Claudio Uberti, un arrepentido clave en Cuadernos, busca la prisión domiciliaria en el caso Antonini Wilson

Está detenido con condena firme por el intento de ingreso al país de una valija con casi USD 800 mil. Reclama la prisión domiciliaria por temor ante amenazas que dijo haber recibido por ser arrepentido en el juicio a CFK

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Claudio Uberti, arrepentido en el caso Cuadernos, reclama la prisión domiciliaria en otra causa penal
Claudio Uberti, arrepentido en el caso Cuadernos, reclama la prisión domiciliaria en otra causa penal

El ex funcionario kirchnerista Claudio Uberti, arrepentido clave que incriminó a Cristina Kirchner en el caso Cuadernos, reclamó que le concedan la prisión domiciliaria luego de quedar detenido, condenado a 4 años y seis meses de prisión, por intento de contrabando de casi 800 mil dólares en una valija que trató de ingresar al país el venezolano Guido Antonini Wilson, en 2007.

Uberti está preso en la cárcel de Ezeiza desde el 11 de febrero pasado, luego de que la Corte Suprema de Justicia dejó firme la pena por el intento de contrabando de 790.550 dólares ocurrido en agosto de 2007 en Aeroparque, cuando Antonini Wilson llegó al país con el maletín en un vuelo privado donde también viajó Uberti, por entonces titular del Organo de Control de Concesiones Viales.

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A la hora de reclamar que salga de prisión y vaya a su casa a terminar de cumplir la condena, la defensa del ex funcionario de 68 años argumentó además de razones de salud, su temor por amenazas que denunció haber recibido para que no vuelva a declarar en la causa Cuadernos, donde con sus dichos incriminó a la ex presidenta Cristina Kirchner. De hecho, el propio Uberti anticipó en una de las audiencias que no hablará ni responderá preguntas hasta que se defina el tema de su detención.

La prisión domiciliaria

El fiscal de la Unidad Fiscal de Ejecución Penal, Nicolás Czizik, se opuso a concederle el beneficio al considerar que no reúne los requisitos legales para abandonar el penal de Ezeiza. Al respecto sostuvo que no existen “circunstancias que habiliten modificar la modalidad de cumplimiento de pena ya dispuesta por el Tribunal de sentencia” y afirmó que el estado de salud de Uberti no alcanza el “umbral de gravedad” requerido por la ley. Según el dictamen, un informe del Cuerpo Médico Forense determinó que el exfuncionario se encuentra “clínicamente compensado” y mantiene “íntegra su capacidad” para valerse por sí mismo.

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Dos agentes de la Policía Federal Argentina, con uniforme oscuro y gorra "PFA", flanquean a un hombre borroso con camiseta blanca ante una pared con marcas de altura
El ex funcionario kirchnerista Claudio Uberti el día de su detención en la causa Antonini Wilson

Respecto de los temores por su seguridad, el fiscal consideró que la condición de “imputado colaborador” no constituye por sí sola una causal para otorgar la prisión domiciliaria. Señaló además que el tratamiento psicológico sugerido para Uberti puede realizarse dentro del penal, que dispone de un equipo de salud mental.

En el dictamen también se descartó que la edad del condenado implique automáticamente el acceso al beneficio. El fiscal sostuvo que el arresto domiciliario es “un instituto fundado en razones humanitarias” y que su procedencia exige “una valoración que excede la mera verificación de la edad cronológica”.

Pero en paralelo, el Servicio Penitenciario Federal informó a la Justicia que no cuenta con un lugar para alojar a un interno de sus características, a raíz de las amenazas de muerte que denunció haber recibido, tanto él como miembros de su familia, por su rol de arrepentido en Cuadernos. Desde que quedó preso está en el hospital de la cárcel de Ezeiza bajo condiciones de seguridad especiales. Durante un breve período estuvo alojado en un pabellón que había sugerido el SPF, pero luego pidió volver al hospital.

Sigue participando de manera virtual desde la cárcel en el juicio oral por Cuadernos, que se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal 7, y de hecho estuvo conectado a la audiencia de este martes. Los jueces y la fiscalía fueron puestos en conocimiento de las presentaciones por parte del Tribunal a cargo del caso Antonini Wilson. La decisión sobre el beneficio que reclama deberá tomarla la jueza de ejecución de su condena en el Tribunal Oral en lo Penal Económico 1, Sabrina Namer.

Qué dijo Uberti en el caso Cuadernos

El ex funcionario kirchnerista quedó preso con este juicio oral en marcha y, hasta ahora, optó por guardar silencio. Cuando fue el turno de su declaración indagatoria, en marzo pasado, sólo habló para decir que vive “en un estado de terror permanente” desde que quedó preso, con temor a “que se abra la puerta del hospital del penal de Ezeiza” y lo manden “con la población carcelaria común” donde lo consideran “un buchón”.

“No soy un cobarde, tampoco soy un valiente, estoy sometido a una enorme angustia desde 2007, pero me interesa decir que un arrepentido no es un traidor”, acotó en esta audiencia y anticipó que declararía en Cuadernos cuando su situación carcelaria “esté resuelta”.

Su abogado Guillermo Armani sostuvo a su vez en el juicio que “hasta el día de hoy” Uberti “sigue siendo arrepentido y sigue siendo colaborador” y agregó: “Oportunamente el señor Uberti dirá lo que tenga que decir”.

Cristina Kirchner (REUTERS)
Cristina Kirchner (REUTERS)

Cuando declaró en la investigación ante el fiscal federal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio, quien homologó el acuerdo de colaboración, complicó a la ex presidenta que ahora es juzgada junto con él. “Yo le llevaba a Néstor Kirchner bolsos con el dinero que recaudaba de las concesionarias viales que estaban bajo mi órbita. Las entregas se hacían en el despacho presidencial de la Casa Rosada o en la Quinta de Olivos. También hubo entregas en el domicilio de De Vido” y acotó que “Cristina Kirchner estuvo presente varias veces en las que yo fui a dejar los bolsos, ella sabía todo lo que se hacía”.

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