discriminación. Especialista en Planificación Estratégica.