Daniel Colombo, master coach especializado en CEOs, alta gerencia y equipos de trabajo
Daniel Colombo, master coach especializado en CEOs, alta gerencia y equipos de trabajo

Para poder traspasar conocimientos, primero se requiere haber vivido la experiencia. Hay un momento en que uno pasa del rol del alumno al de maestro. Si bien siempre seremos alumnos de algo, llega ese tiempo en que podemos compartir lo que aprendimos con los demás. Es ahí donde dejamos una huella en el mundo y avanzamos. Daniel Colombo es un claro ejemplo de este proceso.

Luego de trabajar por años en empresas en el área de comunicación y de haber tenido una de las consultoras más exitosas de la Argentina como fue Colombo-Pashkus, llegó el día en que todo cambió. Ató los puntos del hilo que condujo su historia y dio un paso adelante para transferir lo aprendido.

Hoy es master coach experto en CEO, alta gerencia y equipos, mentor de ejecutivos y empresarios, speaker internacional y facilitador de procesos de cambio. Media-coach de políticos y ejecutivos, experto en Oratoria moderna. Autor de 28 libros, entre ellos Sea su propio jefe de prensa, Oratoria sin miedoQuiero vender y el recientemente publicado en digital, Éxito Emprendedor (IndieLibros).

Éxito emprendedor, el nuevo libro de Daniel Colombo (IndieLibros)
Éxito emprendedor, el nuevo libro de Daniel Colombo (IndieLibros)

En una charla distendida, nos habla de sus comienzos, de su presente y deja vislumbrar lo que se viene para los emprendedores en esta latente y permanentemente viva, era digital.

—¿Cómo empezaste a incursionar en el mundo del coaching?

—Desde 1990, muy pocos años después de instalarme a vivir en Buenos Aires, por inquietudes de búsqueda personal empecé a participar en seminarios enfocados en liderazgo, empresa, motivación y productividad. De a poco fui aplicando las herramientas, practicándolas e incorporándolas, hasta darme cuenta de que realmente funcionan para mí. En el 2000 participé de un seminario intensivo de 600 horas en facilitación de procesos de cambio, personales y profesionales. Esta experiencia fue sumamente valiosa para mí, ya que pude reunir lo mejor de los dos mundos: el de la exploración interna que venía haciendo, y el de la metodología y ciertos procedimientos para empoderarme y ayudar a desarrollar el potencial de otras personas.
Allí me conecto con lo que hoy se conoce como coaching, que es la posibilidad de ayudar a las personas a moverse desde el estado actual al deseado.

¿Cómo fueron tus comienzos en el área de la comunicación?

—Luego del servicio militar (que fue en 1982, el año de Malvinas), me instalé varios años en Ushuaia, donde participé de la fundación del primer canal de TV por cable. Una época completamente diferente a la actual; sin tecnología, satélites ni conectividad. A la par, hacía radio en Nacional de Ushuaia, escribía en algunos medios y participaba de la actividad cultural local. Mi sueño siempre fue ser locutor, así que aproveché una oferta laboral como vendedor de películas para televisión, y me instalé en Buenos Aires. Trabajé varios años en radios conocidas mientras seguía en la actividad del negocio de la TV. Paralelamente tuve un estudio de producciones de radio y jingles publicitarios con socios del momento; una primera agencia de comunicación (que debí cerrar en una hiperinflación), y participé muchos años conduciendo comunicaciones y marketing en la empresa madre de Space, Isat, Infinito y tantas otras señales de TV. Luego pasé a trabajar en una multinacional, titular de Cinecanal y MovieCity, ya con responsabilidades de marketing para el Cono Sur. Viajé mucho desde Estados Unidos hacia abajo participando del negocio del entretenimiento. Con ese know how fundé una agencia de prensa y relaciones públicas que fue muy conocida, Colombo-Pashkus, que continué luego como Colombo PR. Fueron 20 años muy intensos, atendiendo a 2500 clientes de distintos países.

¿Qué fue lo que te motivó a cambiar tu vida?

—El 2012 fue un año de quiebre, en el sentido literal: tuve un episodio desafiante y límite en mi salud; los médicos no pensaban que iba a salir con vida. Pasé un mes en terapia intensiva prácticamente desahuciado. Me recompuse, paulatinamente me fui recuperando. Viví un año en Chile colaborando con la agencia de un amigo y ya insertándome como coach de CEOS y altos ejecutivos. Al regresar a la Argentina, proyecté definitivamente mi carrera en esta actividad y la expandí a varios países. Actualmente doy conferencias y seminarios en 18 países de habla hispana. Creo las metodologías que comparto, los procesos y los contenidos; y he seguido escribiendo sin parar.

Daniel Colombo
Daniel Colombo

¿Cuántos libros llevás escritos?

—28 títulos, incluyendo los nuevos que están siendo lanzados de aquí a fin de año. Al primero le siguieron libros inspiracionales, como Historias que hacen bien y Abrir caminos (que se han traducido a otros idiomas); una colección de seis libros de comunicación y ventas que publicó Clarín en el canal de kioscos de todo el país; una colección de tres libros con el lema de "Coaching Vital" con ítems de oratoria, ventas y comunicación; y productos digitales que estoy comenzando a expandir a través de Indie Libros, BajaLibros, Amazon y otras plataformas. Lo nuevo es el libro Éxito Emprendedor, que publiqué con la plataforma para autores independientes, IndieLibros.

¿A quiénes le recomendarías este nuevo libro?

Éxito Emprenderdor está dirigido a todos los que anhelan emprender por su cuenta y no se animan, y a aquellos que lo están haciendo, sorteando todo tipo de dificultades. Es un libro de autoayuda para emprendedores, focalizado en el valor de la actitud para tener éxito (sea lo que cada uno quiera que sea este concepto, el del éxito). Esta obra se estructura en forma sencilla, dinámica y entretenida, con inspiración para distintos momentos. El contenido es amplio y de fácil lectura; sobre todo pensando en dar fuerza y optimismo para los momentos difíciles, tan recurrentes en el mundo emprendedor. Algunos aspectos que comparto son: cómo mejorar el clima interno en los proyectos; el valor de la resiliencia al emprender; cómo motivar al equipo; cómo mantenerse enfocado; recursos de productividad, y más de 500 tips prácticos que abarcan muchas de las situaciones cotidianas por las que pasa cualquier emprendedor.

¿Creés que el futuro es de los emprendedores? Es decir, ¿el modelo tradicional de empresas ya no será lo que era?

—Las empresas tradicionales se están reformulando; hay cambios en los conceptos de jefatura por el del liderazgo; incluso la corriente del liderazgo consciente (más enfocado en acompañar, inspirar y despertar a las personas) cobra cada vez más fuerza. Trabajo dentro y fuera del país con muchos CEOs de empresas grandes en este nivel de conciencia; a veces las condiciones macro no ayudan para avanzar tan rápidamente; y, en definitiva, se trata de cambios culturales que implican muchos años. Lo importante es que se están dando los primeros pasos por lo que el formato de empresas tradicionales está mutando hacia uno de la misma dimensión, con un tipo de management diferente; y esto también llevará muchos años. Los emprendedores siempre existieron y seguirán creciendo. Argentina, e Iberoamérica en general, son semilleros de entusiastas emprendedores que no se dan por vencidos. Incluso en las crisis, en los momentos desafiantes de los países, es donde más brillan. Porque cuanta más gente se asusta, el emprendedor apasionado se luce, porque saca a relucir toda su potencia hacedora, su innovación y su persistencia, cualidades que le son indispensables.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere emprender pero que aun no se anima a soltar la vida en relación de dependencia? ¿Por dónde empieza?

—En mi caso comencé a emprender en paralelo a mis trabajos en relación de dependencia; y fue así durante unos cinco años, hasta que el negocio propio empezó a despegar. Claro que hay que dedicarle una extraordinaria cantidad de energía, horas, y enfoque prácticamente completo 24 horas los 7 días de la semana (y justamente esto es lo que la mayoría de las personas no está dispuesta a hacer). El resultado vale la pena, por más desafiante que sea. Crecés todos los días.

¿Quiénes son tus modelos a seguir como emprendedores? 

—No tengo ejemplos; sin embargo, sí hay empresas que me despiertan admiración, más que todo por los logros que van conquistando. En industrias, las tecnológicas, las de servicios creativos, las de innovación y gestión del talento, y tantas otras, realmente hacen cosas muy buenas. Es importante pensar que, detrás de un gran equipo, hay una gran cabeza, un líder innovador, pensante, que arriesga y apuesta -por más cuestionado que sea el mundo empresario en países discutidores como es Argentina, donde todo es puesto en duda todo el tiempo, y donde la queja parece ser la moneda corriente-. Es bueno salir al mundo, recorrer otros países, conocer otras culturas, para saber que mirándose el ombligo no se construyen grandes cosas. Por eso, el emprendedor exitoso sabe mirar más allá, proyectar más allá de su negocio del momento y diseñar una experiencia que sume valor, no sólo para él, sino por el rol social que implica su hacer en el mundo. Eso es lo que llamo legado personal: dejar tu huella. Y, en síntesis, eso es lo que sé que determina el verdadero éxito: el "para qué" hago lo que hago, y cómo me transformo en un agente de cambio positivo para la comunidad a la que sirvo con mi proyecto. Al menos es mi visión desde siempre, y desde donde trabajo cada día.

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