Las 3 dinámicas que pueden evitar el divorcio después de una década de matrimonio: “La gente piensa que se trata de sexo, pero casi siempre se trata de conexión”

Un 31,8% de los divorcios de 2024 se oficializaron tras más de dos décadas de convivencia

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Las rupturas tienden a concentrarse en los primeros diez años de convivencia, con una edad promedio de separación entre los 40 y 42 años
Un matrimonio disfrutando de tiempo juntos (Canva)

Según los últimos registros del INE, en el año 2024 se produjeron 86.595 casos de separación y divorcio, de los cuales un 31,8% se oficializó tras más de dos décadas de convivencia, un 16,0% entre los 10 y 14 años y un 22,5% entre los 5 y 9 años. Además, las personas que dieron este paso se encontraban entre los 40 y los 49 años. Frente a este escenario muy similar en otros países occidentales, algunos expertos en relaciones y sexualidad han identificado tres dinámicas clave que podrían ayudar a las parejas a evitar una crisis irreversible y fortalecer el vínculo.

La educadora sexual Anna Richards afirma para Daily Mail que la falta de contacto íntimo suele reflejar la “salud general” de una relación. Al final, “el dormitorio no está separado de la relación, es un reflejo de ella”. Debido a esto, los cambios en la intimidad rara vez se limitan al sexo, sino que hay que tener en cuenta otros factores como la “conexión” o la ”comunicación” y de “cómo ambos miembros de la pareja se apoyan mutuamente en general”.

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Por este motivo, la terapeuta Tiffany Petite señala la importancia de atender las señales de alerta desde el principio. “Si un patrón se ha mantenido durante meses y estás evitando hablar de ello, eso ya es una señal de que importa”. Según la experta, la indiferencia es uno de los peores aliados en el amor: “No se trata de pelear, ni de reparar, sino de coexistir”. A esto suman aquellas situaciones en las que “las conversaciones sobre necesidades parecen inútiles o se interrumpen rápidamente”.

Aunque los conflictos forman parte de la convivencia, Petite advierte que “el distanciamiento emocional sí se produce porque significa que alguien ya ha comenzado a alejarse internamente”. Frente a esto, las dos expertas han revelado algunas dinámicas que estructuran una relación a largo plazo y que pueden intervenir en su estabilidad.

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Las rupturas tienden a concentrarse en los primeros diez años de convivencia, con una edad promedio de separación entre los 40 y 42 años
Un matrimonio disfrutando de tiempo juntos (Canva)

Cuando el sexo surge por obligación

Para Anna Richards, uno de los primeros síntomas de desconexión aparece cuando “el sexo se vuelve rutinario o transaccional”: “Suele ser una señal de que la conexión emocional se ha debilitado”. Además, “se nutre de la curiosidad y la conexión”; por lo que “no es una obligación”, determina. Según su experiencia, muchas parejas pueden llegar a fingir orgasmos o sentir que no se logra una conexión íntima, lo que a la larga dificulta la comunicación en pareja.

Sin embargo, Tiffany Petite alerta: “Si empiezas a sentirte sola en tu relación, no es algo que debas esperar, sino algo que debes investigar rápidamente”. En este escenario, como indica Richards, es importante tener una buena creatividad en la cama: “Una vida sexual plena incluye juego e imaginación”. Bajo su experiencia, el estancamiento surge cuando las parejas dejan de explorar o expresar sus deseos: “Cuando la intimidad empieza a sentirse como una obligación, una evasión o incluso un leve resentimiento, suele ser una señal de que hay algo más profundo que no se está abordando”.

“¿Todavía haces cosas que demuestran afecto?”

Pero “no se trata solo de sexo”, subraya Richards. Y es que “si desaparecen los besos, las caricias y la intimidad lúdica, las parejas pueden estar distanciándose tanto emocional como físicamente”. La experta considera que el silencio en la intimidad suele reflejar el silencio en la relación, mientras que en “las parejas sanas hablan abiertamente de lo que quieren”.

La terapeuta Petite coincide con la sexóloga, pues considera que los problemas en el dormitorio suelen tener su raíz en la distancia emocional antes que en la física. “La gente piensa que se trata de sexo, pero casi siempre se trata de conexión”. Así, la sensación de invisibilidad o falta de deseo también puede minar la estabilidad: “Esta es una de las señales más dañinas, cuando una pareja ya no se siente atractiva o valorada”, advierte Richards.

Las rupturas tienden a concentrarse en los primeros diez años de convivencia, con una edad promedio de separación entre los 40 y 42 años
Un matrimonio disfrutando de tiempo juntos (Canva)

Al final, “la negligencia emocional a menudo se manifiesta físicamente” añade la sexóloga. Pero la socióloga Dra. Jess Carbino recierda que, aunque la sexualidad y el deseo cambian con la edad, los pequeños gestos mantienen la cercanía: “¿Sabes que todavía te abrazas, que todavía te besas? ¿Que todavía te acurrucas? ¿Que todavía haces cosas que demuestran afecto?”, insiste para Daily Mail.

“Las excusas se convierten en la norma”

La falta de deseo y la ausencia de caricias sumadas a una gestión emocional aparcada pueden desembocar además en una costumbre de eludir encuentros íntimos. “La evasión o las excusas se convierten en la norma, por lo que se produce una evitación reiterada de la intimidad, ya sea por estar ocupado, cansado o distraído”, explica la Dra. Carbino.

Anna Richards agrega que la desconexión también se manifiesta cuando solo uno de los miembros de la pareja inicia el contacto físico, lo que puede generar resentimiento. En este sentido, la socióloga afirma: “Los indicadores en el dormitorio también podrían estar relacionados con aspectos más sutiles, como que la pareja se duerma mucho antes que la otra o que haga intentos activos por evitar el contacto con ella”.

Asimismo, en ocasiones, solo se recurre a tener relaciones cuando son la clave para resolver una disputa. “Por lo tanto, si la intimidad solo surge después de discusiones o desaparece por completo durante períodos de estrés, puede estar relacionada con dinámicas emocionales no resueltas”, explica Anna Richards.

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