Frente a la nueva era tecnológica: ¿estamos preparándonos?

Los países que logren en el futuro desarrollar o montarse en las nuevas tecnologías serán los líderes; los que no verán ampliadas sus brechas de productividad y, consecuentemente, verán disminuidos sus estándares de vida.

El desarrollo económico de la humanidad se aceleró fuertemente a partir de las revoluciones industriales. Como vemos en el cuadro, con cada ola de inventos el crecimiento económico se acelera. Las revoluciones industriales se encuadran en lo que podríamos denominar "la cuarta era". Esta sigue a las tres primeras: la de la caza y la recolección, la de la agricultura, y la mercantil. La quinta, en sus albores, es la que estamos transitando. Cada era se caracteriza por nuevas tecnologías, métodos de producción, organización social y comportamiento de las personas.

La primera revolución industrial, cuyo inicio se produce en Gran Bretaña entre 1750-1820, fue impulsada por la máquina de vapor y la desmotadora de algodón, el despliegue de los primeros ferrocarriles y los barcos a vapor.

La segunda, que se centra en los Estados Unidos entre 1870 y 1900, se basó en la electricidad y el motor de combustión interna, y produjo las invenciones que generaron el mayor impacto sobre la calidad de vida de la gente hasta nuestros días.

La tercera revolución industrial comenzó en 1960 con los primeros usos comerciales de las computadoras y se extendió al robot industrial, las computadoras personales y todos los desarrollos de artefactos que conocemos en actualmente, incluyendo internet.

El impacto de la tecnología ha sido disruptivo y se ha acelerado en los últimos años. Si comparamos las empresas más valiosas del mundo, vemos que hoy las de tecnología (Apple, Google, Microsoft, Amazon, Facebook, Tencent y Alibaba, cuatro estadounidenses y dos chinas) ocupan los primeros puestos. Hace 10 años lo eran las petroleras y las de telecomunicaciones (Exxon, Petrochina, China Mobile, Gazprom, Shell, ATT y Sinopec).

Las empresas más valiosas del mundo hoy son las de tecnología, hace 10 años lo eran las petroleras y las de telecomunicaciones

Un análisis histórico de los factores que han impulsado los inventos, su aplicación a los desarrollos industriales y su difusión son:

* La existencia de innovadores ingeniosos y con recursos disponibles, dispuestos y capaces de desafiar el statu quo;

* La inexistencia de impedimentos para que la adopción o el desarrollo sean influenciados por ideologías anti progreso;

* La educación, la difusión de los conocimientos y de la ciencia;

* El aprovechamiento inteligente de las ventajas comparativas y la demografía;

* La generación de una cultura del trabajo y el esfuerzo;

* El deseo de alcanzar mejores niveles de vida mediante el consumo de bienes que mejoren la calidad de vida;

* El estado de derecho y la limitación del poder del gobierno;

* La estabilidad político-institucional y la calidad del sistema político;

* El respeto del derecho de propiedad, incluyendo la intelectual;

* La generación de confianza para los inversores y los emprendedores;

* La apertura al mundo;

* La calidad de los flujos migratorios y

* El apoyo del Estado a las actividades científicas.

Hoy estamos transitando los comienzos de la quinta era, en la cual la robótica, la inteligencia artificial, la impresión 3D, la nanotecnología, la bioingeniería, la ingeniería genética, y la conectividad total y otros inventos que todavía no podemos imaginar cambiarán sustancialmente el mundo personal y de los negocios.

Como consecuencia de ellos, muchos países, grandes y pequeños, están llevando a cabo transformaciones significativas en su fuerza de trabajo, sus inversiones de capital y en su capital social.

Solo algunos ejemplos. En los Estados Unidos se están empezando a observar cambios en los modos de producción y en la composición de la fuerza de trabajo. Desde 2000, la participación sobre el total de trabajadores en la producción manufacturera de aquellos con educación secundaria o menor decreció cuatro puntos, mientras que aquellos con educación universitaria avanzaron 10. Asimismo, los despachos de robots en el mismo período se incrementaron cuatro veces. A nivel del total de empleados, hace 10 años aquellos con nivel universitario constituían el 34% del total; en 2017, el 40 por ciento.

La participación del total de trabajadores en la producción manufacturera de aquellos con educación secundaria o menor decreció cuatro puntos, mientras que aquellos con educación universitaria avanzaron 10 puntos

IBM estima que en unos años la mitad de sus ingresos provendrá de clientes ingresando a "la nube" por aplicaciones de inteligencia artificial.

El gobierno chino proyecta que la inteligencia artificial se ha transformado en el nuevo foco de la competencia internacional y que ellos deben generar mediante ella ventajas competitivas, producir el desarrollo de nuevas industrias y mejorar la protección de la seguridad nacional.

Asimismo, que mayor cantidad de profesionales y científicos relacionados con la inteligencia artificial deberían ser entrenados y promover la investigación interdisciplinaria para conectarla con ciencia cognitiva, matemáticas y economía.

En sintonía con esto se está planificando construir un parque tecnológico para el desarrollo de inteligencia artificial con una inversión de dos mil millones de dólares. El caso de Israel, líder en la creación de start-ups, de un ecosistema innovador único y generador de inventos a la vanguardia tecnológica.

Estados Unidos, con base en su fenomenal desarrollo emprendedor; China, basada en el gran impulso gubernamental; Israel, con inteligencia y oportunismo. Distintas recetas para lograr resultados

¿Tendremos en la Argentina las condiciones mencionadas arriba, más la capacidad, los recursos, la potencia del ecosistema competitivo para insertarnos en esta nueva era? ¿Cuántos Globant, Mercado Libre, OLX y Despegar podremos reproducir en los próximos años? ¿Están las empresas pensando en esto? ¿Deberá ser el Estado el impulsor de nuestra adaptabilidad y desarrollo? Estamos considerando como sociedad estos aspectos o seguiremos enfrascados por mucho tiempo más en nuestra eterna lucha por las pujas distributivas?

El autor es director de la Unidad de Competitividad de Abeceb.
Twitter: @mascompetitivos

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