Las provincias toman el protagonismo y la logística tiene que estar a la altura

Paula Pía Ariet, economista y especialista en capital humano, explica por qué las decisiones sobre personas y logística definen hoy la rentabilidad y el desarrollo regional en Argentina

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Paula Pía Ariet
Paula Pía es economista y especialista en capital humano (Foto: Movant Connection)

“Hoy las empresas llevan el producto hacia donde vos estás, y la logística es el factor más importante para que ese producto llegue con mejor rentabilidad”. Con esa mirada sobre la actualidad, Paula recorre cómo las decisiones sobre personas, tecnología y distribución se entrelazan en el nuevo esquema productivo del país, en un momento en que la economía y la revolución tecnológica obligan a replantear cada variable del negocio.

¿Cómo se conectan la economía y el capital humano en la práctica de las empresas?

Durante mucho tiempo se tomaban decisiones financieras que impactaban en las personas sin medirlas. Y al mismo tiempo, había propuestas de capital humano que no miraban el resultado de la empresa. En los dos casos se perdía plata.

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La decisión de no dar ajustes salariales en un contexto de inflación alta puede parecer un ahorro, pero si eso hace que los talentos más importantes se vayan, el costo es enorme: la contratación de nuevas personas, el know how que se llevan, el tiempo hasta que el reemplazante está operativo. Y cuando eso afecta la cultura interna, el primero que lo siente es el cliente.

¿Cuál es el nuevo rol de la logística en este esquema?

Lo que cambió, especialmente después de la pandemia, es la forma en que compramos y consumimos. Hoy nadie compra un producto sin antes pasar por la web para saber cuál es la mejor opción y dónde conseguirlo.

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El producto ya no se va a buscar: llega a casa. Las empresas llevan el producto hacia donde está el cliente, con cada vez menos intermediarios. En ese contexto, la logística es el factor más importante para que el producto llegue con mejor rentabilidad. Y eso tiene un impacto directo en cómo se organizan los equipos, los procesos y las decisiones de capital humano.

¿Cómo describís el escenario actual para las empresas en Argentina?

Estamos en el medio de la revolución industrial más grande e importante de la historia, y encima cruzados por una crisis económica. Hay empresas que en su organigrama ya tienen agentes en lugares que antes ocupaban personas.

Capital humano y economía
Paula piensa que las personas deben "entender que vamos a vivir en el mundo de la readaptación constante" (Foto: Shutterstock)

Hay que adaptarse a la tecnología y hacer que la empresa sea más eficiente, porque si no lo hacés, vas a perder competitividad y vas a perder clientes. Las personas tenemos que entender que vamos a vivir en el mundo de la readaptación constante. Tu puesto de trabajo cambió mucho en los últimos seis meses. En los próximos seis va a cambiar otro tanto.

¿Qué tan distintas son las realidades regionales dentro del país?

Es apasionante y a la vez es muy duro verlo. El salario promedio en Neuquén a diciembre de 2025 es de 4.200.000 pesos. En Santiago del Estero, en la misma época, es de 1.200.000. Son dos realidades completamente diferentes. Y 13 familias por semana se mudan a vivir a Neuquén.

Si la macro es la sumatoria de las micros, va a depender mucho en qué micro estás. Las que están mejor son energía, minería, logística, bancos y el agro pampeano. Las que están más complicadas son las que competían en un mundo cerrado y ahora tienen que hacerlo en uno abierto, donde los costos locales superan el precio de lo importado.

¿Qué implica ese desarrollo para la logística del interior?

El caso de Neuquén es un ejemplo de lo que se viene. Es una provincia que tiene que transformarse a una velocidad enorme, con una logística que no estaba desarrollada para eso. Y no es solo mover personas: hay que trasladar los productos de la energía y la minería hacia los puertos, que hoy están en Buenos Aires.

El eje está cambiando. Argentina se pensó históricamente para llegar al mundo desde Buenos Aires. Ahora el camino es inverso: se están desarrollando las provincias, y el desarrollo logístico va a ser trascendental para hacer posible todo eso. La inversión extranjera y los regímenes de estabilidad que dan previsibilidad son clave para sostener esos proyectos de largo plazo.

¿Qué consejo le darías a un CEO de una empresa logística para tomar mejores decisiones?

Lo primero es ser consciente de que lo que no te favorece a veces hay que abandonarlo. Las personas cambiaron, el mundo cambió, y hay que adaptarse. Muchas veces me pasa que la pregunta es qué tiene que hacer el gobierno. Bueno, hay muchas cosas que no van a pasar, y lo primero que tenés que entender es cómo te reinventás para volver a crecer.

Quedarse con la añoranza de algo que funcionó porque en algún momento fue así es uno de los principales problemas. La rigidez no es una opción. Cada decisión tiene que tomarse teniendo en cuenta qué impacto va a tener en las personas, porque ahí está la diferencia entre un ahorro real y una pérdida que no se ve hasta que es tarde.

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