Qué hacer con el agua donde herviste los frijoles antes de tirarla por el fregadero

La ciencia identificó compuestos bioactivos, péptidos antiinflamatorios y propiedades emulsificantes en el líquido marrón que casi siempre termina en el fregadero

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Manos de una persona vierten frijoles negros y agua caliente con vapor de una olla a un colador dentro de un fregadero de cocina.
El agua de cocción de frijoles no es un desperdicio, es un subproducto con propiedades funcionales documentadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua que queda en la olla después de hervir frijoles concentra proteínas solubles, carbohidratos, saponinas y minerales liberados por la leguminosa durante la cocción.

Ese líquido marrón que en diversas ocasiones va directo al fregadero tiene usos documentados por la ciencia en la cocina, y tiene un nombre: aquafaba, del latín aqua (agua) y faba (leguminosa).

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El frijol negro produce el agua de cocción más concentrada entre las leguminosas estudiadas: casi 6 gramos de carbohidratos y más de 3 gramos de proteínas por cada 100 mililitros de líquido, según una revisión científica publicada en el Journal of Food Science and Technologyen, que analizó 17 estudios sobre la composición y propiedades de este líquido.

Saco de frijoles rojos con una pala metálica, sacos de granos variados, personas y puestos de frutas y verduras al fondo de un mercado.
La revista Food Chemistry identificó oligosacáridos bioactivos y péptidos antiinflamatorios en el agua de cocción de frijol común. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua de frijoles tiene azúcares que alimentan bacterias intestinales y compuestos que reducen la inflamación

Un estudio publicado en la revista Food Chemistry identificó en el agua de cocción de frijol común (Phaseolus vulgaris) oligosacáridos bioactivos —estaquiosa, rafinosa y verbascosa— y péptidos gamma-glutamil con propiedades antiinflamatorias.

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Los oligosacáridos son cadenas cortas de azúcares que el cuerpo no digiere pero que alimentan bacterias benéficas en el intestino.

Los péptidos gamma-glutamil son fragmentos de proteínas con capacidad para reducir la inflamación.

Una mujer de cabello oscuro remueve una olla de frijoles con una cuchara en una estufa. Se observan cebollas, ajos, cilantro y ollas de cobre colgando.
Los oligosacáridos del agua de frijoles promovieron el crecimiento de bacterias benéficas asociadas a la salud intestinal, según Food Chemistry. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los oligosacáridos promovieron el crecimiento de dos bacterias asociadas a la salud intestinal, lo que sugiere potencial prebiótico del líquido.

Las saponinas presentes en el agua de cocción tienen actividad inmunomoduladora e hipocolesterolémica según la revisión del Journal of Food Science and Technology.

Ese mismo estudio señala que las propiedades funcionales del líquido dependen del tipo de leguminosa, el tiempo de cocción, la presión y la temperatura.

Primer plano de manos vertiendo harina blanca desde una taza a una olla de acero inoxidable con agua hirviendo sobre una estufa de gas, mezclando con una cuchara de madera.
El frijol común se cultiva desde hace al menos tres mil años en Mesoamérica, según el CIAD. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua del remojo y la del hervor no son lo mismo: una se tira, la otra se aprovecha

Investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) a través del sitio oficial de la institución, explican que durante el remojo previo a la cocción, el agua solubiliza compuestos que el intestino no puede digerir pero que la microbiota del colon utiliza para producir gases.

Por eso recomiendan desechar el agua del remojo y usar agua nueva para hervir.

El agua del hervor es distinta: concentra los compuestos que ya pasaron el proceso de cocción, con menor carga de flatulentos y mayor concentración de proteínas y minerales solubles.También sirve para regar las plantas

Olla de acero inoxidable con tapa de vidrio hirviendo acelga en una hornalla de gas encendida. Vapor se eleva en una cocina moderna con encimeras grises.
Las propiedades del agua de cocción de frijoles varían según el tipo de leguminosa, el tiempo de cocción, la presión y la temperatura. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Funciona como fertilizante: contiene nitrógeno, fósforo, potasio y calcio

En lugar de tirar el aquafaba, puede agregarse a las plantas y funcionar como fertilizante líquido orgánico.

Un estudio publicado en el Asian Journal of SoilScience and Plant Nutrition demostró que el líquido contiene nitrógeno, fósforo, potasio, hierro y calcio en concentraciones suficientes para sostener organismos heterótrofos y activar la microflora del suelo.

El experimento documentó que mohos del género Aspergillus se desarrollaron con rapidez sobre el agua de cocción de frijoles, lo que evidencia que el sustrato cubre las necesidades básicas de materia orgánica y minerales de los microorganismos del suelo.

Una persona arrodillada en un jardín vierte café diluido de una regadera verde sobre una planta joven recién sembrada en un hoyo, junto a un montón de tierra.
El frijol negro produce el agua de cocción más concentrada: casi 6 gramos de carbohidratos y más de 3 de proteínas por cada 100 mililitros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese mismo proceso de activación microbiana es el que libera nutrientes asimilables por las plantas.

El estudio recomienda aplicar el líquido directamente al pie de la planta, sin dejar que repose varios días: a partir del segundo día de exposición al aire, el agua inicia un proceso de fermentación que genera olores desagradables. Debe usarse fría, sin sal y recién obtenida.

Un conjunto de frijoles rojos esparcidos sobre una mesa de madera, con un cuenco de madera lleno de frijoles rojos y una cuchara de madera también con frijoles.
A partir del segundo día de exposición al aire, el agua de frijoles fermenta y genera olores desagradables: debe usarse recién obtenida, según el Asian Journal of Soil Science and Plant Nutrition. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua de los frijoles también puede reemplazar la clara de huevo

El aquafaba tiene tres propiedades funcionales documentadas: espumado, gelificación y emulsificación, según una revisión publicada en la revista científica internacional Innovative Food Science & Emerging Technologies.

De acuerdo con esa revisión, esas propiedades la convierten en sustituto de la clara de huevo en recetas específicas.

De acuerdo con el texto, Goose Wohlt, un activista vegano, desarrolló la primera receta de merengue sin huevo a base de aquafaba concentrada con azúcar.

Un bol blanco con merengue suizo de superficie tostada, una cuchara, cáscaras de huevo, una cuchara con azúcar y un batidor sobre una mesa de madera rústica.
El agua de cocción de leguminosas puede espumar, gelificar y emulsificar, tres propiedades que la hacen útil en la cocina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Batida durante varios minutos, el agua de cocción de frijoles forma espuma estable que puede usarse para merengues, mousses y cremas batidas.

Como emulsificante, funciona en mayonesas y aderezos. Como agente gelificante, puede integrarse a pasteles, galletas, pan y yogur de origen vegetal.

Primer plano de dos manos que abren una vaina de frijol, se ve un grano rojo en su interior. Al fondo, plantas de frijol y tierra.
Los compuestos que generan gases en el intestino se quedan en el agua del remojo, no en la del hervor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para aprovecharla, debe obtenerse sin sal ni condimentos: si se cocinaron los frijoles con epazote, cebolla, ajo o sal, sus propiedades funcionales se alteran, advierten los mismos autores.

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