Honduras: Máxima Casa de Estudios, exhibe primer meteorito que cayó en Honduras

Este fragmento extraterrestre, exhibido desde 2014 bajo estrictas medidas de resguardo, se convierte no solo en patrimonio científico nacional, sino también en una oportunidad para que el país participe en la red internacional de estudios sobre meteoritos

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La Universidad Nacional Autónoma de Honduras resguarda y exhibe el meteorito Comayagua como patrimonio científico nacional desde 2014. (Foto: Presencia Universitaria)
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras resguarda y exhibe el meteorito Comayagua como patrimonio científico nacional desde 2014. (Foto: Presencia Universitaria)

La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) ha llevado al público uno de los hallazgos científicos más excepcionales de la región: el meteorito Comayagua, una roca espacial de 4,600 millones de años que constituye un testimonio directo del origen del sistema solar y que, según afirmó el rector Odir Fernández, cumple la función de acercar la investigación astronómica a la sociedad hondureña.

Actualmente, Centroamérica cuenta con únicamente cuatro meteoritos documentados. La lista la completan los casos de Heredia (Costa Rica, 1857), Chinautla (Guatemala, 1902) y Aguas Zarcas (Costa Rica, 2019), según la base de datos de la NASA, mientras que en el mundo existen más de 50 mil meteoritos registrados.

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El meteorito Comayagua representa el primer ejemplar oficialmente recuperado y documentado en Honduras. Se trata de una pieza de estructura poliédrica, con dimensiones de 7.5 × 5.2 × 4 centímetros y un peso de 482 gramos, cubierta por una corteza de fusión negra resultado de su ingreso a la atmósfera terrestre a alta velocidad.

La Universidad Nacional Autónoma de Honduras resguarda y exhibe el meteorito Comayagua como patrimonio científico nacional desde 2014. (Foto: Presencia Universitaria)
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras resguarda y exhibe el meteorito Comayagua como patrimonio científico nacional desde 2014. (Foto: Presencia Universitaria)

La noche del 3 de junio de 2012, cerca de las 22:30, un objeto incandescente cruzó el cielo y terminó impactando una vivienda de la colonia Zarzalito, en Comayagua. El fragmento atravesó techo y bloques de concreto antes de detenerse dentro de la construcción, sin causar lesiones.

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Especialistas del Departamento de Astronomía y Astrofísica de la Facultad de Ciencias Espaciales (Faces) de la UNAH acudieron al lugar y determinaron que, por sus características, correspondía a un meteorito. El fragmento fue sometido a rigurosos estudios para confirmar su naturaleza y origen extraterrestre.

La científica María Cristina Pineda de Carías, entonces decana de Faces, coordinó los análisis iniciales del fragmento, incluidos estudios petrográficos, mineralógicos y observaciones microscópicas. Estas pruebas permitieron la identificación de cóndrulos y minerales metálicos que clasifican la pieza como un meteorito rocoso del tipo condrita, uno de los materiales más antiguos y primitivos del sistema solar.

La investigación apunta a que el meteorito Comayagua se formó en los primeros millones de años del sistema solar, incluso antes de la consolidación de los planetas. Los resultados obtenidos por Pineda de Carías y el equipo interdisciplinario aportan información sobre la naturaleza de los materiales planetarios primigenios, dado que los meteoritos conservan compuestos que desaparecieron de la superficie terrestre a causa de procesos geológicos posteriores

Un hallazgo extraordinario se convierte en emblema del patrimonio científico y educativo, abriendo nuevas puertas para la astronomía hondureña. (Foto: Presencia Universitaria)
Un hallazgo extraordinario se convierte en emblema del patrimonio científico y educativo, abriendo nuevas puertas para la astronomía hondureña. (Foto: Presencia Universitaria)

Norman Palma, investigador de Faces, explicó que estos cuerpos recorren órbitas alrededor del Sol y se concentran mayoritariamente en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Algunos, como el Comayagua, pueden provenir de lugares tan remotos como la Nube de Oort, donde se encuentran billones de cometas de largo período.

El decano de Faces, Javier Mejuto, señaló la importancia del hallazgo: “Este pedazo de universo, que ha sido estudiado desde 2012 junto a investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, es más antiguo que la Tierra y que la vida misma”.

El proceso de adquisición y resguardo del meteorito, ahora parte del patrimonio científico de la UNAH, fue avalado por el Consejo Universitario con el objetivo de permitir a la universidad integrarse a las redes de colaboración internacionales dedicadas al estudio de materiales primitivos del sistema solar.

Solo existen cuatro meteoritos documentados en Centroamérica, y el Comayagua es el más reciente en sumarse a esta lista junto con hallazgos en Costa Rica y Guatemala. (Foto: Presencia Universitaria)
Solo existen cuatro meteoritos documentados en Centroamérica, y el Comayagua es el más reciente en sumarse a esta lista junto con hallazgos en Costa Rica y Guatemala. (Foto: Presencia Universitaria)

El rector Odir Fernández subrayó el impacto social del hallazgo: “Cada fragmento de roca espacial es un testimonio del origen de nuestro sistema solar y al mismo tiempo una invitación permanente a preguntarnos, a investigar y a aprender más sobre nuestro cosmos”.

Por su parte, Norman Palma resaltó la importancia cultural y científica de la roca, al afirmar: “Este meteorito es patrimonio de la humanidad y patrimonio de Honduras”, destacando que es el primer meteorito cuya caída fue debidamente documentada dentro del país.

Desde su recuperación, el meteorito Comayagua ha sido estudiado por equipos internacionales conformados por científicos hondureños, entre ellos Hugo Ramos, Javier Mejuto y Carolina Arévalo, así como investigadores de México como Guadalupe Cordero Tercero y Karina Cervantes de la Cruz.

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