
Las dificultades propias de Argentina, las características necesarias para desempeñarse en posiciones vinculadas al comercio exterior y algunas ideas sobre qué puede deparar el futuro del sector, son algunos de los temas sobre los cuales reflexiona Claudia en esta entrevista otorgada a Movant Connection.
¿Creés que las personas que no forman parte de este rubro entienden la importancia del comercio exterior?
Creo que es muy difícil que la gente pueda dimensionar lo que hacemos en este sector. La gente se enoja porque las cosas son caras pero no saben cómo se van construyendo los procesos del comercio internacional y cuáles son los costos que implican, ni el trabajo que se hace para intentar reducirlos al máximo posible.
Hay muchas cosas que no se fabrican en Argentina y que forman parte de insumos o de productos, como packaging, tintas o bolsas. Por lo tanto, tenés que ir a buscarlas afuera y para eso estamos los profesionales del comercio internacional.
A los procesos de importación o exportación también se suma la complejidad propia del contexto, que va cambiando, así como también hay problemas de transporte. Solo las personas que trabajan en esto saben, por ejemplo, que un flete de China pasó de costar 1.500 a 10.500 dólares. Y la gente no tiene por qué, pero todo eso repercute en los precios de los productos.
¿Qué rol ocupan los profesionales del comercio exterior en la cadena de suministro y en la formación de los precios finales?
Tenemos mucho que ver con la formación del precio final porque negociamos con los proveedores, buscamos la mejor oportunidad para el transporte, porque conocemos el contexto global y, por lo tanto, sabemos en qué momento conviene traer cada producto.
Por ejemplo, ahora con la baja del Impuesto PAIS que se determinó hace poco, todos teníamos mercadería del otro lado del puente esperando a cruzarla cuando se decidiera la medida para poder, finalmente, traerla a menor costo. Hay que estar siempre atento a esas situaciones.
¿Qué tan importante es estar informado para trabajar en este rubro?
Yo estoy todo el día muy ocupada leyendo las reglamentación que van saliendo. A veces te lleva un par de horas al día actualizarte y entender. Además, en muchos casos, en un principio la información llega de manera acotada y después uno tiene que ir corroborando los detalles, viendo si lo que estaba funcionando antes sigue o no, etcétera.
Es una tarea muy importante. Hay que buscar información del Boletín Oficial, de los foros, de la gente que sabe, de las personas que participaron en esas decisiones. Esa es la única manera que existe para estar realmente preparado para asesorar a tu propia compañía o a la compañía que te contrató
Me parece necesario también que todos dentro del área conozcan la información que va surgiendo, desde el operador. Qué todos sepan lo que está sucediendo para poder trabajar con mayor noción del contexto.

¿Qué competencias actitudinales creés que son necesarias para desempeñarse en el comercio exterior?
La adaptación al cambio es algo primordial. Y creo que hoy en día también hay que prestarle atención a las competencias blandas, a lo que tiene que ver, por ejemplo, con la comunicación. Estamos todo el tiempo comunicándonos con gente de afuera, de distintas culturas y tratando de que tu palabra sea creíble.
Por ejemplo, el año pasado y el anterior, me ha pasado de estar todo el tiempo teniendo que transmitirle nuevas condiciones a los proveedores y era cada vez peor. Esa es una situación difícil porque se va desgastando la confianza y terminan complicándose las relaciones. Pero, en esos casos, hay que tener la capacidad para evitar frustrarse y la persistencia para volver a empezar.
Por otra parte, yo le insisto mucho a las personas que trabajan conmigo con que es importante ver el panorama lo más amplio posible. Por ejemplo, al momento de contratar un flete, que tengan en cuenta no solo el precio, sino también los gastos extra que te pasan, los gastos ocultos que pueda tener, cuál es el tipo de cambio, etcétera.
¿Qué imaginás sobre el futuro del sector?
En cuanto a logística interna, en lo relacionado a los depósitos, me parece que va a haber mucha más robótica. También, seguramente cada vez avancen más los parámetros vinculados con la sustentabilidad.
El tema de los seguros es otro tema que tomó mucha relevancia hace poco, cuando estalló un contenedor en China y seguramente vaya a ser un tema a tratar en el futuro. Siempre hay temas que nadie venía viendo y que van surgiendo, de los cuales hay que ir aprendiendo.
En cuanto a lo específico de Argentina, creo que se van a fomentar muchísimo las exportaciones. Considero que eso, el tener un país rico en un montón de cosas, va a propiciar un proceso muy enriquecedor en el cual la gente va a poder animarse a vender sus productos a otros países.
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