Día del Trabajador: la logística muestra un mercado laboral en transformación

Los datos más recientes muestran un sector en transición: ajustes en el corto plazo, cambios en el perfil del talento y diferencias marcadas entre Europa y América Latina

Guardar
A nivel regional, el empleo se sostuvo con fuertes diferencias entre países. Mercados como México o Brasil mostraron mayor dinamismo que otros, como Argentina o Chile (Imagen: Shutterstock)
A nivel regional, el empleo se sostuvo con fuertes diferencias entre países. Mercados como México o Brasil mostraron mayor dinamismo que otros, como Argentina o Chile (Imagen: Shutterstock)

En el Día del Trabajador, el mercado laboral logístico global deja una señal clara: el desafío ya no pasa solo por la cantidad de empleo que genera el sector, sino por cómo evoluciona su estructura en un contexto de cambios operativos y comerciales.

Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, la logística atravesó un escenario marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro, la presión sobre los costos y una demanda más inestable, factores que comenzaron a reflejarse en la dinámica del empleo a nivel global.

PUBLICIDAD

Ajustes en el corto plazo y menor dinamismo frente a la economía

Los datos más recientes de Europa permiten dimensionar esta transición. En España, el empleo en transporte y almacenamiento registró una caída trimestral del 3,9%, muy por encima del descenso del conjunto de la economía (-0,8%).

En términos interanuales, el sector logró crecer, pero a un ritmo menor: +1,3% frente al +2,4% del total de la economía, lo que evidencia una pérdida relativa de dinamismo.

PUBLICIDAD

Este comportamiento refleja un cambio de etapa. Tras años de expansión impulsados por el e-commerce y la disrupción global, la logística entra en una fase donde predominan la optimización de costos, la eficiencia operativa y la revisión de estructuras laborales.

Un sector cada vez más heterogéneo

El último año también dejó en evidencia que la logística ya no evoluciona de forma uniforme. Mientras algunos segmentos enfrentan caídas, otros muestran crecimiento sostenido.

El transporte marítimo y aéreo registran los descensos más pronunciados en el corto plazo, con caídas de hasta -19,2% y -12% respectivamente, mientras que el transporte terrestre también mantiene una tendencia negativa.

En contraste, las actividades de almacenamiento y operaciones anexas crecen con fuerza (+9,7% interanual), al igual que las actividades postales y de distribución, impulsadas por cambios en los patrones de consumo y la necesidad de mayor capilaridad logística.

Esta divergencia marca un punto clave: la logística global está migrando hacia modelos donde la gestión de inventarios, los centros de distribución y la última milla ganan peso frente al transporte tradicional.

El último año deja una conclusión clara para la logística global: el empleo sigue siendo un pilar del sector, pero su evolución está cada vez más condicionada por la transformación de las cadenas de suministro (Imagen: Shutterstock)
El último año deja una conclusión clara para la logística global: el empleo sigue siendo un pilar del sector, pero su evolución está cada vez más condicionada por la transformación de las cadenas de suministro (Imagen: Shutterstock)

Europa: envejecimiento y dificultades para atraer talento joven

Más allá de la coyuntura, los datos europeos reflejan un desafío estructural que empieza a condicionar el futuro del sector: el envejecimiento de la fuerza laboral.

Los trabajadores de 65 a 69 años muestran un crecimiento superior al 24% interanual, mientras que los segmentos más jóvenes registran las mayores caídas.

Este patrón evidencia una doble tensión:

  • Dificultad para atraer talento joven
  • Desfase entre las nuevas demandas tecnológicas y los perfiles disponibles

El resultado es un mercado laboral que, aun cuando crece, lo hace con una estructura menos equilibrada y con riesgos operativos a futuro.

América Latina: estabilidad relativa con desafíos estructurales

En América Latina, el comportamiento del empleo logístico durante el último año fue diferente. El sector no registró una caída tan marcada como en Europa, pero sí mostró limitaciones estructurales que condicionan su evolución.

A nivel regional, el empleo se sostuvo con fuertes diferencias entre países. Mercados como México o Brasil mostraron mayor dinamismo, impulsados por la reorganización de las cadenas de suministro, mientras que otros, como Argentina o Chile, estuvieron más expuestos a la volatilidad macroeconómica y la desaceleración del comercio exterior.

Transporte presionado y expansión en logística urbana

El transporte terrestre, principal generador de empleo logístico en la región, enfrentó durante este período una combinación de factores que impactaron en la dinámica laboral:

  • Aumento de costos operativos
  • Menor previsibilidad en los volúmenes de carga
  • Ajustes en la actividad vinculada al comercio internacional

En este contexto, el ajuste se reflejó más en la desaceleración de nuevas contrataciones y en estructuras más flexibles que en despidos masivos.

En paralelo, los segmentos vinculados a almacenamiento, distribución urbana y e-commerce sostuvieron la demanda laboral, aunque con características propias: mayor rotación, presencia de informalidad y predominio de perfiles operativos.

Brecha de talento y desafíos de profesionalización

A diferencia de Europa, donde el foco está en el envejecimiento, en América Latina el principal desafío es la falta de talento calificado.

El sector enfrenta dificultades para cubrir posiciones vinculadas a:

  • Planificación logística
  • Gestión de cadena de suministro
  • Tecnología aplicada a las operaciones

Esta brecha genera un desajuste entre la demanda empresarial y la oferta disponible, limitando la capacidad de las compañías para ganar eficiencia y escalar sus operaciones.

Un mercado laboral en transición global

El último año deja una conclusión clara para la logística global: el empleo sigue siendo un pilar del sector, pero su evolución está cada vez más condicionada por la transformación de las cadenas de suministro.

Europa y América Latina reflejan dos caras de un mismo proceso. Mientras una enfrenta caídas recientes y envejecimiento, la otra muestra mayor resiliencia en volumen, pero con informalidad y déficit de talento.

En este Día del Trabajador, la logística expone un cambio de paradigma: el futuro del empleo ya no dependerá solo de la demanda, sino de la capacidad del sector para adaptar su estructura laboral a un entorno operativo más complejo, tecnológico y exigente.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD