
El 18 de enero de 1977, Australia fue escenario de la mayor tragedia ferroviaria de su historia. En la localidad de Granville, al oeste de Sídney, un tren de cercanías que transportaba a cientos de pasajeros en plena hora pico sufrió un accidente que dejó un saldo devastador: 83 personas perdieron la vida y más de 200 resultaron heridas en cuestión de minutos, marcando para siempre a la comunidad y al país.
El suceso conmocionó a Nueva Gales del Sur y obligó a una respuesta sin precedentes de los equipos de emergencia. Las escenas que se vivieron en el lugar, con rescatistas, voluntarios y familiares a la espera de noticias, permanecen grabadas en la memoria colectiva australiana. Esta tragedia se transformó en un símbolo del dolor y la pérdida, y cada año los sobrevivientes y familiares de las víctimas recuerdan a quienes no regresaron aquella mañana.
PUBLICIDAD
Cómo fue el accidente de Granville, la peor tragedia ferroviaria de Australia

El accidente de Granville ocurrió en la mañana, cuando una formación que había partido desde Mount Victoria con destino a Sídney transportaba a más de 460 pasajeros. Aproximadamente a las 8:10, al atravesar una curva cerca de la estación, la locomotora descarriló y chocó contra los pilares del puente de Bold Street.
El impacto provocó que los dos primeros vagones salieran de las vías. Ocho personas murieron en el primer vagón, mientras que todos los ocupantes del segundo sobrevivieron al descarrilamiento inicial.
Sin embargo, el desastre se agravó segundos después. El puente, que sostenía varios autos sobre su calzada, se vino abajo y colapsó sobre los vagones tres y cuatro, aplastando a decenas de pasajeros bajo más de 470 toneladas de hormigón y acero.
PUBLICIDAD
Según la Biblioteca Estatal de Nueva Gales del Sur, el techo de los vagones de estructura de madera quedó reducido a apenas 60 centímetros del suelo, y en algunas áreas, esa distancia fue incluso menor.
En total, 75 pasajeros murieron solo en estos dos vagones, mientras que los equipos de rescate luchaban contra el tiempo y el calor sofocante para llegar a los sobrevivientes atrapados entre los escombros.

Las investigaciones oficiales determinaron que la causa principal del accidente fue el mal estado de las vías. El juez James Staunton, a cargo de la investigación, concluyó que los rieles presentaban condiciones muy insatisfactorias: estaba mal fijada, desalineada y el ancho de la vía se había separado más allá del estándar. La rueda delantera izquierda de la locomotora cayó dentro del raíl, lo que provocó el descarrilamiento y el posterior impacto contra los pilares del puente.
PUBLICIDAD
Además, el puente de Bold Street ya había sufrido descarrilamientos menores en el pasado, lo que evidenció una falta de mantenimiento sistemático y adecuado por parte de las autoridades ferroviarias, recogió BBC.
La Comisión de Transporte Público de Nueva Gales del Sur operaba con severas restricciones presupuestarias y alta rotación de personal de inspección, lo que agravó la situación. Nadie fue responsabilizado directamente, pero el informe final subrayó una cadena de omisiones y negligencias que hicieron inevitable el desastre mientras no se corrigiera el deterioro de la infraestructura, informó The Guardian.

El testimonio de sobrevivientes y el recuerdo de las víctimas
El impacto emocional de la tragedia de Granville persiste entre quienes la vivieron y perdieron a sus seres queridos. Wendy Miles, que perdió a sus dos hijas, su padre y su madrastra en el accidente, ha expresado públicamente el dolor que sigue acompañando a las familias. Para ella, la última imagen de sus hijas, Helen y Rosie, es imborrable: “Miré hacia afuera y los vi a todos entrando a la estación, y esa fue la última vez que los vi”, declaró en diálogo con ABC News Australia.
PUBLICIDAD
Tina Morgan, la sobreviviente más joven del desastre, tenía 14 años al momento del accidente y estuvo atrapada durante al menos cinco horas, con la espalda lesionada y un trozo de madera incrustado en el pecho.
“Esto nunca desaparecerá. Para miles de personas afectadas, esto nunca desaparecerá; es un trauma enorme”, declaró Morgan, quien aún hoy debe someterse a tratamientos médicos por heridas derivadas del accidente, según relató a la agencia Associated Press y a ABC News.

Cada año, los sobrevivientes, rescatistas y familiares se reúnen en el puente de Bold Street el 18 de enero para rendir homenaje a quienes murieron. Durante la ceremonia, se arrojan 83 rosas al vacío en memoria de las víctimas.
PUBLICIDAD
El recuerdo de la tragedia se mantiene vivo en la comunidad, y muchas voces, como la de Morgan, insisten en la importancia de no olvidar a quienes sufrieron y a las familias que continúan marcadas por el duelo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Las dos tortugas astronautas que viajaron alrededor de la Luna: la misión secreta soviética que desafió a Estados Unidos
En plena carrera espacial, Moscú puso en marcha una misión que podía ser el ensayo general para enviar luego seres humanos a la luna. Tras seis días en el espacio, la Zond 5 reingresó a la atmósfera y cayó en el océano Índico

El intenso bombardeo nazi a un puerto italiano que se convirtió en un descubrimiento para tratar el cáncer
El ataque alemán del 2 de diciembre de 1943 liberó un cargamento secreto de armas químicas aliadas en el puerto italiano. Una investigación sobre los efectos del gas mostaza en los glóbulos blancos cambió la historia del tratamiento contra esa enfermedad

“La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”: a 55 años de la muerte de Bernardo Houssay, el genio precoz que explicó la diabetes
Fue el primer latinoamericano en recibir el galardón de Medicina por sus investigaciones sobre la diabetes. Cuando murió a los 84 años, el 21 de septiembre de 1971, seguía trabajando diariamente en su laboratorio. Pese a que tuvo múltiples ofertas para trabajar en el exterior, nunca quiso dejar la Argentina. “No pienso dejar mi país, porque aspiro a luchar para contribuir a que llegue alguna vez a ser una potencia científica”, decía

Un hombre que le cortaba mechones de pelo a las mujeres en los colectivos y el enigma de la joven que desapareció después de ir a misa
Elisa Claps se dirigió a la Iglesia de la Santísima Trinidad, en la ciudad italiana de Potenza, junto a una amiga. Pero antes de ingresar, se encontró con un joven de 21 años, cinco años mayor que ella, en el altar detrás de la parroquia. Nunca nadie la volvió a ver. La fe en jaque de una familia, un sospechoso silencio religioso y la sombra de un patrón que tardó 16 años en cerrarse

Luis Djubelian, 83 años y un comienzo tardío en el gimnasio y el kickboxing: ejemplo de autosuperación senior
En el día dedicado a los jubilados, este emprendedor de Villa Devoto, ya retirado, cuenta cómo entrena sin buscar medirse con otros —“la competencia es conmigo mismo”— y cómo el hábito lo ayudó tras una depresión. Su constancia se apoya en una regla simple: evitar excusas




