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La logística como cuello de botella para exportar desde el interior

Alejandro Coria, socio gerente de una consultora, explica de qué manera la infraestructura vial y el estado de las rutas condicionan hoy las decisiones de exportación desde el interior bonaerense

Alejandro Coria
Alejandro Coria es socio gerente de una consultora (Foto: Movant Connection)
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“Las industrias de la región vinculadas al agro tienen un potencial elevadísimo”. Alejandro repasa, desde su experiencia como asesor de comercio exterior, los mitos que persisten entre las empresas a la hora de exportar o importar, cómo el estado de la logística regional condiciona ese proceso, y qué sectores ve con mayor potencial para insertarse en el mercado externo.

¿Qué cambios en materia de comercio exterior notaste en el último año, tanto a nivel país como en las empresas de tu zona?

Durante este último año noté varios cambios vinculados a la normativa, que hicieron aflorar en la mayoría de las empresas la idea de que había una apertura gradual de la economía, con nuevas oportunidades y nuevas cuestiones vinculadas al exterior.

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Ese tipo de situaciones generan cambios en la actitud de la gente y de las empresas, nuevos rumbos. Se empezó a notar cada vez más un entusiasmo por cuestiones vinculadas al exterior, antes sin acceso y ahora con una accesibilidad un poco más necesaria.

En la zona de Junín ese movimiento no quedó ajeno. La mayoría de las empresas empezaron a identificar que les va a costar un poco más competir con los productos importados, y notaron una necesidad de insertarse en el mercado externo.

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No solamente para exportar sus productos, sino también para importar insumos u otros productos que le den amplitud a la oferta de la producción local. Es un cambio bastante radical en empresas que buscan adaptarse a un nuevo contexto.

¿Cómo juega tu rol como asesor de comercio exterior en ese proceso de adaptación de las empresas?

Tengo más de 25 años de experiencia en el rubro de comercio exterior, y mi función es identificar a las empresas y bajar a tierra el concepto que ellos tienen inicialmente, como por ejemplo: me gustaría importar determinada cosa, pero no sé bien cómo.

Mi trabajo es ayudarlos a bajar esa idea a tierra, identificar la necesidad y los factores necesarios para poder ejecutarla: analizar los productos que tiene la empresa, su capacidad productiva, sus costos marginales y algunos índices iniciales.

¿Qué peso tiene la logística en una ciudad como Junín, ubicada en un punto medio respecto a los polos logísticos del país?

Junín tiene una situación geográfica particular: está a 260 kilómetros de la capital, en la intersección de dos rutas nacionales, la siete y la 188. Eso le da accesibilidad para moverse hacia el oeste o hacia Buenos Aires.

Exportación e importación
"Todas las industrias se van a tener que ir adaptando, manejando variables que hasta acá no tenían, para poder competir con productos importados y mejorar los costos y la calidad de lo que se fabrica", resalta Alejandro (Foto: Shutterstock)

La accesibilidad es relativamente buena, aunque la incidencia del transporte genera impacto en los costos. Se han abierto algunos parques logísticos nuevos y hay un poco más de oferta de transporte, pero el armado de la logística es parte central de la instrucción para cualquier proyecto de exportación o de importación de insumos.

¿Qué herramientas podría desarrollar la logística para impulsar la industria en zonas como esa?

La infraestructura es muy deficiente, no hay autopista, las rutas están totalmente destruidas. Existe una estrategia de haber frenado la obra pública para después generar algo nuevo, pero la realidad es que los movimientos no paran, y el deterioro afecta bastante los tiempos de traslado.

Existe un tren, el San Martín, que llega hasta Junín y debería llegar hasta Venado Tuerto. Tiene potencial para cargar contenedores y debería tener la posibilidad de sumar piernas de camión en cada estación. Habría que trabajar mucho en logística para integrar a la región.

¿Qué mitos persisten entre las empresas a la hora de exportar o importar?

Es realmente un mito lo que las empresas creen en relación al comercio exterior. Las que tienen algunos profesionales con la cabeza más enfocada en la internacionalización lo pueden ver como un paso en el camino de crecimiento de la empresa.

Otras, más familiares o de generación en generación, con un producto estrella sobre el cual pretenden sobrevivir en un contexto tan cambiante, lo identifican como un problema. Ahí es necesario devolver la tranquilidad y hacerlos sentir que ese paso es un paso hacia adelante.

¿Cómo imagina que seguirá este proceso de cambio el año que viene, y qué industrias ves con mayor potencial exportador?

Creo que se van a ir profundizando los cambios. Todas las industrias se van a tener que ir adaptando, manejando variables que hasta acá no tenían, para poder competir con productos importados y mejorar los costos y la calidad de lo que se fabrica.

Es un proceso que ya arrancó y que va a seguir hacia adelante. Esperamos que el cambio genere productos más económicos, de mejor calidad, con mayor penetración de mercado, y que sea el consumidor quien defina lo que el producto realmente vale.

Las industrias de la región vinculadas al agro tienen un potencial elevadísimo. La producción agroindustrial argentina está extremadamente bien vista en todo el mundo, y la de agroquímicos locales es de una calidad muy valuada internacionalmente.

Esa producción se genera localmente, aunque algunos reactivos o insumos adicionales deberían integrarse desde el exterior, generando una sinergia entre lo que viene de afuera y lo que se puede producir acá, según la necesidad de cada productor.

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