Criar niños con más seguridad y confianza: los hábitos que marcan la diferencia desde la infancia según la UNAM

Las heridas emocionales generadas por la disciplina dura suelen acompañar a las personas más allá de la niñez, afectando sus relaciones y su capacidad de resolver desafíos

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Según datos del INEGI, en México el entorno familiar es el principal espacio donde los niños aprenden conductas sociales. (Imagen Ilustrativa Infobae).
Según datos del INEGI, en México el entorno familiar es el principal espacio donde los niños aprenden conductas sociales. (Imagen Ilustrativa Infobae).

La parentalidad en México enfrenta obstáculos: seis de cada diez niños entre uno y catorce años experimentan al menos algún tipo de disciplina violenta.

Especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de México (UNAM) advierten que recurrir al castigo físico o psicológico no solo afecta el presente de los niños, sino que tiende a perpetuarse y dificulta su desarrollo emocional y la adquisición de autonomía en la vida adulta, de acuerdo con estudios de la institución.

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Aproximadamente el 60% de los niños y niñas sufren castigos violentos, como golpes, gritos e insultos, de acuerdo con la estadística de reportes de la UNICEF.

El abuso infantil deja profundas heridas emocionales y psicológicas, afectando el desarrollo y bienestar de los menores. (Imagen Ilustrativa Infobae).
El abuso infantil deja profundas heridas emocionales y psicológicas, afectando el desarrollo y bienestar de los menores. (Imagen Ilustrativa Infobae).

Estas prácticas suelen aparecer cuando los cuidadores no cuentan con recursos emocionales suficientes y enfrentan condiciones como agotamiento, presión económica, desorganización familiar o el cuidado de hijos con discapacidad.

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Este contexto evidencia la necesidad de modificar los hábitos de crianza para fortalecer la seguridad y confianza de los niños desde la infancia.

El modelo de parentalidad positiva, defendido por especialistas de la UNAM, propone estrategias concretas para transformar la relación entre adultos y menores, priorizando el respeto, la autonomía y el cuidado emocional.

Una mujer adulta con el cabello recogido y camisa de mezclilla se inclina hacia un niño pequeño, señalándolo con el dedo con expresión enojada. El niño la mira atentamente. Ambos sentados en el suelo.
Según especialistas de la Facultad de Psicología de la UNAM, el castigo físico y psicológico debilita la autoestima infantil.(Imagen Ilustrativa Infobae).

Parentalidad positiva: una alternativa al castigo violento

Laura Amada Hernández Trejo, especialista de la Facultad de Psicología de UNAM, expresa la importancia de la parentalidad positiva, que prioriza el cuidado cariñoso, la sensibilidad hacia las necesidades emocionales en cada etapa y la fijación de límites no violentos.

Este enfoque reconoce a los niños como sujetos de derechos, permitiéndoles experimentar, reflexionar y tomar decisiones sobre su conducta, en lugar de imponer la disciplina a través del miedo.

Una mujer adulta con blusa beige y jeans azules, sentada en un sofá, toca el brazo de una adolescente con blusa azul y jeans, quien tiene los brazos cruzados y mira hacia abajo
El refuerzo positivo en la infancia puede reducir significativamente la reincidencia de conductas problemáticas. (Imagen Ilustrativa Infobae).

Hernández Trejo explica que los disparadores de la violencia en la crianza rara vez provienen del niño, sino de factores personales y de la historia de crianza de los propios padres.

En situaciones donde la violencia parece inminente, la especialista recomienda a los padres alejarse temporalmente, realizar ejercicios de respiración o buscar un estímulo agradable antes de retomar el diálogo.

Impacto del castigo violento en la autonomía y autoestima

El castigo violento tiene consecuencias profundas en el desarrollo de la autonomía y la autoestima infantil.

La experta de la UNAM documenta que los niños sometidos a estos métodos suelen desarrollar un pobre concepto de sí mismos, lo que aumenta su vulnerabilidad a aceptar maltratos en otros ámbitos.

Si desde pequeños se les convence de que “no satisfacen lo que se espera de ellos” y que “merecen ser tratados de esa forma”, se perpetúa el ciclo de la violencia y se acepta la imposición de límites desde el miedo, de acuerdo con la especialista.

De acuerdo con la UNAM, el uso de violencia en la crianza perpetúa patrones de comportamiento aprendidos en generaciones anteriores. (Imagen Ilustrativa Infobae).
De acuerdo con la UNAM, el uso de violencia en la crianza perpetúa patrones de comportamiento aprendidos en generaciones anteriores. (Imagen Ilustrativa Infobae).

El perfeccionismo parental agrava este ciclo. Muchos modelos de crianza importados no se adaptan a la realidad mexicana ni a la vida cotidiana de las familias. La presión por cumplir con estándares externos genera frustración y agotamiento.

Hernández Trejo sugiere guiar la crianza de acuerdo con los valores propios, lo que facilita el proceso y desplaza la culpa y el perfeccionismo en favor de la autocompasión y una relación más honesta con los errores.

Herramientas para fomentar autonomía y seguridad

La autonomía infantil no significa que los niños deban enfrentar solos sus retos, sino enseñarles y permitirles realizar actividades acordes a su edad y contexto sociocultural.

María Fayne Esquivel y Ancona, profesora de la UNAM, destaca que la construcción de seguridad implica brindar confianza, facilitar el ensayo de nuevas experiencias y apoyar con recursos ante situaciones difíciles.

Advierte que facilitar en exceso la vida de los hijos puede derivar en adultos dependientes, incapaces de asumir responsabilidades en el hogar o contribuir económicamente.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La imposición del miedo como método disciplinario dificulta la construcción de autonomía. (Imagen Ilustrativa Infobae).

Factores de riesgo y prevención de la violencia en la crianza

Las investigaciones de la UNAM identifican factores que elevan el riesgo de disciplina violenta: ser padre o madre adolescente, tener hijos varios hijos pequeños, falta de ingresos seguros, inconsistencia en los límites, desorganización familiar y los desacuerdos de pareja sobre la educación.

De acuerdo con estudios realizados en la UNAM, el apego seguro en la infancia se asocia con mejores resultados académicos. (Imagen Ilustrativa Infobae).
De acuerdo con estudios realizados en la UNAM, el apego seguro en la infancia se asocia con mejores resultados académicos. (Imagen Ilustrativa Infobae).

Estos elementos pueden desbordar los recursos emocionales del cuidador y requieren acompañamiento especializado.

Las especialistas coinciden en que para criar sin violencia y fomentar la autonomía es imprescindible que los padres comprendan el origen de sus reacciones y busquen ayuda profesional, para poder ofrecer espacios seguros para el crecimiento de sus hijos.

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