Precisión, coordinación y estrategia en la importación de equipos de medición

Bruno Barberán, responsable de compras y comex en la industria de instrumentos de medición, comparte su mirada sobre planificación, vínculos con proveedores y decisiones clave para sostener operaciones

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Bruno Barberán es responsable de
Bruno Barberán es responsable de compras y comex en la industria de instrumentos de medición (Foto: Movant Connection)

Al referirse a los desafíos actuales del comercio internacional, Bruno comenta que “hoy ya no alcanza con ejecutar operaciones. Entender el negocio es clave”. En esta entrevista, analiza el rol estratégico de las compras en la industria de control y medición, el impacto de la tecnología en los procesos y la importancia de anticiparse a los cambios del escenario global.

¿Qué implica ser responsable de compras y comercio exterior en esta industria?

El rol dentro de una compañía que trabaja con equipos de medición es fundamental. Hoy el sector es un eslabón clave dentro del proceso de compra e importación. Integra distintas áreas internas para que el negocio funcione de manera eficiente y sea rentable.

Antes se veía al comercio exterior como algo administrativo. Hoy las empresas lo entienden como una herramienta estratégica para abastecer correctamente a la industria.

¿Qué tipo de productos e insumos te toca gestionar?

En mi caso, me toca gestionar la importación de instrumentos de medición, tanto maquinaria como repuestos. Se importan equipos para distintos rubros y luego, junto con el área técnica, se coordina la puesta en marcha y el mantenimiento.

Desde el área me toca trabajar desde el primer contacto con el proveedor, negociar condiciones, elegir el incoterm adecuado, seleccionar un despachante con experiencia en este tipo de productos y también un freight forwarder que es un socio clave para evitar costos innecesarios y cumplir con los tiempos.

En el caso de equipos que no son estándar, ¿qué particularidades presenta ese trabajo?

Es una industria bastante particular. Más allá de la venta inicial de la maquinaria, el mantenimiento posterior requiere insumos que también se importan. Algunos se consiguen localmente, pero otros tienen vencimientos muy cortos.

Eso obliga a ser muy preciso con los tiempos de importación y a mantener una comunicación constante con distintas áreas de la compañía, como finanzas para la disponibilidad de fondos y el área técnica para asegurar técnicos disponibles en las fechas comprometidas con los clientes.

Para la calibración de las máquinas se utilizan reactivos importados que tienen vencimientos extremadamente breves, alrededor de 60 días. Si se consideran los tiempos habituales del comercio exterior y cualquier imprevisto que pueda surgir, es un plazo muy ajustado. Por eso la planificación y la precisión son fundamentales.

¿Cómo encontrás hoy el contexto normativo y operativo del sector?

El escenario es completamente distinto al de hace algunos años. Antes había muchas restricciones: licencias, dificultades para girar pagos al exterior, falta de previsibilidad. Eso generaba desconfianza en los proveedores.

Hoy el contexto es más flexible y ágil. El desafío ya no pasa tanto por las trabas, sino por la precisión. El mercado se volvió muy dinámico y hay que estar preparados para abastecerlo correctamente.

En el caso de importar maquinaria, ¿qué cambió en términos de trámites y documentación?

Se flexibilizó mucho lo que es la seguridad eléctrica, que antes implicaba tiempos largos y mucha documentación. Hoy eso permite que las entregas sean más fluidas. En el caso de reactivos, si requieren alguna intervención, los procesos también son más ágiles porque se digitalizaron muchos trámites. Antes eran gestiones presenciales que llevaban mucho más tiempo.

¿Qué particularidades ves al trabajar con sectores productivos tan diferentes entre sí?

Hoy estamos en un contexto de recesión y cada sector responde de manera distinta. Farma se mantiene bastante estable, energía es un motor importante pero atraviesa un momento crítico y tiene picos de demanda muy marcados.

En cambio, alimentos y bebidas es el sector más golpeado cuando cae el consumo, porque las empresas frenan inversiones. Eso obliga a ajustar mucho la planificación.

Refiriéndose a la industria de
Refiriéndose a la industria de instrumentos de medición, Bruno comenta que "antes se veía al comercio exterior como algo administrativo. Hoy las empresas lo entienden como una herramienta estratégica" (Foto: Shutterstock)

¿Qué importancia tienen estos equipos de medición para las industrias a las que abastecen?

Son claves. En farma, por ejemplo, se usan para medir partículas en el aire. En alimentos y bebidas, para controlar CO₂ o los diámetros de una botella. En energía, son fundamentales para asegurar la calidad del agua, incluso en procesos críticos como los reactores nucleares. Son equipos que garantizan calidad, seguridad y cumplimiento de estándares.

¿Qué tan importante es entender el uso final del equipo al momento de una compra internacional?

Influye muchísimo. Conocer bien la maquinaria permite evaluar alternativas. Hoy una misma función puede cumplirse con equipos fabricados en distintos países, con precios muy diferentes.

Entender para qué se va a usar la máquina permite elegir la mejor opción y ser competitivo en el precio final, que hoy es clave para mantenerse en el mercado.

¿Qué claves destacarías para relacionarse con proveedores del exterior?

Es fundamental generar cercanía y confianza. Presentarse con un plan claro y confiable. También es clave la coordinación con el área financiera para sostener un flujo de fondos ordenado y cumplir con lo pactado. Todo eso permite abastecer en tiempo y forma y sostener relaciones a largo plazo.

Es una industria muy dinámica y esencial para garantizar calidad en los productos. Eso obliga a estar a la altura desde el área de comercio exterior y brindar un servicio acorde a lo que la industria necesita.

¿Cómo se definen los modos de transporte para este tipo de productos?

Depende del producto, del origen y de los tiempos. Maquinarias pequeñas pueden venir por vía aérea sin problemas. Desde países limítrofes como Brasil, muchas veces conviene el transporte terrestre por la carga económica.

También influyen los costos logísticos internos de cada país. Por ejemplo, México tiene altos, lo que obliga a analizar muy bien el incoterm y el medio de transporte elegido.

¿Por qué hoy entender el negocio es tan importante como ejecutar una operación?

Hoy ya no alcanza con ejecutar operaciones. Entender el negocio es clave. Saber hacia dónde quiere ir la empresa, qué mercado busca y cómo ser competitivos.

La tecnología y la inteligencia artificial están digitalizando procesos y haciendo todo más preciso y eficiente. También hay que estar atentos a nuevos acuerdos internacionales, como los que se están impulsando con países nórdicos, que pueden ser muy beneficiosos para esta industria, ya que muchos equipos de alta precisión se fabrican allí.