El conmovedor poema de Lalo Mir al Indio Solari en un bar de Río de Janeiro: “Las llamas en pena invaden tu cuerpo”

En medio de su estadía en Brasil, el periodista recordó al artista con unos versos que emocionaron a todos

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En medio de su paso por Copacabana, Brasil, Lalo Mir sorprendió al homenajear al Indio Solari a menos de una semana de su muerte (Instagram/ @rodadobip)

La noticia de la muerte del Indio Solari, ocurrida el pasado 5 de junio, paralizó a fanáticos, músicos y todo el universo del rock argentino. El vacío que dejó se sintió en cada rincón del país, donde los homenajes y recuerdos comenzaron a multiplicarse a un ritmo imparable. Pero entre las muchas muestras de afecto y despedida, hubo una que se viralizó de inmediato y conmovió a los fans: la performance poética de Lalo Mir en un restaurante de Copacabana, Brasil, que primero vio la luz a través de la cuenta de Instagram del local gastronómico.

Acompañado por el sonido suave de guitarras, el periodista eligió no cantar, sino transformar los versos más icónicos del Indio en una pieza de una payada. Sin perder el hilo ni el peso de la poesía original, Lalo unió fragmentos de diferentes canciones y los hilvanó en un relato.“Su última canción decía que no sabía cuál era la hora y cuál era el lugar en el que se iba a despedir. Ya sabemos la hora y también el lugar. Un cinco de junio en Parque Leloir. Las llamas en pena invaden tu cuerpo. Es difícil no caer en las manos del ángel de la soledad. El infierno está encantador esta noche y dos que se quieren se dicen cualquier cosa: vamos a brillar, mi amor. Si no hay amor, que no haya nada entonces, alma mía”, comenzó a recitar frente a las personas en el lugar.

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“Bebamos de las copas más lindas que tenemos hoy. Sobrio no te puedo ni hablar. Estoy perdido sin mi futilidad. Siempre hay quilombitos en un cielo de dos. Pero voy a cuidarte, mi amorcito. Donde hay dolor, habrá canciones”, continuó Lalo, con su voz inconfundible y pausada, llenando el lugar de un clima único.

Ilustración de Lalo Mir cantando al micrófono ante una multitud de personas aplaudiendo y grabando, con una imagen fantasmal del Indio Solari detrás.
Lalo Mir rinde un emotivo homenaje poético a Indio Solari en un restaurante de Copacabana, Brasil, cuya actuación se volvió viral en redes sociales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La secuencia, lejos de la solemnidad y cerca de la intimidad de un bar, continuó con más versos: “¿Cuánto vale ser la banda nueva y andar trepando radares militares? Ahora tirás vos, porque te toca. Leyendo diarios en un baño turco, empañando Ray-Bans, mascando un hueso, viniendo rápido, tan rápido que se te soltó un patín. Sí, ya lo sé. No se entiende el menú, pero la salsa abunda. Nuestra estrella se agotó y era mi lujo. Esto ya no es rock, mi amor, es pura suerte. El futuro ya llegó. Ya llegó la hora. Lubrica tus branquias. Respira otra vez. Preso de tu ilusión, atrapado en tu libertad. Vas a bailar, vas a bailar. La suerte del principiante no puede fallar”.

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El cierre, a flor de piel, terminó de sellar una noche inolvidable: “Vivir solo cuesta vida y a eso ya lo has cumplido. Un ángel sonso, amateur, te condenó al paraíso. Solo te falta seguir cantando. Solo nos queda seguir cantando, Mister. Qué suerte el amor y el ángel de la soledad”. Ese instante, registrado en video y subido a Instagram, se volvió viral en cuestión de minutos.

Indio Solari y Los Fundamentalistas
El recordado artista, quien falleció el pasado 5 de junio, continúa siendo homenajeado por sus adeptos y colegas

La performance de Mir fue rápidamente celebrada y compartida por periodistas, músicos y seguidores del Indio. Gastón Edul, entre otros, comentó el video y se sumó a los elogios.“Impresionante, Lalo”; “Gracias Lalo por ponerle voz en un poema”; “Lalo, sos un genio”; “El Indio se fue físicamente, pero quedará por siempre en nuestros corazones y oídos”.

El eco de la despedida, potenciado por la fuerza de las redes y la sensibilidad de Mir, dejó en claro que la voz del Indio sigue viva en cada canción, en cada recital y en cada persona que lo lleva tatuado en la memoria. La noche en Copacabana fue, para muchos, una prueba de que el arte puede sanar, acompañar y reunir, aún en la distancia y en la ausencia. Y mientras los homenajes continúan, la certeza se impone: donde hay dolor, habrá canciones. El legado del Indio, como supo expresar Lalo Mir, está más presente que nunca.

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