Acuerdo UE - Mercosur: la vía para reforzar la histórica alianza comercial entre Argentina y Brasil

La integración bilateral y la inteligencia de mercado aparecen como ejes clave para potenciar exportaciones y construir una estrategia conjunta frente al mercado europeo

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Oscar Páez Gamboa es posgraduado en negociaciones internacionales y magíster en comunicación estratégica (Foto: Movant Connection)
Oscar Páez Gamboa es posgraduado en negociaciones internacionales y magíster en comunicación estratégica (Foto: Movant Connection)

Esta semana estaba mirando televisión abierta, y anunciaban la segunda repetición de una de las novelas brasileñas de mayor sintonía en el mundo y que seguí muy entusiasmado mientras vivía en Sao Paulo, desarrollando labores de promoción comercial. Esto, además del entretenimiento, me permitía reforzar mi aprendizaje de portugués: requisito fundamental para generar buenos negocios en Brasil, considerando que es leído por los potenciales socios comerciales brasileños como una señal de la importancia del mercado: un país continente.

El portuñol no sirve para cimentar un sólido vínculo comercial, lo que he comprobado en el tiempo, desde mi paso sirviendo al gobierno de Chile y en la actualidad a través de la misión de mi consultora.

Volviendo a la producción audiovisual y su guión, seguía muy atento el adelanto que exhibían: el personaje principal tramaba venganza siendo una niña, desde los viñedos de la romántica y bella ciudad de Mendoza.

Es necesario recordar que dichas producciones constituyen una gran institución en Brasil, que han logrado paralizar al país por sus historias que enganchan, pues generalmente reflejan una foto muy real del momento que atraviesa la sociedad, por ende, los mensajes que emiten se tornan muy potentes y ayudan a delinear una estrategia comercial.

Es el caso de esta célebre novela, pues existía un elemento transversal en la historia: la bullante y emergente clase económica “C” brasileña, que hasta hace unos años se traducía finalmente en “nuevos consumidores”. En la locación argentina se reflejaban también los deseos de la protagonista de convertirse en una profesional del área gastronómica, se dejaba entrever entonces, el origen de una industria y un actor relevante: Argentina, como uno de los grandes proveedores de vino del mercado brasileño y los posibles maridajes con algunas preparaciones brasileñas.

Como este caso de vinculación desde la cotidianeidad, existen un sinfín de ejemplos. Fue así como de manera transitiva se me venían a la mente mis visitas a Buzios: recordaba como adoraba el dulce de leche de los servicios hoteleros de dicho balneario, y tras reiteradas preguntas, pude entender que se explicaba por la existencia de una gran inversión turística argentina y, por ende, la presencia protagónica de este gran embajador argentino en los desayunos.

Nos encontramos en la etapa final de la concreción de la mayor zona de libre comercio del mundo: el acuerdo comercial Unión Europea - Mercosur, que presenta grandes envolventes de alcances técnicos (Imagen: Shutterstock)
Nos encontramos en la etapa final de la concreción de la mayor zona de libre comercio del mundo: el acuerdo comercial Unión Europea - Mercosur, que presenta grandes envolventes de alcances técnicos (Imagen: Shutterstock)

De lo cotidiano a la construcción del vínculo comercial

Seguí elevando mi análisis, que me llevó a un espacio más técnico, donde profundizaba la cantidad de industrias complementarias que existen entre los tejidos productivos de ambos países, las que han generado un gran efecto multiplicador en cada economía: como el reconocido binomio de partes y piezas de la industria automotriz de Argentina y su vinculación con la matriz de Brasil (una columna industrial para algunos estados).

Es decir, desde lo más lo cotidiano hasta lo técnico, ha existido y existe una sólida vinculación comercial entre Argentina y Brasil con claros y fortalecidos pivotes.

Todo lo anterior, radica por sobre las coloquiales y anecdóticas e históricas discusiones que volví a escuchar en mis recientes vacaciones en enero pasado en Río de Janeiro, donde los turistas argentinos nuevamente eran un gran componente en tierra carioca: ¿Cuál es el mejor corte de carne: la picanha o el bife chorizo? ¿Cuál es el mejor jugador de fútbol de la historia?, y otras grandes y simpáticas disputas binarias.

Existe entonces, una gran cantidad de vasos comunicantes comerciales y complementarios entre ambos países, capitalizables en pos de un mejor posicionamiento de la oferta argentina en Brasil, considerando que es el principal mercado para la citada oferta exportable.

Complementariedad productiva y dinámica bilateral

El desafío es constante y dinámico, por tanto, se presentan diversas lecciones a obtener en función de tareas que deben seguir reforzándose en pos de esta “Marca País” muy presente y de gran posicionamiento. Teniendo claro que el tema arancelario se encuentra superado, y dado un dinámico pero conocido sistema para-arancelario brasileño, el trabajo se debe focalizar en la difusión de los atributos de la oferta involucrada, con una gran constante: La estrategia con Brasil se debe tornar estadual, porque entre otras características, las dimensiones de cada país reflejan similitudes como un todo: el PIB del Estado de Sao Paulo es símil al de Argentina, por ejemplo.

Y más relevante: inter-estadualmente, existen costumbres y hábitos de consumo muy diferentes, dado entre otros elementos, por la presencia de descendencias extranjeras que se instalaron en el tiempo en Brasil, más allá de la notable supremacía de Portugal.

Esta variable conlleva a que la intensidad en la difusión de atributos en pos de la citada marca sea diferente. Este enfoque “punta de lanza”, es decir con el eje en una puerta de entrada generadora de una corriente exportadora desde Argentina hacia Estados de Brasil, con mayor presencia de ciertas colonias, ha permitido un gran intercambio comercial en el tiempo susceptible de ser profundizado.

Es el caso del grupo humano de alta correspondencia entre ambos países: los descendientes de italianos: Argentina / Sudeste y sur de Brasil. En esa lógica y con este representativo ejemplo, y más allá del intercambio bilateral argentino-brasileño, existiría un “desde” muy interesante para consolidar una amplia “Inteligencia de Mercado”, como inicio de una estrategia comercial mancomunada frente a este socio comercial europeo, que conlleve a aumento de la demanda. Debería entonces amalgamarse esa Inteligencia de Mercado de manera compartida.

Estrategia conjunta frente a nuevos mercados globales

¿Por qué compartida? Porque en la actualidad nos encontramos en la etapa final de la concreción de la mayor zona de libre comercio del mundo: el acuerdo comercial Unión Europea - Mercosur, que presenta grandes envolventes de alcances técnicos: como la acumulación de origen, homologación de certificaciones y otros, que permitirían generar un trabajo de alianzas frente al socio comercial europeo.

Es por esto que se deberían fomentar acciones como la creación de matrices sectoriales Argentina-Brasil con enfoque de exportación, que incluyan antecedentes como la disponibilidad de factores productivos, especialidades, acceso a insumos, ordenamientos territoriales, entre otras variables, con miras a la Unión Europea como mercado. Un trabajo sinérgico del que ya se tiene experiencia entre ambos países, como el ya comentado binomio automotriz Argentina-Brasil.

Entonces, la denominada “implementación” es el paso siguiente. ¿Por dónde comenzar? Con todo el camino recorrido: la tarea radica en que las asociaciones empresariales, organismos estatales y empresarios, comenten sus experiencias y establezcan tareas a corto, mediano y largo plazo, conforme la madurez de ciertos sectores, para generar acciones de alto impacto. Un camino que conllevaría a robustecer un nuevo eslabón en el mapa de alianza comercial entre Argentina y Brasil.