Caso Moisés en Uruguay: hermana de condenado por parricidio contó que su padre la abusó 60 veces y pide la libertad

La sentencia a 12 años de prisión generó una fuerte conmoción en la opinión pública. Sara Martínez relató que, después de cada abuso, su padre se ponía a llorar y ella lo perdonaba

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Sara Martínez, hermana de Moisés Martínez, exigiendo la libertad de su hermano (Captura Telemundo/Canal 12)
Sara Martínez, hermana de Moisés Martínez, exigiendo la libertad de su hermano (Captura Telemundo/Canal 12)

La condena a 12 años de cárcel para Moisés Martínez, el joven de 28 que mató a su padre tras una vida de abusos, ha generado una fuerte conmoción en Uruguay. Durante el fin de semana hubo movilizaciones de apoyo a la familia y el caso también ha tenido repercusiones políticas: el presidente Yamandú Orsi recibió a la familia y desde el Parlamento se ha promovido un indulto para el condenado.

Martínez mató a su padre de al menos 15 disparos. Lo hizo porque quería hacer justicia por una vida marcada por los abusos y la tortura. La familia del condenado quería que él evitara la cárcel a través de la figura del “perdón legal”, pero esto no le fue concedido.

Sara Martínez, la hermana de Moisés, ha sido la principal vocera de la familia en los medios de comunicación para reclamar que su hermano sea absuelto. Ella fue una de las abusadas por su padre y, cuando tenía 12 años, se animó a denunciarlo. El ahora asesinado fue condenado a tres años, pero quedó en libertad poco más de un año después tras redimir la pena. Y luego continuaron los abusos.

Condena a Moisés Martínez por parricidio de su padre generó reclamos en Uruguay (Captura Telemundo/Canal 12)
Condena a Moisés Martínez por parricidio de su padre generó reclamos en Uruguay (Captura Telemundo/Canal 12)

Este fin de semana el diario uruguayo El País publicó una entrevista con Martínez, en la que la joven contó que su padre abusó de ella unas 60 veces y narró cómo es el día después de la condena de Moisés.

Martínez dijo que, cuando su padre recuperó la libertad, apareció en la puerta del liceo, algo que la angustió.

“Yo siempre conté y no me canso de hacerlo que cada vez que papá abusaba de mí se ponía a llorar desconsoladamente. Yo al principio le creía y decía: ‘Lo perdono, no lo va a volver a hacer’, hasta que después pasó la vez [número] 60 y dije ‘ta, ya está’”, relató la joven.

Moisés Martínez, en la audiencia en la que lo condenaron a 12 años de cárcel (Captura Telemundo/Canal 12)
Moisés Martínez, en la audiencia en la que lo condenaron a 12 años de cárcel (Captura Telemundo/Canal 12)

Después de estos episodios, la familia se fue a vivir a Paysandú, un departamento del norte uruguayo limítrofe con la ciudad argentina de Colón. Durante este período, Moisés y la hermana mayor de la familia se volvieron a revincular con el padre, y en esas ocasiones también hubo abusos de los que Sara no se enteró.

Dicen: ‘¿Por qué no lo denunciaron?’ ¡Y porque no pudieron! Mi hermana recién ahora, pobre, pudo hablar. Y si bien a mí me pasó esto de siempre reclamar, mi hermana se seguía vinculando con él”, contó una de las víctimas de su padre. “Es muy difícil salir de esa red de manipulación, sobre todo con mi padre que era un hábil declarante. Te envolvía en esa red que vos pasabas de odiarlo a quererlo de nuevo, a odiarlo otra vez, y así sucesivamente”, agregó.

Sara contó que su padre cada vez que la abusaba le pedía perdón llorando y contó que él tenía un costado religioso. Cuando estaba en la iglesia se mostraba como “el hijo de Dios perfecto” que daba la vida por los hijos. De hecho, el pastor de la comunidad llegó a preguntarle si no sería el demonio que había ingresado en su cuerpo. “No creían el abuso. Un abusador no da señales claras, se camufla en la sociedad”, dijo.

Sara Martínez y su madre, lloran tras escuchar la condena a Moisés (Captura Telemundo/Canal 12)
Sara Martínez y su madre, lloran tras escuchar la condena a Moisés (Captura Telemundo/Canal 12)

Fue en mayo de 2025 que Moisés mató a su padre. Según relató Sara, llegó a la casa buscando que le pidiera un “perdón genuino” pero no fue lo que encontró allí.

“Moisés me dijo que cuando llegó, él lo volvió a tratar mal y le dijo que nadie le iba a creer a un drogadicto. Hay que decirle a la gente que la mayoría de las personas que están en contextos vulnerables utilizan lo que es el consumo como una forma de automedicación (…) Moisés, si bien salvó a la familia, también en la realidad, él estaba con miedo”, contó su hermana.