Hasta hace poco tiempo, cuando hablábamos del buen rendimiento de los deportistas de élite, parecía que la preparación física lo era todo. Sin embargo, está comprobado que tanto lo mental como lo emocional son determinantes para potenciar la performance de los deportistas de alto rendimiento (AR).

En ese sentido, las neurociencias cognitivas aportan una nueva dimensión al entrenamiento integral, brindando herramientas que les permiten a los deportistas tener un mejor manejo del estrés y regular sus emociones, soportando la presión social y de su propio entorno, que tanto se hacen sentir en nuestro país en el caso del Mundial de fútbol, como podemos observar en este momento.

Preparar nuestra mente, nuestros pensamientos, pero también nuestras emociones, para enfrentar las diversas situaciones que se producen en el desarrollo del juego es esencial en todo deporte, sea individual o grupal. En mi experiencia de trabajo con los programas de alto rendimiento de INECO nos enfocamos en potenciar los recursos cognitivos que permitan a los deportistas lograr un mejor y efectivo desempeño a largo plazo.

Este es un trabajo en el que hay que tener presentes las características socioculturales de países como Argentina, donde hay deportes como el fútbol que están muy arraigados con el sentir nacional y se viven muy intensamente, al punto que la presión del hincha sobre el jugador es un factor muy importante a considerar y a trabajar desde el área psicológica del entrenamiento.

También debemos pensar que, en ese mismo nivel, como sociedad, no estamos preparados para perder, algo que es natural y está implicado en todo deporte. A veces se gana, a veces se pierde. Sin embargo, tenemos una muy débil asimilación de la derrota, que, a pesar de ser momentánea, se vive como fracaso total, lo que provoca frustración, viéndose reflejada muchas veces en un comportamiento desorganizado o errático en el campo de juego, ante una situación adversa —el jugador que se queda paralizado o que, como se dice comúnmente, "se va" del partido.

Lo que importa destacar es que todas estas habilidades, capacidades y recursos pueden desarrollarse con trabajo, planificación y entrenamiento adecuados. ¿En qué consiste ese trabajo? En primer lugar, en INECO realizamos una evaluación del cerebro del deportista, tanto psicológica —rasgos de la personalidad que son positivos o negativos para el juego, cómo influyen la seguridad, la racionalidad, la intuición, la percepción, etcétera— como neurocognitiva —evaluando las habilidades intelectuales específicas para cada deporte en particular.

Luego de la evaluación, adaptamos diferentes técnicas y estrategias para mejorar el rendimiento de los deportistas, entrenando tanto el manejo del estrés, la ansiedad y el control emocional como la toma de decisiones a corto y largo plazo, sin descuidar un buen plan nutricional que acompañe y potencie los resultados del entrenamiento.

Para ejemplificarlo fácilmente, al momento de patear un penal en el Mundial hay muchos pensamientos que pueden llenar rápidamente la cabeza del deportista: "¿Qué sucede si fallo?, ¿qué dirán los hinchas?, ¿cómo repercutirá en mi carrera o en los medios y las redes sociales?". Por casos como este, en INECO entrenamos a los deportistas en diferentes habilidades como concentración, focalización, autoconfianza, toma de decisiones a rápida velocidad. También utilizamos la práctica de mindfulness, técnica que les permite aprender a concentrarse plenamente en su aquí y ahora, dejando por fuera todos los otros pensamientos y presiones que se presentan, regulando sus emociones de una forma más efectiva y evitando que esto interfiera en el momento de la competencia.

Para finalizar, cabe la reflexión que nos queda como espectadores, nosotros como hinchas también deberíamos trabajar para comprender que perder es una posibilidad presente en todo juego, que nos enfrentamos a equipos o deportistas tanto o mejores que los nuestros y que la derrota en el campo de juego no es definitiva, sino un paso más en el aprendizaje que lleva a la victoria.

La autora es coordinadora del Programa de Optimización Cognitiva para Deportistas de Alto Rendimiento del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO).