Donación del Papa León XIV impulsa el acceso al agua potable en zonas rurales de El Salvador

Una contribución de USD 100.000 permitirá instalar sistemas de cloración y plantas de tratamiento, beneficiando directamente a 7.500 personas y mejorando la calidad sanitaria en diócesis vulnerables al estrés hídrico

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La contribución será dirigida a comunidades rurales a través de Catholic Relief Services y la nunciatura apostólica, extendiendo el programa Agua Segura y beneficiando a miles de habitantes afectados por la crisis hídrica y la contaminación local (Foto cortesía Lumen El Salvador)
La contribución será dirigida a comunidades rurales a través de Catholic Relief Services y la nunciatura apostólica, extendiendo el programa Agua Segura y beneficiando a miles de habitantes afectados por la crisis hídrica y la contaminación local (Foto cortesía Lumen El Salvador)

El Papa León XIV ha realizado una donación de USD 100.000 para mejorar el acceso al agua potable en El Salvador, con el objetivo de reducir enfermedades vinculadas al consumo de agua contaminada en zonas rurales, tal como informó en una transmisión la Diócesis de Chalatenango. El acto oficial se realizó este lunes desde el distrito de Nueva Concepción.

Esta ayuda, canalizada a través de Catholic Relief Services (CRS) y la Nunciatura Apostólica, permitirá extender la iniciativa Agua Segura a cuatro diócesis e instalar sistemas de cloración y plantas de tratamiento, frente a una crisis sanitaria agravada por la escasez y la contaminación hídrica, se mencionó en el evento transmitido por la Diócesis.

Según OSV News, sólo el 10 % del agua superficial en El Salvador —ríos, lagos y arroyos— puede considerarse apta para consumo humano, debido a altos niveles de contaminación industrial y doméstica. Este escenario convierte al país en uno de los principales focos de enfermedades como la insuficiencia renal crónica, que la comunidad científica describe como una “masacre silenciosa”, con graves consecuencias para adultos y niños.

Un informe de Luigi Roberto Cona, exnuncio apostólico en El Salvador y actual nuncio en Siria, registró que la esperanza de vida en algunas comunidades afectadas por la crisis hídrica no supera los 48 años, dada la imposibilidad de acceder a tratamientos de diálisis: “Muchos que conocí tenían una muy baja esperanza de vida porque necesitaban diálisis y otros cuidados que no podían recibir”, señaló a OSV News.

La iniciativa facilitará nuevas infraestructuras y capacitación sobre uso responsable del recurso, buscando reducir enfermedades y cerrar la brecha de acceso a saneamiento básico en áreas afectadas por sequía y polución de fuentes (Captura de pantalla de la transmisión en directo)
La iniciativa facilitará nuevas infraestructuras y capacitación sobre uso responsable del recurso, buscando reducir enfermedades y cerrar la brecha de acceso a saneamiento básico en áreas afectadas por sequía y polución de fuentes (Captura de pantalla de la transmisión en directo)

La aportación papal se hará como parte de la ampliación del proyecto Agua Segura a las diócesis de Chalatenango, Santa Ana, San Miguel y Sonsonate, mediante la instalación de sistemas de cloración y la construcción de plantas de tratamiento.

El programa, que el propio arzobispo Cona impulsó inicialmente en diciembre de 2025 con un fondo semilla de USD 35.000, beneficiará a cerca de 50.000 habitantes rurales, de los cuales al menos 7.500 recibirán de forma directa el beneficio de la donación de Leo XIV. El presidente y director ejecutivo de CRS, Sean Callahan, afirmó: “El agua limpia es vida”, y calificó este apoyo como “un gran honor” para la organización.

Crisis hídrica y vulnerabilidad en zonas rurales

Rolando Wallusche Saul, responsable del área de agua, saneamiento e higiene de CRS, y Gerson Mendoza, coordinador del proyecto en El Salvador constatan que en la actualidad, la mitad de los hogares rurales en El Salvador no tiene acceso directo a agua potable, lo que incrementa las enfermedades transmitidas por el agua, de acuerdo con CRS y la nunciatura.

Los esfuerzos de Agua Segura buscan promover soluciones sostenibles, priorizando no solo la infraestructura física —como bombas e inyectores de cloro de bajo consumo energético—, sino también la capacitación comunitaria para la gestión, el mantenimiento y el uso responsable del recurso. Mendoza detalló que el plan es “mejorar la calidad del agua mediante sistemas de desinfección, en particular la cloración, adaptados a las condiciones y desafíos locales”.

La contribución de 100.000 dólares del papa Leo XIV permitirá instalar sistemas de cloración y plantas de tratamiento, beneficiando a 7.500 personas directamente y reduciendo el riesgo de enfermedades hídricas en comunidades vulnerables. Video cortesía Diócesis de Chalatenango.

Perspectiva nacional y sostenibilidad del proyecto

La visión de Agua Segura es nacional y busca llegar a 48 comunidades, asegurando la sostenibilidad técnica y social de sus sistemas de agua. Mendoza precisó: “El proyecto cierra la brecha de conocimientos técnicos y deja sistemas verdaderamente sostenibles en el tiempo”. La donación papal financiará la construcción de instalaciones y la capacitación en mantenimiento, higiene y manejo de alimentos, medidas clave para prevenir enfermedades y resguardar la salud de largo plazo.

Frente a retos que incluyen cambio climático, estrés hídrico y falta de saneamiento, Wallusche Saul subrayó en OSV News la necesidad de cooperación global: “El agua no tiene fronteras; comienza en un país y fluye hacia otro”. La acción del papa Leo XIV fortalece el compromiso de la Iglesia con la salud pública y la dignidad de las comunidades más vulnerables, se destacó.